M+.- El gobierno de Claudia Sheinbaum llegará a su Segundo Informe de Gobierno con una reducción generalizada de la incidencia delictiva que alcanzó delitos de alto impacto como el homicidio doloso, el feminicidio, el robo de vehículos y el secuestro durante sus primeros 22 meses de administración.
Un análisis de MILENIO, elaborado con los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), encontró que 45 de 55 delitos disminuyeron entre octubre de 2024 y julio de 2026 frente al periodo comprendido de diciembre de 2022 a septiembre de 2024, correspondiente a los últimos 22 meses de Andrés Manuel López Obrador.
La comparación entre periodos de la misma duración muestra que el número total de presuntos delitos registrados en carpetas de investigación pasó de 3 millones 933 mil 344 con López Obrador a 3 millones 649 mil 248, una reducción de 7.2 por ciento que representa 284 mil 96 casos menos en la presente administración.
El descenso más relevante por sus implicaciones en la violencia del país ocurrió en el homicidio doloso, que bajó de 46 mil 837 casos durante el tramo final del expresidente a 35 mil 318 en los primeros 22 meses de Sheinbaum.
La diferencia equivale a 11 mil 519 homicidios menos, por lo que este delito perdió prácticamente una cuarta parte del volumen que había acumulado durante un periodo equivalente del sexenio anterior.
También retrocedió el feminicidio, al pasar de mil 537 a mil 276 casos, con una disminución de 17 por ciento y 261 investigaciones menos por el asesinato de mujeres bajo alguna de las razones de género previstas en la legislación penal.
Uno de los delitos de mayor impacto en la sociedad, como el secuestro, registró una mejoría limitada, pues las carpetas descendieron de 851 a 823, una diferencia de apenas 28 casos que representa 3.3 por ciento.
El robo fue otra de las conductas que perdió terreno durante los primeros 22 meses de la actual administración, particularmente en modalidades que afectan directamente el patrimonio de familias, comerciantes, transportistas y propietarios de vehículos.
El robo de vehículo automotor disminuyó 16.7 por ciento; la caída fue todavía mayor en el robo a casa habitación con 30.4 por ciento, mientras el robo a transportista retrocedió 30.7 por ciento.
El robo a transeúnte en vía pública bajó 24.8 por ciento, con 27 mil 253 casos menos, mientras la sustracción de autopartes se redujo 19.2 por ciento y el robo a negocio cayó 13.2 por ciento, equivalente a una diferencia de 18 mil 386 investigaciones.
La mayor reducción proporcional entre las modalidades seleccionadas correspondió al robo a instituciones bancarias, que disminuyó 31.8 por ciento, aunque se trata de un delito con un volumen mucho menor porque los casos pasaron de 264 a 180.
Estrategia nacional
Este comportamiento se registró durante el despliegue de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública conducida operativamente por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC), Omar García Harfuch, quien colocó la inteligencia, la investigación y la coordinación institucional en el centro de las acciones federales.
El modelo se sostiene en cuatro ejes que incluyen la atención de las causas de la violencia, la consolidación de la Guardia Nacional, el fortalecimiento de las capacidades de inteligencia e investigación y la coordinación entre el gobierno federal y las autoridades locales.
La apuesta por la inteligencia se basó en identificar estructuras criminales, relaciones entre sus integrantes, movimientos financieros, rutas de operación y patrones delictivos antes de realizar los despliegues, con el propósito de obtener órdenes judiciales y dirigir las acciones contra objetivos específicos.
A ello se sumó una coordinación más estrecha entre dependencias federales que incluye el intercambio de información con fiscalías y policías estatales, además de operaciones con autoridades municipales.
Cuentas pendientes
Sin embargo, la comparación también muestra los retos que enfrenta la política de seguridad, pues 10 delitos siguieron creciendo respecto al periodo final del sexenio pasado, siendo la extorsión y el narcomenudeo las mayores cuentas pendientes en la presente administración.
Las denuncias por extorsión crecieron 3.1 por ciento, al pasar de 18 mil 830 a 19 mil 416, lo que representa una diferencia de 586 casos.
El incremento llevó al gobierno federal a poner en marcha, desde julio de 2025, una estrategia específica contra la extorsión, basada en investigaciones de inteligencia, unidades locales especializadas, atención a víctimas, operadores capacitados en el número 089 y una campaña nacional de prevención.
El narcomenudeo presentó un aumento más pronunciado porque pasó de 166 mil 811 a 188 mil 383 registros, lo que representa un crecimiento de 12.9 por ciento.
Este delito comprende principalmente la posesión, venta y distribución de pequeñas cantidades de droga en mercados locales, aunque el incremento también puede responder a una mayor actividad policial y ministerial.
Entre las otras conductas que aumentaron aparecen las amenazas, con 0.8 por ciento; el incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar, con 6.4 por ciento; los delitos contra el medio ambiente, con 8.3 por ciento, y la corrupción de menores, con 15.9 por ciento.
AH