Graciela Domínguez, una figura ligada a Rocha, pero con grupo político propio | Perfil

La nueva gobernadora defendió al mandatario con licencia aun en sus momentos más complicados, aunque su trayectoria comenzó mucho antes y su principal alianza política ha sido con Feliciano Castro.

Graciela Domínguez Nava. Foto: RRSS
Sinaloa /
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M+.- Graciela Domínguez Nava es una figura ligada al rochismo, aunque su trayectoria en política tiene un origen distinto.

Formó parte del gabinete de Rubén Rocha Moya, participó en el proyecto político que lo llevó a la gubernatura y lo defendió públicamente cuando comenzaron a surgir los señalamientos en su contra desde Estados Unidos.

Por esos antecedentes, resulta difícil separar por completo su nombre del rochismo, aunque su grupo ha negado dicha etiqueta. Domínguez Nava sostiene que su militancia está con Morena y con el movimiento de la Cuarta Transformación, no con una persona o un grupo en particular. Lo cierto es que, hasta antes de la salida de Rocha, no hubo un rompimiento público entre ambos.

Todavía en abril de 2026, la entonces diputada federal respaldó al gobernador frente a las acusaciones provenientes de Estados Unidos. Señaló que no existían pruebas y sostuvo que su trayectoria académica y política hablaba por él.

Cuando Rocha solicitó su primera licencia, Domínguez volvió a salir en su defensa. En julio negó que se estuviera alejando del mandatario y respondió que nunca había dicho que se desligaba “de nada ni de nadie”.

No hay, por lo tanto, señales públicas de una ruptura. Su llegada representa un cambio en la titularidad del Ejecutivo, pero proviene del mismo bloque político que acompañó a Rocha durante su gobierno.

¿Quién es Graciela Domínguez?

Su historia política comenzó mucho antes. Graciela Domínguez nació el 18 de febrero de 1976 en El Rosario y estudió Sociología en la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Antes de ocupar cargos públicos, estuvo relacionada con movimientos sociales de pescadores, derechohabientes del Infonavit y familias afectadas por la construcción de la presa Picachos. También fue docente y subdirectora de Vinculación en la Universidad Tecnológica de Escuinapa.

Su carrera comenzó en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), donde militó desde finales de los años noventa. Fue consejera estatal, delegada nacional e integrante de las estructuras municipal y estatal del partido.

En 2013 abandonó las filas perredistas para incorporarse al movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador, antes de que Morena se consolidara como partido político.

Es decir, su trayectoria no comenzó con Rocha Moya. Cuando llegó el actual grupo al Gobierno de Sinaloa, Domínguez ya acumulaba más de dos décadas de actividad política.

Feliciano Castro, su aliado más cercano

Si existe una relación política que ha acompañado prácticamente toda su carrera, es la que mantiene con Feliciano Castro Meléndrez.

Ambos se conocen desde los años del PRD y han compartido movimientos, proyectos legislativos y espacios dentro de la izquierda sinaloense. La cercanía entre ellos es anterior tanto a Morena como al gobierno de Rocha.

Feliciano Castro fue uno de los primeros dirigentes en impulsar a Domínguez dentro del PRD, cuando ella comenzaba su participación política. Fue incorporada como consejera estatal, delegada nacional e integrante de estructuras partidistas.

Años después volvieron a coincidir en el Congreso de Sinaloa. Domínguez presidió la Junta de Coordinación Política y coordinó a Morena; posteriormente, esos espacios quedaron en manos de Feliciano Castro.

La alianza volvió a hacerse evidente durante el proceso interno de Morena rumbo a 2027. Feliciano descartó competir y se sumó abiertamente al proyecto de Domínguez.

Ella misma reconoció que entre ambos existe una amplia identidad política y que han caminado juntos desde los movimientos sociales hasta la Cuarta Transformación. Castro, por su parte, aseguró que su respaldo era por la trayectoria, los principios y el compromiso social de la entonces aspirante.

Más que una cercanía reciente, se trata de una alianza política construida durante más de dos décadas.

Domínguez Nava llegó por primera vez al Congreso de Sinaloa en 2007 como diputada del PRD. Durante esa legislatura coordinó al reducido grupo parlamentario de ese partido.

Regresó en 2018, ahora bajo las siglas de Morena, y alcanzó una posición mucho más importante. Fue coordinadora de la bancada, presidenta de la Junta de Coordinación Política y encabezó la Comisión de Fiscalización.

Desde esas posiciones participó en las principales decisiones del Congreso durante la segunda mitad del gobierno de Quirino Ordaz Coppel y se convirtió en una de las figuras de mayor peso dentro del morenismo sinaloense.

Su etapa legislativa también estuvo acompañada por diferencias internas, principalmente por el control de la bancada y de la Junta de Coordinación Política. Aun así, logró mantenerse como una de las principales interlocutoras del partido en el Congreso.

Su paso por la Secretaría de Educación

Al comenzar el gobierno de Rubén Rocha Moya, el 1 de noviembre de 2021, Graciela Domínguez fue nombrada secretaria de Educación Pública y Cultura.

El 23 de febrero de 2024 renunció para participar como candidata a diputada federal por el Distrito 1. Después de ganar la elección, Rocha le pidió regresar y el 12 de junio le entregó un nuevo nombramiento para volver a la SEPyC.

Su regreso fue breve. Antes de asumir como diputada federal, dejó nuevamente la dependencia y Catalina Esparza Navarrete quedó al frente de la Secretaría.

Domínguez no concluyó el sexenio en Educación, pero tampoco salió por un rompimiento con Rocha. Las dos ocasiones en las que dejó la dependencia estuvieron relacionadas con su participación electoral y su llegada a la Cámara de Diputados.

Las polémicas que dejó la SEPyC

Su gestión en Educación estuvo rodeada por protestas, acusaciones de irregularidades y denuncias de acoso dentro de planteles escolares. En noviembre de 2023, la propia secretaria reconoció que la Unidad de Género atendía 19 casos de violencia en escuelas, cinco de ellos relacionados con posibles conductas de acoso sexual.

También hubo señalamientos por el manejo de plazas docentes, conflictos internos y acusaciones contra funcionarios de la dependencia. Domínguez respondió que los espacios se asignaban mediante procedimientos públicos y sostuvo que su administración mantenía una política de combate a la corrupción.

Los cuestionamientos hacia ella se concentraron en la forma en que la dependencia respondió a las denuncias y en la falta de información sobre el resultado de algunas investigaciones.

El conflicto con Estrada Ferreiro

Uno de los episodios más polémicos ocurrió durante el proceso que terminó con la salida de Jesús Estrada Ferreiro de la Presidencia Municipal de Culiacán.

El entonces alcalde acusó a Domínguez y a Feliciano Castro de intervenir en el juicio político que se seguía en su contra. También lanzó comentarios sobre una supuesta relación sentimental entre ambos.

Domínguez rechazó esas expresiones y consideró la posibilidad de presentar una denuncia por violencia política de género. Rocha Moya salió en su defensa y le sugirió proceder legalmente contra Estrada Ferreiro.

No existen pruebas públicas que confirmen la relación sentimental señalada por el exalcalde. Lo que sí está documentado es la cercanía política entre Domínguez y Feliciano Castro, así como su participación dentro del mismo grupo legislativo.

En las elecciones de 2024, Graciela Domínguez compitió por la diputación federal del Distrito 1, con cabecera en Mazatlán.

Ganó con más del 70 por ciento de los votos y asumió el cargo el 1 de septiembre de ese año. En la Cámara de Diputados fue secretaria de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción, además de integrarse a las comisiones de Educación y Pesca.

Sin embargo, tampoco concluyó ese encargo. En junio de 2026 solicitó licencia por tiempo indefinido para participar en el proceso interno de Morena rumbo a la gubernatura. Su suplente, Sara Jaime Ontiveros, quedó en condiciones de ocupar la curul.

Domínguez había sido electa para un periodo que terminaría en agosto de 2027, pero su carrera tomó otro rumbo al colocarse entre los perfiles que buscaban suceder a Rocha.

¿Domínguez Nava es o no rochista?

Los antecedentes muestran que Graciela Domínguez sí formó parte del grupo que acompañó a Rubén Rocha Moya.

Participó en su proyecto, aceptó integrarse al gabinete, regresó a la SEPyC cuando él se lo pidió y lo defendió incluso durante los momentos de mayor presión política.

Pero también es cierto que tiene una trayectoria anterior, una estructura propia dentro de Morena y una alianza histórica con Feliciano Castro que no depende del gobernador saliente.

No es una figura improvisada ni alguien que haya llegado a la política de la mano de Rocha. Sin embargo, tampoco puede presentarse como completamente distante de una administración en la que ocupó una de las secretarías más importantes.


PNMO/ rdr


  • Manuel Aceves
  • Corresponsal en Sinaloa. Egresado de la Universidad Autónoma de Occidente. Más de 15 años narrando la realidad de Sinaloa. Especializado en temas sociales y de seguridad; ha documentado desde el dolor de las víctimas hasta los entresijos del poder. Cree en el periodismo como trinchera, oficio y destino.

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