El estado de Hidalgo mejorará su conexión carretera con el centro y el sureste del país mediante la ampliación de la Tulancingo-Nuevo Necaxa, una obra que el gobernador Julio Menchaca Salazar ubicó entre los proyectos estratégicos para fortalecer la movilidad y las condiciones de conexión comercial del estado.
“Con el impulso de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum, Hidalgo continúa mejorando su conectividad a través de obras estratégicas como Tulancingo–Nuevo Necaxa y México–Pachuca. Menos saturación, traslados más seguros y mejores condiciones para la conexión comercial”, señaló en sus redes el gobernador Julio Menchaca Salazar.
La primera etapa de Tulancingo-Nuevo Necaxa contempla una inversión de 3 mil 500 millones de pesos y la ampliación de 22 kilómetros de la carretera, que actualmente cuenta con dos carriles, para llevarla a cuatro. Los trabajos tendrán una duración estimada de 24 meses e incluirán concreto hidráulico, 12 Pasos Inferiores Vehiculares, nueve Pasos Superiores Vehiculares y tres puentes.
El proyecto tiene una importancia particular para la entidad porque comprende los municipios de Tulancingo de Bravo y Acaxochitlán, además de Huauchinango y Juan Galindo, en Puebla. El tramo registra un tránsito diario promedio de 17 mil 956 vehículos, por lo que su ampliación tendrá efectos sobre una de las rutas utilizadas para comunicar al estado con la Sierra Norte de Puebla y el Golfo.
Jorge Alberto Mendoza Sánchez, director general de Banobras, explicó que la obra forma parte de un corredor mucho más amplio que pretende conectar Ciudad de México, Pachuca, Tulancingo, Nuevo Necaxa y Tuxpan, hasta alcanzar la costa del Golfo.
“Esto es parte del corredor que tenemos desde la Ciudad de México hasta Pachuca y todo hacia Tuxpan Veracruz”, explicó durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La primera intervención permitirá ampliar de dos a cuatro carriles el tramo Tulancingo-Nuevo Necaxa, mientras que posteriormente se contempla continuar hacia Nuevo Necaxa y completar otra ampliación entre Tihuatlán y Tuxpan.
La intención es que esta infraestructura permita distribuir mejor el tránsito que actualmente utiliza la autopista México-Tuxpan. Entre los beneficios planteados se encuentra liberar la sobresaturación de esa vía, disminuir la interferencia entre el tránsito local y los vehículos de largo itinerario, mejorar la seguridad y reducir el índice de siniestros viales.
El impacto para Hidalgo también debe observarse desde la perspectiva comercial. La ruta permitirá mejorar el desplazamiento desde el centro del país hacia los puertos del Golfo, particularmente Tuxpan y Veracruz, al tiempo que fortalecerá la conexión entre las regiones que atraviesa.
Mendoza Sánchez recordó que la estrategia carretera ya tuvo un avance importante con la modernización de la México-Pachuca, donde se pasó de cuatro a ocho carriles, y explicó que ahora la ampliación de Tulancingo-Nuevo Necaxa forma parte de la continuidad de ese corredor.
“Ya en la misión anterior hicimos la México-Pachuca, pasamos de una A4 a una A8. Ahorita ya iniciamos con la construcción para pasar de dos carriles a cuatro carriles en la Tulancingo-Nuevo Necaxa”, señaló.
El proyecto general contempla tres intervenciones: 22.25 kilómetros correspondientes a Tulancingo-Nuevo Necaxa en su primera etapa, 34.85 kilómetros de la segunda etapa del corredor Golfo-Centro en el tramo Tulancingo-Nuevo Necaxa y 18.9 kilómetros correspondientes a Tihuatlán-Tuxpan.
Obra beneficiará a Puebla y Veracruz
La presentación del corredor estima una reducción de 31 minutos en los tiempos de traslado y contempla beneficios para Hidalgo, Puebla y Veracruz. Entre ellos se encuentran una mejor conexión comercial del centro del país con la frontera norte en Tamaulipas, mayor seguridad vial y una conexión más eficiente con el corredor del Golfo.
La dimensión económica también está contemplada en el proyecto. El corredor estima generar 4 mil 900 empleos directos y 8 mil 600 indirectos, mientras que la primera etapa de Tulancingo-Nuevo Necaxa contempla 900 empleos directos y mil 200 indirectos.
La carretera tiene además una función relevante para el tránsito de largo itinerario, pues la ampliación busca separar de mejor manera los desplazamientos locales de los vehículos que recorren largas distancias, una de las razones por las que Banobras plantea que la obra contribuirá a disminuir la saturación de la autopista México-Tuxpan.
“Uno de los corredores también importantes es terminar de conectar la Ciudad de México con el Golfo, llegando hasta Tuxpan”, afirmó Mendoza Sánchez.
Y explicó que el propósito final va más allá de mejorar un tramo carretero:
“Lo que estamos haciendo es seguir mejorando lo que es toda la parte del centro del país para poder llegar de mejor manera a los puertos y también a la frontera con nuestro vecino del norte”, puntualizó.