La estrategia de combate al robo de hidrocarburo se refuerza con la llegada de 600 elementos militares más, aseguró el gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, pues la incidencia delictiva se mantiene e incluso se intensificó en el último año dejando olas de violencia por la disputa de territorio por parte de grupos criminales.
Pese al esfuerzo de la Federación, Ejecutivo local y municipios, refirió el mandatario estatal, no se han tenido los resultados esperados para frenar de tajo el llamado “huachicoleo” de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), por lo cual a inicios de este año se asignó a 600 elementos más de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) por parte del gobierno federal para que coadyuven en las acciones necesarias para mitigar esta incidencia delictiva en todo el estado.
“Erradicar este delito ha sido un esfuerzo muy grande por parte de la Federación, del estado y de los municipios, en esta semana hubo posibilidad de un acuerdo con el gobierno federal y se tuvo esta asignación de 300 elementos militares, van a llegar al estado y que van a estar un buen tiempo, ya con información; además, sí continua el delito, pero es intensa la contención por parte de gobierno, tenemos detenciones importantes de generadores de violencia, aseguramiento de pipas, vehículos, bidones y combustible robado, y lo vamos a seguir haciendo”, manifestó.
Menchaca Salazar recordó uno de los factores que dificultan el combate al “hucahicoleo”, el cual requiere de un esfuerzo adicional para eliminarlo, pues se trata de la misma población y sociedad en general que solapa e incluso respalda a los grupos criminales a cambio de un “apoyo” o “ayuda”, a pesar de que pone en riesgo su integridad y su vida, pues el próximo 18 de enero se cumplen siete años de la explosión de Tlahuelilpan, derivado de la ordeña de un ducto de Pemex, donde perdieron la vida más de 130 personas.
“Va a requerir de otro esfuerzo más, no mucho espero, porque se pone en riesgo a personas para eliminar este delito, porque insisto se pone en riesgo a las personas; Tlahuelilpan es un caso brutal, pero siguen perdiendo la vida personas que se dedican a esto (robo de hidrocarburo) y se registran camionetas que se incendian, ha contribuido que tienen muchos recursos y pueden socializar el delito, si con apoyos a comunidades, a personas, cuando hay operativo en una zona como Cuautepec, por ejemplo, mandan a enfrentar a personas , civiles, como escudo y eso limita mucho la ejecución de órdenes de aprehensión y cateos, incluso ayudan liderazgos a modificar, concientizar, de lo riesgoso o peligroso por obtener eso que es un recurso fácil”, sentenció.