La reforma aprobada en la Cámara de Diputados y que ahora se discute en el Senado podría modificar de fondo la permanencia de los magistrados electorales en México.
La propuesta permitirá que cuatro integrantes actuales de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) puedan aparecer en la boleta de la elección judicial de 2028 para buscar mantenerse en el cargo por un nuevo periodo.
Con ello, magistrados que originalmente concluirían funciones en 2022 o 2025, y cuyos periodos ya habían sido ampliados previamente, podrían permanecer en sus puestos hasta 2033 si logran ganar la contienda por voto popular.
Los magistrados que resultarían beneficiados con esta modificación son Mónica Soto, Felipe Fuentes, Felipe de la Mata y Reyes Rodríguez Mondragón. Actualmente, la reforma plantea aplazar la elección de estas plazas y extender el periodo de las magistraturas hasta 2028; a partir de ahí, quienes decidan competir formalmente podrían mantenerse seis años más en funciones.
En caso de ganar nuevamente, algunos de ellos acumularían hasta 17 años dentro de la Sala Superior del Tribunal Electoral.
Historial de ampliaciones en la Sala Superior
Las cuatro magistraturas en funciones fueron designadas desde 2016 y, desde entonces, sus periodos han sufrido diversas modificaciones legales. En un primer momento, algunos de ellos debían dejar el cargo en 2022 y otros en 2025. Posteriormente, el Congreso de la Unión amplió los plazos argumentando la necesidad de evitar rotaciones rápidas dentro del tribunal y mantener la estabilidad institucional.
De esta manera, Felipe Fuentes y Reyes Rodríguez pasaron de tener un periodo de seis años a uno de ocho, por lo que su salida se movió de 2022 a 2024. Por su parte, Felipe de la Mata y Mónica Soto originalmente concluirían funciones en 2025 tras un periodo de nueve años, pero también recibieron ampliaciones derivadas de reformas judiciales previas.
Con la reforma impulsada recientemente, las cuatro magistraturas permanecerían de forma automática hasta 2028 y, además, tendrían la posibilidad de participar en la elección judicial bajo el nuevo esquema de voto ciudadano.
La extensión de periodos en órganos electorales no es inédita en México; durante los años ochenta y noventa, magistrados como Fernando Gesto y José Luis de la Peza permanecieron cerca de dos décadas en funciones tras profundos cambios estructurales en los tribunales federales.
Contradicción con el discurso antirreeleccionista
La posibilidad de que los magistrados electorales busquen mantenerse en el cargo ha generado severos cuestionamientos debido a que Morena y el movimiento de la llamada Cuarta Transformación han sostenido públicamente una postura en contra de la reelección.
Durante años, tanto el expresidente Andrés Manuel López Obrador como la presidenta Claudia Sheinbaum han defendido el principio maderista de “sufragio efectivo, no reelección”. Incluso, la propia mandataria había planteado meses atrás eliminar por completo la reelección en todos los cargos de elección popular a partir de 2030.
Sin embargo, al ser cuestionada sobre la reforma que ahora permitiría a los magistrados competir nuevamente por el puesto, Sheinbaum Pardo evitó confrontar directamente la decisión del Congreso.
“Lo que se plantea no es que se queden 17 años, sino que puedan participar nuevamente en la elección”, respondió la mandataria durante su conferencia de prensa. La presidenta insistió en que no se trata de una permanencia automática o impuesta, sino de una eventual ratificación mediante el voto popular en las urnas. “Fue una decisión que tomó el Congreso”, acotó.
Aun así, los críticos de la reforma señalan que la modificación contradice el discurso histórico del movimiento oficialista sobre limitar la permanencia en el poder. Ahora será el Senado de la República el que determine si la propuesta avanza en comisiones y si los actuales magistrados electorales quedan facultados para buscar mantenerse en el máximo tribunal electoral del país hasta 2033.