Ante la movilización pacífica en la que miles de ciudadanos de la zona metropolitana salieron a las calles para exigir una solución definitiva a la mala calidad y al suministro insuficiente de agua, el partido Morena expresó su solidaridad con las familias afectadas y condenó enérgicamente el actuar de las autoridades locales.
A través de un pronunciamiento oficial, la dirigencia del movimiento lamentó la represión de la Policía Estatal durante la jornada de protesta, señalando de manera directa a la administración que encabeza el gobernador Pablo Lemus.
"La represión nunca será la vía para resolver los conflictos. Garantizar agua de calidad y abasto suficiente exige diálogo y soluciones de fondo, no represión", enfatizó el partido.
Reclamo legítimo y rechazo a la privatización
El organismo político destacó que la marcha contó con una nutrida asistencia de adultos mayores, jóvenes y familias enteras, lo que refleja la profundidad de un problema social que afecta a la población desde hace meses y que es consecuencia de décadas de abandono e infraestructura deficiente.
En ese sentido, remarcaron que el acceso al agua potable, limpia y continua es un derecho humano fundamental que debe priorizarse por encima de cualquier interés económico.
Asimismo, respaldaron la postura de la ciudadanía en contra de las intenciones de avanzar en esquemas de privatización del recurso público.
Finalmente, el partido reiteró su compromiso de trabajar junto a la población desde los distintos ámbitos de su competencia para impulsar soluciones integrales y duraderas que protejan los recursos naturales sin comprometer el patrimonio de las futuras generaciones.
IOGE