SEP publica en el DOF restricción de celulares en escuelas; evaluará medida cada seis meses

El acuerdo de las autoridades educativas entra en vigor el 3 de noviembre e incluye un decálogo por cada nivel educativo.

SEP publica en el DOF restricción de celulares en escuelas | Foto: Verónica Rivera.
y Alma Paola Wong
Ciudad de México /
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La Secretaría de Educación Pública (SEP) oficializó el acuerdo para restringir el uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y electrónicos personales en las escuelas del país.

El documento publicado en el Diario Oficial establece que las nuevas medidas entrarán en vigor el próximo 3 de noviembre que y serán evaluadas cada seis meses por las autoridades educativas, para revisar su implementación y realizar ajustes, si es necesario.

“De manera semestral, las Autoridades Educativas de los Estados y de la Ciudad de México, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública, generarán espacios de retroalimentación, diálogo y construcción de acuerdos para revisar y dar seguimiento a los avances en la implementación de estas condiciones y prácticas, con la finalidad de generar acciones adicionales y realizar los ajustes que se estimen necesarios”.
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Como lo informó la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia matutina, el acuerdo señala que en educación básica, es decir, preescolar, primaria y secundaria, los dispositivos están totalmente restringidos durante la jornada escolar, incluyendo el recreo. 

Asimismo, el documento refiere que dichos dispositivos solo podrán usarse con fines esducativos previamente programados y en caso de emergencias personales, por motivos de discapacidad, necesidades de salud o necesidades particulares. 

En el nivel medio superior se limitará su uso no pedagógico durante la jornada escolar de acuerdo con las características, necesidades y contexto de cada institución, mediante un proceso de consulta y construcción de acuerdos con la comunidad. 

En tanto, en el nivel superior cada institución deberá promover el uso responsable de los dispositivos para consolidar una ciudadanía digital crítica y ética.

SEP presenta decálogos para difundir medidas

A partir del 3 de noviembre, todas las entidades del país tienen 180 días naturales para armonizar los instrumentos jurídicos que correspondan.

Como punto de partida para la difusión y apropiación de estas nuevas medidas, la SEP presentó un decálogo por cada nivel educativo. 

El del nivel básico remarca que no es necesario un celular en las escuelas; promueve el juego, los deportes, la lectura, las amistades y pide dejar del lado los dispositivos a la hora de descansar.

Nivel Básico

1. No necesito el celular ni otro dispositivo en la escuela

No necesito el celular o dispositivo digital en la escuela; por eso, si tengo uno, lo dejo en casa o lo guardo durante toda la jornada escolar; así puedo aprender y convivir sin distracciones.

2. Sólo cuando me lo pida la maestra o el maestro y para mi bienestar

Sólo llevo o utilizo un celular o un dispositivo digital cuando me lo pide la maestra o el maestro, por motivos de salud, discapacidad, accesibilidad o inclusión, siguiendo las indicaciones de la escuela y de mi familia.

3. Pongo atención en clase

En clase escucho, participo y aprendo. Dedico mi atención a la lectura, sin distracciones, para comprender, reflexionar y disfrutar lo que leo.

4. Descanso para favorecer mi bienestar y aprendizaje

Si tengo celular o dispositivo digital, lo apago durante toda la noche. Descanso bien para leer, aprender, pensar, imaginar y descubrir mejor.

5. Juego y conozco mis tradiciones

En el recreo, disfruto de los juegos tradicionales de mi país y los deportes, me muevo y convivo con mis amigas y amigos sin utilizar un celular o dispositivo digital.

6. Leo, escribo y creo con mis propias manos

Utilizo libros, cuadernos, lápices, plumas, enciclopedias y otros materiales para aprender, leer, escribir, investigar, hacer la tarea, crear y resolver problemas.

7. Pido ayuda en una emergencia

Durante la jornada escolar, si necesito ayuda busco a mis maestras o maestros para que se comuniquen con mi familia. Ellas y ellos me quieren y me cuidan; por eso, me van a proteger y atender.

En caso de emergencia, mi familia y la escuela utilizan los medios de comunicación establecidos para localizarme y atender la situación.

8. En la escuela me gusta convivir sin redes sociales ni juegos digitales

Para aprender y tener amigas y amigos no necesito redes sociales ni juegos digitales. En la escuela, me gusta jugar y platicar con ellas y ellos.

9. Respeto mi cuerpo y el de los demás y nunca molesto a las personas

Soy una persona única e irrepetible; me quiero y me quieren como soy, por lo que no necesito aparentar una imagen falsa ante los demás mediante aplicaciones digitales.

Nunca tomo fotos ni comparto imágenes de mis compañeras, compañeros, maestras y maestros de la escuela sin su consentimiento; no hago bullying ni discrimino.

10. Quiero ser feliz en la escuela

Quiero aprender y ser feliz en la escuela con mis amigas, amigos, maestras, maestros y familias, por lo que puedo aplicar este decálogo sin regaños ni castigos; lo podemos lograr juntas y juntos.

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Acuerdo de la SEP omite reglas clave para hacerlo cumplir: Especialistas

El acuerdo de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas de educación básica, publicado este martes, establece por primera vez una política nacional sobre el tema; no obstante, deja abiertas varias interrogantes sobre su aplicación y carece de elementos indispensables para evaluar si realmente contribuirá a mejorar el ambiente escolar y los aprendizajes, advirtieron especialistas.

Para Marco A. Fernández, Roberto de la Rosa, Sandra Reyes y Carla Contreras, investigadores de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, el principal problema del acuerdo es que existe una diferencia entre lo que promete y lo que finalmente establece.

En los considerandos del acuerdo, la SEP afirma que privilegiará un enfoque formativo, preventivo y de corresponsabilidad por encima de medidas restrictivas. Sin embargo, al revisar el articulado, los especialistas encontraron que esa lógica desaparece.

"El único contenido obligatorio en educación básica es la restricción, mientras que las acciones orientadas a la formación, el desarrollo de habilidades digitales o la construcción de buenas prácticas quedan únicamente como recomendaciones o lineamientos orientativos”, indicó el análisis del Tec de Monterrey.

Otro de los vacíos señalados es la ausencia de reglas claras sobre qué ocurrirá cuando un estudiante incumpla la disposición. El acuerdo no contempla sanciones, tampoco autoriza expresamente la retención de teléfonos celulares ni establece quién será responsable de resguardar los dispositivos.

Esa definición fue trasladada a las autoridades educativas estatales y, en muchos casos, a los propios acuerdos que construya cada comunidad escolar. Como consecuencia, adviertieron los especialistas, podrían surgir criterios distintos en cada entidad e incluso entre escuelas del mismo estado durante los próximos meses, conforme las autoridades locales armonicen sus disposiciones.

Los investigadores consideraron especialmente delicado el tema del resguardo de los equipos. El acuerdo no otorga a docentes ni directivos la facultad de retirar teléfonos celulares, por lo que, si algún estado decide implementar esa medida, requerirá un fundamento específico en su propia legislación, de lo contrario, podría enfrentar cuestionamientos jurídicos.

El documento también plantea que la SEP y las autoridades estatales revisarán la implementación de la política cada seis meses. No obstante, el mecanismo de seguimiento carece de indicadores, una línea base, metas o la obligación de hacer públicos los resultados. En los hechos, el acuerdo establece revisiones periódicas sin definir cómo se medirá su éxito o fracaso, sostuvieron los especialistas.

Asimismo, observaron que la regulación no aborda la política digital educativa. Aunque la Ley General de Educación establece que el uso responsable de la tecnología debe formar parte de la Agenda Digital Educativa, el acuerdo se concentra casi exclusivamente en restringir el uso de los dispositivos y deja pendiente el desarrollo de habilidades digitales tanto para estudiantes como para docentes.

Los investigadores indicaron que la brecha de conectividad aparece únicamente como una razón para flexibilizar la aplicación de las reglas en determinados contextos, pero no como un problema público que deba atenderse mediante infraestructura, capacitación o recursos tecnológicos.

El acuerdo cita al psicólogo social Jonathan Haidt para justificar la necesidad de restringir el uso de teléfonos celulares durante la jornada escolar, pero no incorpora resultados de evaluaciones internacionales como PISA 2025 ni información del INEGI que permita relacionar el uso de dispositivos con los niveles de aprendizaje de los estudiantes mexicanos.

Los especialistas en educación señalaron que los propios datos de la consulta nacional realizada por la SEP muestran un respaldo más amplio a limitar el uso que a prohibirlo completamente. Mientras 88.8 por ciento de las figuras educativas apoyó restringir el acceso a los celulares durante la jornada escolar, únicamente 56.3 por ciento se manifestó a favor de eliminar totalmente su uso.

Para los investigadores, ese resultado refleja que existe consenso sobre la necesidad de establecer reglas nacionales, pero no necesariamente sobre un esquema de restricción total como el que finalmente quedó plasmado para la educación básica.

El acuerdo señala que los teléfonos podrán utilizarse cuando exista una finalidad pedagógica previamente programada y bajo la supervisión del docente, pero no define con precisión qué deberá entenderse por esa "intencionalidad pedagógica"; por lo que la falta de criterios comunes podría traducirse en interpretaciones distintas entre escuelas y docentes.

Los especialistas concluyeron que el acuerdo representa un primer paso para ordenar el uso de dispositivos móviles en las escuelas, pero deja sin resolver aspectos centrales para su implementación.

Agregaron que la ausencia de protocolos nacionales sobre resguardo, la falta de indicadores para evaluar resultados, el escaso desarrollo de una estrategia de formación digital y la delegación de decisiones clave a los estados anticipan que buena parte de la política terminará definiéndose en los próximos meses fuera del propio acuerdo federal.

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IYC

  • Pedro Domínguez
  • pedro.fajardo@milenio.com
  • Reportero de MILENIO desde 2010. Viajo, leo y siempre quiero fumar menos. Hoy cubro Presidencia, mañana quién sabe.

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