Stephen Russell, creador de contenido en Estados Unidos, y su esposa, Liz Russell, decidieron construir un lago artificial con el objetivo de criar peces. Sin embargo, después de mil días, comenzaron a aparecer águilas, ciervos, patos y otras especies de fauna silvestre.
Así, lo que comenzó como un estanque destinado a la cría de lubinas terminó convirtiéndose en un refugio para la vida silvestre.
El proyecto, documentado a través de Crimson Oak Pond en el canal de YouTube BamaBass, nació con la intención de crear un hábitat adecuado para los peces. Con el paso del tiempo, sin embargo, el lugar adquirió un nuevo propósito: convertirse también en un espacio capaz de atraer y albergar a distintas especies de la fauna de la granja.
“Eligieron hacer este estanque su hogar”, expresaron los activista en el canal de YouTube.
¿Cómo fue que el lago artificial se convirtió en un refugio para águilas, ciervos y búhos?
El video, publicado el 21 de septiembre de 2025 con el título “Construí un estanque de 5 acres pero nunca esperé que esto sucediera”, repasó la evolución del proyecto y los cambios observados durante esos mil días.
Durante los primeros meses, los esfuerzos se concentraron en la estructura del estanque, la calidad del agua, el oxígeno disuelto y las condiciones necesarias para los peces. Sin embargo, alrededor de seis meses después comenzaron a aparecer animales como águilas, ciervos, águilas pescadoras, mapaches y distintas aves.
De acuerdo con BamaBass, la presencia recurrente de estos animales llevó al responsable del proyecto a considerar que algunos habían incorporado el estanque a su territorio.
Los ciervos de cola blanca, por ejemplo, llegaron a permanecer cerca de las personas sin mostrar la misma cautela que suelen tener en otros entornos.
La llegada de águilas calvas marcó otro momento relevante. La incorporación de tilapia y trucha arcoíris había creado una fuente de alimento en el estanque, y posteriormente se instaló una torre de unos 45 pies de altura para las aves.
Esta estructura terminó siendo utilizada como punto de pesca y, más adelante, se hicieron modificaciones para facilitar su posible uso como sitio de anidación.
Águilas, búhos y patos encontraron un nuevo hogar
El proyecto también registró la presencia de una pareja de águilas calvas y sus crías, además de búhos, martines pescadores, cuervos y águilas pescadoras. Los patos silbadores de vientre negro fueron otra de las especies que se establecieron en el lugar: una pareja llegó a criar 10 ejemplares jóvenes que posteriormente crecieron y emprendieron el vuelo.
La fauna terrestre también ganó protagonismo. Una familia de ardillas zorro utilizó una estructura instalada en un roble, mientras mapaches, zarigüeyas y otros animales aparecieron frente a las cámaras colocadas en distintos puntos de la granja.
De acuerdo con el video, el proyecto destinó progresivamente esfuerzos tanto al estanque como a los terrenos circundantes. Se plantaron maíz, soja, sorgo, girasoles y mijo para disponer de alimento para diferentes especies durante distintas épocas del año.
En los siguientes mil días, el objetivo planteado fue ampliar la interacción mediante cámaras de transmisión en directo y sistemas que permitirían activar comederos de forma remota. El proyecto también contemplaba cámaras submarinas con iluminación para observar el comportamiento de los peces.
Así, el estanque que había sido concebido principalmente para producir lubinas terminó adquiriendo una función más amplia dentro de la granja.
La experiencia documentada por BamaBass mostró cómo, durante el periodo analizado, el proyecto pasó de centrarse en los peces a prestar atención también a los animales que eligieron frecuentar el lugar.
APC