La búsqueda del Arca de Noé vuelve a generar interés tras el inicio de nuevas exploraciones en una formación que, por su silueta, recuerda a una embarcación.
Un equipo de investigadores busca conocer qué hay debajo del terreno y comprobar si los materiales del subsuelo pueden explicar su origen.
Sin embargo, no existe una confirmación de que se trate del barco descrito en la Biblia. Las interpretaciones de quienes defienden esa posibilidad deberán contrastarse con análisis de laboratorio, mientras investigaciones anteriores atribuyen su apariencia a procesos geológicos naturales.
Los trabajos se realizan en Durupınar, en el este de Turquía, cerca del monte Ararat. El lugar fue identificado en fotografías aéreas en 1959 y desde entonces ha atraído a exploradores interesados en relacionarlo con el relato del diluvio.
Su figura alargada y sus aproximadamente 157 metros de longitud son algunos de los argumentos que utilizan los defensores de esa hipótesis.
El pasado 23 de septiembre, la organización Noah’s Ark Scans anunció el inicio de perforaciones para recuperar muestras del subsuelo. La novedad es esta etapa de investigación, pues el sitio lleva más de seis décadas bajo observación.
¿Qué encontraron bajo tierra en el supuesto sitio del Arca de Noé?
Según el equipo, los estudios del subsuelo han registrado patrones lineales y espacios que interpreta como posibles corredores o compartimentos. Esa lectura no demuestra, por sí sola, que sean habitaciones de un barco. La propia descripción del proyecto contempla tanto un origen geológico como la hipótesis de una embarcación enterrada.
Durante las perforaciones también se reportaron materiales ricos en materia orgánica y cavidades. Andrew Jones, fundador de la organización, señaló que una broca se rompió al alcanzar una capa especialmente dura, situada a unos cuatro o cinco metros de profundidad.
El equipo plantea que podría tratarse de madera petrificada o muy mineralizada, pero esa posibilidad todavía requiere pruebas de laboratorio.
¿Por qué hay investigadores que consideran que es una formación natural?
La explicación geológica tiene antecedentes. En 1996, Lorence Collins y David Fasold publicaron un estudio en el Journal of Geoscience Education que concluyó que Durupınar era una formación rocosa natural.
Los autores analizaron materiales presentados como posibles componentes de la embarcación. Entre ellos había una supuesta pieza de hierro que, de acuerdo con los estudios microscópicos, correspondía a minerales alterados y mezclados con otros elementos del terreno.
También explicaron que las concentraciones minerales interpretadas como paredes podían haberse formado mediante procesos naturales. Su reconstrucción del lugar describía capas de roca plegadas y posteriormente erosionadas hasta adquirir una apariencia semejante a un barco. En las muestras examinadas no identificaron los restos de madera que se habían propuesto.
¿Qué sigue en la investigación sobre Durupınar?
El proyecto actual está dirigido por Cenker Atila, del Departamento de Arqueología de la Universidad Sivas Cumhuriyet, en colaboración con Noah’s Ark Scans. Su programa incluye mapas del terreno, estudios del subsuelo y análisis de la composición de la formación.
Los responsables prevén estudiar las muestras recuperadas y utilizar un dispositivo con cámara para explorar cavidades. Hasta que esos análisis permitan evaluar las nuevas afirmaciones, el anuncio corresponde a una investigación en curso, no al descubrimiento confirmado del Arca de Noé.
jk