Cuando el WiFi funciona bien cerca del módem, pero comienza a fallar al alejarse o al atravesar varias paredes, la solución más común es comprar un repetidor.
Sin embargo, antes de gastar en otro dispositivo, hay una posibilidad que quizá no habías considerado: aprovechar un celular Android viejo que tengas guardado en casa.
Aunque parece una solución sencilla, no basta con activar el punto de acceso del teléfono. Esa función normalmente está diseñada para compartir los datos móviles, por lo que el procedimiento para utilizar una conexión WiFi existente es diferente. Entonces, ¿cómo puede hacerse?
¿Qué necesitas para usar un celular como repetidor WiFi?
La alternativa está pensada principalmente para teléfonos Android que todavía funcionen y puedan conectarse a una red inalámbrica. Una de las aplicaciones que permite realizar esta función es NetShare, que ofrece la posibilidad de crear un punto de acceso mientras el teléfono permanece conectado a una red WiFi.
De acuerdo con la información de su desarrollador, la aplicación funciona en dispositivos con Android 6 o versiones posteriores y permite utilizar el teléfono para extender una conexión inalámbrica sin necesidad de modificar el sistema.
Antes de comenzar, necesitas:
- Un celular Android que funcione correctamente.
- Una conexión WiFi estable en casa.
- Acceso a la red inalámbrica que quieres ampliar.
- Espacio suficiente para instalar la aplicación.
- Una fuente de alimentación si planeas dejar el teléfono funcionando durante varias horas.
Google también advierte que las opciones para compartir una conexión WiFi pueden variar dependiendo del teléfono y de la versión de Android.
¿Cómo convertir el celular viejo en un repetidor de WiFi?
El primer paso consiste en conectar el teléfono antiguo a la red WiFi de tu casa. Es importante comprobar que tenga una señal suficientemente buena antes de intentar utilizarlo como repetidor.
Después debes instalar NetShare y abrir la aplicación. Desde ahí puedes activar la función para crear un nuevo punto de acceso utilizando la conexión WiFi que recibe el teléfono.
Una vez habilitado, el celular generará una nueva red inalámbrica. Los dispositivos que se encuentren en una zona donde la señal original es más débil podrán conectarse a esta segunda red siguiendo las indicaciones que proporciona la aplicación.
El teléfono funciona así como un intermediario entre el router y los equipos que necesitan conectarse desde una mayor distancia.
Dónde colocar el celular para mejorar la cobertura
Este punto es fundamental para que el método tenga alguna utilidad. No conviene colocar el celular justo en la habitación donde el WiFi deja de funcionar, porque el teléfono también necesita recibir la señal original para poder compartirla.
Lo recomendable es encontrar un punto intermedio entre el módem y la zona con problemas de cobertura. Por ejemplo, si el router está en la planta baja y la señal llega débil a una habitación del segundo piso, el teléfono puede colocarse en un espacio intermedio donde todavía consiga una conexión estable.
También es conveniente mantenerlo conectado a la corriente si permanecerá activo durante mucho tiempo. Un celular antiguo puede agotar su batería rápidamente al mantener las conexiones inalámbricas funcionando de manera continua.
¿Cualquier celular viejo puede hacerlo?
No necesariamente. El equipo debe ser compatible con la aplicación y contar con una versión de Android que permita utilizarla. Además, el rendimiento puede cambiar considerablemente dependiendo del modelo del teléfono, la distancia respecto al router y la cantidad de obstáculos que existan entre ambos puntos.
Por eso, convertir un celular viejo en repetidor WiFi puede ser una alternativa para aprovechar un dispositivo que ya no utilizas, pero no significa que vaya a ofrecer exactamente el mismo rendimiento que un repetidor dedicado.
La ventaja está en que puedes probar esta opción antes de comprar otro equipo y, si el teléfono funciona correctamente, darle una segunda vida para mejorar la cobertura de internet en casa.
JCM