La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la construcción de la planta de fertilizantes en Topolobampo, Sinaloa, continúa, aunque su desarrollo está acompañado de un proceso de consultas con las comunidades de la zona para conocer sus inquietudes y determinar las condiciones ambientales del proyecto.
En La Mañanera del Pueblo desde Palacio Nacional, la mandataria reaccionó debido a que activistas de Greenpeace realizan una protesta en el Zócalo de la Ciudad de México, al subir al asta bandera y colocar pancartas para manifestarse en contra de la instalación de la planta.
Sheinbaum explicó que el proyecto no es reciente y recordó que su construcción comenzó durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Señaló además que, en su momento, se realizó una consulta pública entre las comunidades, en la que, de acuerdo con la Presidenta, se obtuvo una votación favorable al proyecto.
Sin embargo, ante las protestas recientes, el gobierno federal desplegó un equipo integrado por representantes de Sedema, Semarnat, Segob, Conagua y otras áreas, con el objetivo de realizar asambleas y recoger directamente las opiniones de las comunidades.
“Se está trabajando en la zona, haciendo consultas a la población, haciendo consultas, dialogando”.
La jefa del Ejecutivo indicó que las reuniones buscan determinar por qué algunos sectores se oponen a la planta, cuáles son sus solicitudes y qué compromisos deben cumplirse para atender las preocupaciones de la población.
También, explicó que la manifestación está relacionado con los compromisos de resarcimiento para la zona asumidos por la empresa encargada del proyecto. El gobierno, dijo, trabaja para garantizar que dichos compromisos sean cumplidos.
También destacó la necesidad de atender las preocupaciones relacionadas con la contaminación ambiental, particularmente para garantizar que la laguna de la zona no resulte contaminada por las operaciones de la planta.
Sheinbaum sostuvo que el proceso de diálogo aún no concluye y que, por ello, no se ha tomado una decisión definitiva respecto de las condiciones bajo las cuales continuará el proyecto.
“Como siempre, nada por la fuerza sino por la razón”, expresó la presidenta al referirse al proceso de diálogo con las comunidades.
La Presidenta agregó que las consultas llevan alrededor de tres meses y continuarán con las distintas comunidades involucradas y los concesionarios de la zona.
Asimismo, señaló que será necesario revisar que el estudio de impacto ambiental haya sido realizado correctamente y que se garantice que las actividades de la planta no generen impactos ambientales significativos o, en su caso, que éstos puedan ser mitigados.
“La planta sigue, no se ha cancelado, pero hay consulta a todas las comunidades por todos los concesionarios que tiene, una a una”, puntualizó.
De esta manera, el gobierno federal mantiene abierta la continuidad del proyecto, pero su desarrollo queda sujeto al resultado del trabajo comunitario, al cumplimiento de los compromisos adquiridos con las comunidades y a las garantías ambientales que correspondan.
La Mañanera del Pueblo 7 de septiembre | EN VIVO
LG