La ganadora de “Mi vida con LG” convirtió la historia de un refrigerador que la acompañó durante 17 años en un relato sobre la evolución de la tecnología y su capacidad para simplificar la vida cotidiana.
Para Carolina Fuentes, un refrigerador dejó de ser un simple electrodoméstico. Durante 17 años, el que acompañó a su familia se convirtió en parte de su historia: fue espacio para colocar dibujos de su infancia, tareas escolares, notas importantes, recordatorios fotografías y hasta los imanes que traía de sus viajes.
“Antes mi mamá me acuerdo que pegaba mis dibujos de chiquita, después ya no eran dibujos sino tareas o notas de lo que tenía que hacer; después cuando me recibí de la carrera era mi foto de mi graduación. Entonces, ha sido más que solo un electrodoméstico, siempre ha sido parte de nuestra historia".
Esa idea la llevó a participar en la iniciativa de la comunidad Life Genius, que actualmente reúne a más de 12 mil miembros, y busca reconocer las experiencias que las personas han construido alrededor de la tecnología que forma parte de su vida cotidiana.
“En cuanto vi la campaña que era básicamente hablar de electrodomésticos que tuvieran mucho tiempo contigo, pensé en mi refri. Entonces fue que me animé a participar y compartir mi historia con él”, cuenta Carolina, ganadora de la iniciativa.
Su historia refleja cómo los electrodomésticos pueden convertirse en testigos silenciosos de distintas etapas personales. Para Carolina, el vínculo se construyó con el paso del tiempo y con pequeños rituales cotidianos.
“A lo mejor y al principio solo dices, ay, es un electrodoméstico, es un refri, es una lavadora, pero conforme pasa el tiempo y te das cuenta que el factor constante siempre ha sido eso, vas creando un vínculo y se va haciendo parte de tu rutina, de tu vida”, explica.
Tecnología para quitar carga mental
El premio fue un refrigerador nuevo, una renovación que representó para Carolina un cambio en la manera de realizar algunas tareas cotidianas. El nuevo equipo le permite consultar qué hay en su interior sin abrir la puerta, tiene una fábrica de hielos y se conecta a una aplicación que revisa el funcionamiento del refrigerador.
Para ella, estas funciones representan algo más que comodidad: significan menos cosas que recordar, revisar o resolver manualmente: “el que estos electrodomésticos tengan tecnologías como inteligencia artificial, que ya te avise si la puerta está bien, que puedas con un knock knock ver qué es lo que hay, te permiten descansar, hacer cosas que a lo mejor no podrías por estar haciendo limpieza, otras cosas o incluso descansar” explicó Carolina.
La posibilidad de revisar el estado del refrigerador desde una aplicación o conocer qué hay dentro sin abrir la puerta son ejemplos de cómo la tecnología puede integrarse a la rutina para reducir pequeñas tareas que, acumuladas, también representan tiempo y atención.
Esta visión conecta con Life’s Good, filosofía de LG que busca poner la tecnología al servicio de una vida mejor. La experiencia no se centra únicamente en lo que hace el refrigerador, sino en aquello que permite dejar de hacer.
Así, la tecnología se convierte en una herramienta para liberar pequeños espacios de atención que pueden destinarse al descanso, al entretenimiento o simplemente a disfrutar del tiempo personal.
Nuevas historias por construir
Después de 17 años con su antiguo refrigerador, Carolina ahora comienza una nueva etapa con un equipo que, asegura, ya empieza a formar parte de su vida. “Siento que va a ser como, pues lo mismo, volver a agarrar cariño con este refri y poder crear nuevas historias”, reflexionó.
GCM