Con 259 votos a favor, 234 en contra (incluidos tres del partido en el poder) y una abstención, el pleno de la Cámara de Diputados desechó la iniciativa de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, al no alcanzar la mayoría calificada de dos terceras partes para aprobarla; no obstante, líderes de Morena anunciaron la puesta en marcha de un plan B.
Solo el grupo parlamentario de Morena, 12 legisladores verdes y un petista respaldaron el dictamen, mientras PVEM y PT, así como PAN, PRI, MC y tres morenistas, rechazaron el proyecto de modificaciones y adiciones a 11 artículos de la Constitución Política.
No obstante, el líder de Morena en el Palacio de San Lázaro, Ricardo Monreal, advirtió que su bancada trabajará de inmediato en la presentación del Plan B electoral.
“Sabemos el destino que esta reforma puede tener, pero les anunciamos que una vez que se vote y se rechace comenzaremos a construir el plan B de la reforma electoral, porque, no desmayemos, no vamos a rendirnos, no vamos a claudicar”, adelantó Monreal, quien anoche se reunió, junto con el coordinador del Senado, Ignacio Mier, con la Presidenta en Palacio Nacional.
Ávila dijo en MILENIO Tv que Morena y sus aliados comenzarán a trabajar en una alternativa legislativa que permita retomar algunos planteamientos del proyecto enviado por Sheinbaum y responda a las demandas expresadas por la ciudadanía respecto al sistema electoral.
Recordó que las reglas del Congreso impiden presentar una reforma con el mismo contenido en un plazo de un año, por lo que los nuevos planteamientos deberán presentarse por otras vías.
En San Lázaro, los coordinadores del PVEM y del PT, Carlos Puente y Reginaldo Sandoval, fijaron los posicionamientos de sus partidos contra la reforma, aunque ambos reafirmaron su lealtad a la Presidenta.
Puente confirmó desde la tribuna que su bancada votaría contra el dictamen, aunque llamó a sus aliados a dirimir diferencias y dijo que “vamos a seguir apoyando a la Presidenta hasta el final”.
Abundó que “las reformas electorales son cambios a las reglas del juego que permiten el acceso de las fuerzas políticas al poder público, por lo que deben hacerse por consenso, para que todos los actores estén de acuerdo y que los resultados no carezcan de legitimidad”.
Por el PT, Sandoval sostuvo que la propuesta de reforma puede conducir a la ruta de un partido hegemónico de Estado: “El otro nació de la necesidad del poder y este viene de abajo hacia arriba, pero puede convertirse en eso, si no cuidamos la ruta”, dijo en referencia al PRI y a Morena.
“No acompañar esta reforma, para nosotros es un suceso, no es el proceso, y esperemos que se entienda así. No nos asusta absolutamente nada, porque estamos libres de conciencia y convencidos de que estamos a favor de la gente, a favor del pueblo de México y de que nunca le fallaremos en esta dirección”.
Además, el petista envió un mensaje a Sheinbaum: “estamos al 100 por ciento con ella y al 200 por ciento con el pueblo”.
El coordinador de los diputados del PAN, José Elías Lixa, celebró a su vez el fracaso de una reforma sin consenso.
“Hoy no habrá reforma. No sin diálogo plural, no sin todas las fuerzas políticas, no sin la expresión de todos los mexicanos. No habrá reforma porque se decidió ignorar todas las propuestas que no venían del gobierno, porque fueron por el todo o nada, minimizando, ignorando”, arengó.
Cuestionó asimismo el anuncio de un próximo Plan B de reforma electoral, una vez desechada la iniciativa de Sheinbaum, y emplazó a la Presidenta al diálogo:
“¿Y ahora con qué nos salen? Con que quieren un plan B. ¿Pues es que quién los entiende? ¿No supuestamente este era el plan C? El plan B es regresar a la imposición por leyes secundarias de lo que incapaces de lograr en la Constitución buscan hacer con trampas, esas que sugieren sus voceros de ocasión. Señora presidenta, dialogue, porque, si no, sus asesores están a punto de llevarla al mismo error”.
En representación del PRI, Rubén Moreira expresó un “no” a la propuesta de reforma electoral que a su juicio representa la consagración del autoritarismo y el preludio de una dictadura.
Moreira llamó a “tener cuidado con un plan B que trate de reeditar lo que estamos impidiendo los partidos opositores”.
La lideresa parlamentaria de Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega, rechazó igualmente la reforma impulsada desde el poder y no desde la pluralidad, al tiempo de llamar al debate de una propuesta alternativa por más democracia y menos gasto.
“El llamado es para que se analice perjuicios ni caprichos, que se analicen, que se mejoren, que se discutan, que se aporten, buscando que tengamos una democracia de calidad en México. El único camino para cambiar es respetando la ley, respetando lazos de campaña y los topes que fija la Constitución”, indicó.
El contenido
El dictamen desechado por el pleno de la Cámara de Diputados, entre otros aspectos, planteaba un recorte de 25 por ciento al financiamiento de los partidos, equivalente a cerca de 2 mil millones de pesos, pero sin reducir el gasto del INE ni de los organismos públicos locales electorales.
Preveía también un ajuste a las remuneraciones de los funcionarios de dicho instituto, organismos y tribunales electorales locales, a fin de que ninguno de ellos gane más que la Presidenta.
La propuesta buscaba reducir de 128 a 96 la cifra de senadores, eliminando a los 32 plurinominales.
La Cámara de Diputados conservaría 500 legisladores, 300 electos por mayoría relativa y 200 de representación proporcional; de estos últimos, 100 obtendrían sus curules como segundos lugares con los más altos porcentajes de votación en sus distritos y el resto mediante el sufragio directo a través de listas de candidatos presentadas por los partidos en cinco circunscripciones regionales.
En dichas listas se incluirá a mexicanos residentes en el extranjero para la representación de esa comunidad en el Congreso de la Unión.
La reforma pretendía, además, disminuir de 48 a 35 minutos diarios el tiempo disponible en radio y televisión para el INE y los partidos desde el inicio de las precampañas hasta el día de la jornada electoral y establecía la prohibición del financiamiento a institutos políticos y candidatos con recursos ilícitos.
En dichas listas se incluirán mexicanos residentes en el extranjero para la representación de dicha comunidad en el Congreso de la Unión.
En el articulado se establecía prohibir expresamente el financiamiento a partidos y candidatos con recursos ilícitos:
“Queda prohibido a los partidos políticos, precandidaturas, candidaturas y candidaturas independientes financiarse u operar con recursos, bienes o servicios provenientes de actividades ilícitas”.
EHR