El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, informó que el plan B electoral se discutirá antes de Semana Santa y no será fast track, una vez que se cumpla con el proceso legislativo ordinario en la Cámara alta; confió en que se alcance la mayoría calificada para su aprobación.
De acuerdo con el documento presentado este martes por la mañana en Palacio Nacional, la reforma constitucional contempla la reducción de costos y privilegios y que ningún funcionario gane más que la presidenta de la República.
De igual forma, amplía los periodos para solicitar la revocación de mandato y no modifica la fecha de la elección judicial. También reduce número de regidurías de siete a un máximo de 15, además de limitar a una sindicatura por municipio.
En entrevista, el también presidente de la Junta de Coordinación Política informó que la propuesta presidencial podría llegar este martes en el transcurso de la tarde-noche. Al preguntarle si se aprobará antes de las vacaciones de Semana Santa, respondió:
“Sí, vamos a darle cumplimiento al proceso legislativo, si el día de hoy llega, va a ser turnado a las comisiones”.
—¿Mañana mismo?—
"No, va a seguir el trámite legislativo, ordinario, se turnará a las comisiones, se reunirán las juntas directivas para elaborar el proyecto de dictamen y va a circular el tiempo que establece el Reglamento, pasará a discusiones en comisiones y posteriormente y después de 24 horas”.
—¿No habrá fast track?—
"No, no lo hay".
Aunque dijo que dialogará con los coordinadores parlamentarios sobre el tema, adelantó que podría discutirse la próxima semana. Señaló que la iniciativa será turnada a las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos para su análisis y dictaminación.
"El objetivo es hacer más funcionales a los gobiernos"
El eje central de la reforma, de acuerdo con Mier, es profundizar la política de austeridad republicana mediante la reducción y ajuste de estructuras en gobiernos locales, particularmente en la integración de cabildos y órganos municipales.
Detalló que la propuesta busca establecer criterios para disminuir el número de regidores en función de la población de cada entidad, con el objetivo de hacer más “funcionales” los gobiernos y reducir el gasto público, manteniendo un mínimo de siete integrantes para garantizar la representación de minorías.
El legislador vinculó esta iniciativa con las primeras reformas impulsadas por Morena en materia de salarios y austeridad, señalando que se trata de una continuidad del proyecto político que derivó incluso en modificaciones al artículo 127 constitucional.
Mier subrayó que el Senado no quedará al margen de esta lógica de austeridad, al señalar que debe existir una “simetría funcional” con la Cámara de Diputados y avanzar hacia un ejercicio más transparente y racional del presupuesto.
“El Senado de la República debe iniciar un proceso de transparencia y de racionalidad en el presupuesto que es del pueblo de México”.
Aunque Morena y sus aliados han manifestado respaldo general al denominado plan B, el senador reconoció que aún no se puede dar por garantizada la votación, ya que primero deben conocer a detalle el contenido final de la iniciativa.
Además, admitió que existen resistencias, como la del senador del Partido Verde, Luis Armando Melgar, con quien dijo se buscará diálogo político para convencerlo.
“Vamos a hacer todo el trabajo de sensibilización sobre las bondades, una mayoría no puede aplastar un sistema estructurado por décadas”, afirmó, al tiempo que confió en que se logrará el consenso necesario.
PRI votará en contra
En tanto, el coordinador del PRI, Manuel Añorve, adelantó que su bancada votará en contra de la reforma, al considerar que, bajo el argumento de austeridad, se pretende debilitar al árbitro electoral y concentrar el poder político.
Señaló que Morena busca que en la boleta electoral aparezca la titular del Ejecutivo, por la revocación de mandato que podría adelantarse del 2028 al 2027.
En entrevista, el legislador sostuvo que la propuesta busca debilitar a las instituciones electorales, particularmente al Instituto Nacional Electoral (INE), con el objetivo de controlar los comicios y favorecer al partido en el poder rumbo a 2027.
“No es el plan B, es el plan Maduro. Es un traje a la medida, como en Venezuela, para apoderarse de la democracia electoral y decidir quién gana y quién pierde”, afirmó.
Afirmó que, aunque Morena cuenta con mayoría en congresos locales, la oposición buscará evidenciar los riesgos democráticos de la iniciativa.
Por otra parte, el dirigente de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, dijo que su bancada esperará a conocer el Documento antes de fijar una postura.
Plan B no está descafeinado: Monreal
El líder parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, negó que el plan B de la reforma electoral esté "descafeinado", aunque admitió que el plan A era mucho más profundo en diversos aspectos. Sostuvo que en la política hay que separar lo deseable de lo posible, “y esto es lo que fue posible con los aliados”.
En conferencia de prensa, Monreal reconoció, sin embargo, que la nueva iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum dejará fuera la propuesta de incluir los asuntos electorales como materia de consulta popular, pero rechazó que PVEM y PT hayan amagado con votar en contra si se mantenía dicho planteamiento.
—¿Usted no considera que el Plan B es una propuesta descafeinada?—
"No está descafeinada, Claro, reconozco y estoy de acuerdo con su expresión de que la primera propuesta, denominada Plan A, era mucho más profunda. Sin duda, tenía contenidos más profundos, el de la inteligencia artificial, el de los topes a los tiempos oficiales; incluso, el de la auditoría, los sistemas de integración de cámaras, todo eso, sin duda, era y es una exigencia ciudadana”.
Respaldó por ello la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de insistir más adelante en su propuesta de reforma electoral para reducir el financiamiento de los partidos políticos, eliminar a los senadores plurinominales y elegir por voto directo a los diputados de representación proporcional. Monreal subrayó, además, que el plan B representa políticamente una buena noticia para el futuro de la coalición Morena-PVEM-PT.
“Se convierte en un instrumento parta retomar el diálogo y mantener la coalición incólume, que por momentos se vio fracturada. Creo que políticamente es correcto hacer el planteamiento y políticamente es correcto que nos acompañen en este planteamiento de Plan B, porque es un signo de que mantenemos la coalición para el futuro y es una buena noticia para nuestra coalición”.
IYC