El candidato a magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Ángel Mario García Guerra, enfatizó en el programa Cambios, que conduce Víctor Martínez Lucio, que a nivel federal no existe independencia judicial, y que el Poder Judicial deNuevo León es el mejor de todo México.
De acuerdo con García, el Poder Judicial del Estado es el mejor del país por entidades federativas, e incluso añadió que está por arriba hasta del Poder Judicial de la Federación.
“En cuanto al tema de la independencia judicial, bueno, yo principiaría por decir que no hay independencia judicial, o al menos no al cien por ciento, y estoy hablando del Poder Judicial de la Federación”.
“Lo que provocó esta reforma no fueron los Poderes Judiciales estatales, y no estoy diciendo que con nosotros en el Poder Judicial del Estado sea miel sobre hojuelas, pero sí lo puedo decir con mucho orgullo que el Poder Judicial del Estado de Nuevo León, aunque se oiga presuntuoso, es el mejor Poder Judicial de todo México, incluso que la Federación”, destacó.
Por ello, criticó, la reforma al Poder Judicial fue producto del enfrentamiento que se tuvo desde la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) con el entonces presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.
“Todo esto empezó desde la forma en que se eligió a la actual presidenta de la Corte, Norma Piña. Ella, desde que inició su periodo, tuvo un periodo de confrontación con el Presidente”, comentó.
García Guerra fue más allá y, por una parte afirmó que se puede controlar al Poder Judicial de la Federación con solo controlar a la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Y por otra, resaltó, los encuentros que tuvo la citada funcionaria con algunas personas de partidos políticos “a escondidas”, siguen sin una explicación convincente.
“Todos los que estamos en el medio sabemos que para controlar el Poder Judicial no se necesita controlar a todos los jueces y magistrados, basta controlar la presidencia de la Corte porque desde ahí se bajan las indicaciones”.
“Y hay una situación muy peculiar, la presidenta de la Corte tenía reuniones en privado y a escondidas con algunos partidos políticos y presionando a los magistrados del Tribunal Electoral, y eso, hasta el día de hoy, no ha tenido una explicación que convenza”, puntualizó.
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