La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalidó las reformas impulsadas en Baja California Sur que establecieron como requisito acreditar un “modo honesto de vivir” para acceder a cargos públicos.
Por mayoría de votos, el Pleno consideró que se trata de una expresión ambigua, subjetiva y carente de parámetros objetivos.
La ministra Yasmín Esquivel Mossa propuso declarar fundada la acción de inconstitucionalidad promovida por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, la cual solicitó la invalidez del artículo 99, fracciones I, en su porción normativa “con modo honesto de vivir”, y II, de la Ley de Derechos de las Personas, Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, publicada el 31 de octubre de 2025.
La ponente también impulsó invalidar la exigencia de contar con un título expedido por una institución de educación superior con una antigüedad mínima de cinco años para ocupar la titularidad de la Dirección de Atención para las Personas Indígenas y Afromexicanas.
“… Conforme a los datos del Inegi analizados en el proyecto, en Baja California Sur, la población hablante de lengua indígena de 15 años y más registra un promedio de escolaridad de 6.6 años, equivalente únicamente a la educación primaria terminada. Mientras que la población afromexicana o afrodescendiente alcanza un promedio de 9.8 años, comparable a menos de un año de Educación Media Superior.
“Estos datos evidencian que, en promedio, ninguno de estos grupos alcanza ni siquiera el nivel de escolaridad exigido por la norma… La exigencia de un título profesional con determinada antigüedad genera una barrera desproporcionada y un efecto de discriminación indirecta al excluir a personas que, pese a contar con experiencia, trayectoria y legitimidad comunitaria, no han tenido acceso a la educación formal requerida”, expresó.
Generaliza y se retracta
El presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, se sumó al proyecto, pero con un voto concurrente, por lo que hace a la expresión “modo honesto de vivir”, pues dijo que es necesario demostrar una buena conducta ante la “decadencia” del servicio público en el país.
"Yo señalé que me cuesta admitir que la Corte renuncia a darle contenido a esta fórmula, máximo si en las condiciones actuales en las que vive el país hay una, digámoslo así, una decadencia del servicio público, no hay principios éticos que lo regulen, se sienten en libertad de, pues, hacer lo que es su idea o su voluntad; se les permite, no hay una sujeción plena a la norma, y sí es una expresión constitucional; este creo que se le debe dar contenido, no solo la Corte en este caso".
El comentario provocó que María Estela Ríos González le respondiera:
"Sí me preocupa que se hable de un sistema de gobierno generalizando que todos los funcionarios públicos son corruptos y que, por tanto, sí resulta pertinente incorporar este concepto.
"Yo, al contrario, en mi experiencia, la mayoría de la gente es honesta, o sea, cumple con sus funciones y actúa conforme a las obligaciones que establecen las leyes.
"Entonces, calificar de que todos y de que está muy mal es admitir las acusaciones de que el Estado mexicano es un Estado corrupto y yo rechazo esa acusación”.
Esto llevó a Hugo Aguilar a matizar su comentario:
"Si es que hice una generalización, no quise hacerlo de manera absoluta. Yo reconozco que hay esfuerzos por introducir principios éticos a la función pública, pero también hay que reconocer que aún persisten estas conductas, incluso dentro del Poder Judicial, hay que reconocerlo…”, manifestó.
Al respecto, la ministra Loretta Ortiz Ahlf destacó que conceptos como el “modo honesto de vivir” pueden convertirse en mecanismos de descalificación que colocan en desventaja a amplios sectores de la población.
Recordó que, históricamente, incluso las mujeres fueron sometidas a criterios de conducta basados en concepciones sociales y morales de otra época.
Ortiz enfatizó que la Constitución Federal data de 1917 y en ese entonces, por ejemplo, para las mujeres, era una descalificación.
"A ver, podrías tener la custodia de tus hijos si no te dedicabas a actividades; prácticamente nada más eran actividades dentro del hogar, prácticamente. Entonces, esa descalificación nos pone en una situación, pues sí, de desventaja a muchísimas personas, muchísimas", declaró.
A su vez, el ministro Irving Espinosa explicó que el "modo honesto de vivir" parte de valoraciones de carácter moral y no de principios éticos, por lo que una expresión de esa naturaleza puede incorporar prejuicios o valoraciones personales como criterio para acceder a un cargo público.
ksh