Liderar la paz por medio de la fuerza e imponer aranceles a sus principales socios comerciales: el gobierno de Donald Trump se ha consolidado sobre paradojas que parecen reconfigurar el orden que lo antecedió.
Más de un analista ha planteado que la segunda llegada del republicano a la Casa Blanca marca el inicio de un nuevo orden mundial. Sin embargo, no todos están de acuerdo.
En medio de la confusión arancelaria y las crecientes medidas implementadas por otros países para mediar las relaciones con Donald Trump, la profesora Silvia Núñez García, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la Universidad Nacional Autónoma de México, plantea algunas pautas para entender si en realidad estamos frente a dicho escenario y qué esperar rumbo a la renegociación del T-MEC.
Trump 2.0: el control de los tres pilares del poder
En el reverso de cada billete de dólar aparece la frase "Novus Ordo Seclorum" (Nuevo orden de los tiempos). La modificación data de la administración del presidente Franklin D. Roosevelt, el rostro detrás de la política de la buena vecindad.
La frase que en algún momento aludió al viraje de una estrategia centrada en la no injerencia, hoy parece reescribir el rumbo al que se encamina la administración trumpista que ordenó la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y amenazó con imponer 15% de aranceles a nivel global en fechas recientes.
Para la profesora, el poder actual que ostenta el presidente de Estados Unidos parte de su primer mandato, punta de lanza para la construcción del segundo.
“Fue una curva de aprendizaje, no solo para seleccionar de una manera mucho más acuciosa a quienes los iba a acompañar, sino también para conducir la efectividad que pueden tener las órdenes ejecutivas”
Así, los peores temores de los analistas respecto a la contundente victoria del empresario se materializaron con su llegada a la Casa Blanca. A diferencia de 2017, no solo obtuvo una victoria contundente, sino que además ganó el control de los tres pilares de poder.
“No nada más ganó el voto popular (...) Se logró que el Partido Republicano conquistara tanto la Cámara de Representantes como el control de la mayoría de los jueces de la Suprema Corte de Justicia. Por lo tanto, llega con una enorme fuerza, pero sobre todo, con una enorme vocación de control que ya había intentado demostrar anteriormente”
La profesora Silvia destaca que esto le ha permitido tomar decisiones “mucho más efectivas e inmediatas” aunque la especialista se pregunta cuáles serán las consecuencias, tanto a mediano como a largo plazo, especialmente en materia de migración y seguridad.
El juego geopolítico: ¿Hacía un nuevo orden o un desgaste global?
Una de las grandes contradicciones del magnate se refleja en su Junta de Paz, pues Trump ha sido incapaz de detener las guerras en el mundo como afirmó al tomar posesión. Por el contrario, ha avivado roces mucho más profundos con algunos aliados, como ocurrió con la región occidental de Europa, tras anunciar sus intenciones de apoderarse de Groenlandia.
En este sentido, la investiigadora destaca: "La política de Estados Unidos no es uniforme para todos los puntos en donde hay conflicto”. Ejemplo de ello son la guerra Rusia-Ucrania y el genocidio en Gaza, en contraste con las operaciones en Venezuela e Irán.
“Trump quiere hacer sentir su poder a lo largo y ancho de la Tierra, operaciones que son prácticamente llevadas en horas, no nada más con fuerzas de tarea altamente especializadas, con una capacidad para guardar una secrecía para que no haya filtraciones como pasó en Venezuela, pero analizar sus intenciones es lo fundamental”
Al respecto, hay un punto de inflexión crucial. La maestra Núñez destaca que la visión del ciudadano promedio ha cambiado desde los setentas: los estadounidenses no están dispuestos a que sus efectivos militares sean enviados a librar batallas fuera de sus fronteras.
“Hay que remontarnos al momento en que Estados Unidos deja atrás el servicio militar obligatorio. Es un nuevo momento en la conformación de sus fuerzas destructivas en donde se van requiriendo menos efectivos en tierra, situación que el pueblo estadounidense apoya en la actualidad”.
La socióloga hace énfasis en la relación que existe entre las acciones de gobierno y las aportaciones tributarias que los estadounidenses aportan anualmente al erario. “Ellos no quieren que sus impuestos sirvan para que sus jóvenes se pierdan en guerras libradas por el mundo”.
Esto, en parte, ha acelerado la innovación de armamento, lo que ha resultado ventajoso para Trump. No obstante, su alto costo podría no gustar a los norteamericanos, especialmente considerando que al día de hoy solo una curata parte está interesada en la política exterior.
Sus preocupaciones de cara a las elecciones intermedias de noviembre son las finanzas personales, la migración y el acceso a la salud, según las encuestas.
Impacto económico: aranceles globales y la confianza de los aliados
Un punto que consolidó a Estados Unidos como la potencia que es hoy son las alianzas globales, especialmente las establecidas tras la Segunda Guerra Mundial con la aplicación de la llamada “solución final”, es decir, el uso de las bombas atómicas que, en parte, generaron la posibilidad de múltiples bases militares en diferentes países, como explica la especialista.
La llave que brindó en aquel momento el arma más mortífera hasta ese momento diseñada parece ya no ser una opción; en tanto, Estados Unidos sigue necesitando aliados, algo que Donald Trump parece desestimar.
A pesar de la resolución de la Suprema Corte del país para ir contra los aranceles, el mandatario sigue empecinado en mantener su postura: apenas el 21 de febrero anunció que aumentará al 15% los aranceles globales.
“Trump está perdiendo de vista el daño que esto representa: la pérdida de confianza de muchísimos de sus aliados, dejando al pueblo de Estados Unidos en una situación de enorme aislamiento”
Así, más que hablar de un nuevo orden, la especialista apuesta por un “desgaste” del existente.
“Yo lo que aprecio es caos. Sobre todo generado por la intervención abierta de Estados Unidos y en distintos flancos. Veo también que está por verse qué tanto se va a poder regular”
Rumbo al T-MEC: el margen de maniobra para México
Al presidente del país vecino le encanta encender fuegos, pero no le interesa apagar ninguno; su estrategia ha sido efectiva hasta el momento, más no infalible como considera la especialista, quien advierte: el trumpismo ya ha echado raíces.
Frente a la próxima revisión y posible renegociación del T-MEC el próximo 1 de julio, “Vamos a seguir teniendo estos sobresaltos de forma recurrente”. A pesar de que las renegociaciones parecen estar en una zona impredecible, el costo el costo de su cancelación para los tres socios sería contraproducente.
“México ha guardado una postura moderada. Me parece que ha sido la mejor posible para no generar más conflicto y buscar una manera de seguir construyendo vínculos con Estados Unidos con un margen de maniobra”
“Es un hecho que nosotros estamos dentro del perímetro de seguridad de EEUU y no creo que China actúe con ingenuidad, como para querer intervenir más allá en este contexto, pues saben las consecuencias y sobre todo no tienen porque desgastarse en ello”
LHM