La encapsulación en la era de la hiperconectividad

El doomscrolling es un problema que se genera por la falta de atención, pero tiene consecuencias graves en los adolescentes como la polarización ideológica e intolerancia a la frustración.

Las redes sociales son canales que conectan a personas para el intercambio de información de diversa índole. (fotografía de Magnific)
Torreón, Coahuila /
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Las plataformas digitales han ayudado con la inmediatez de la información, pero a la par, han generado consecuencias como el enganche de los usuarios, especialmente de los más jóvenes. Padres, tutores y autoridades deben sumar fuerzas para combatir esta situación.

José Luis López Aguirre, profesor investigador de la Universidad Panamericana y de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al igual que coordinador del Observatorio de Medios Digitales del Tecnológico de Monterrey, comenta que los jóvenes actualmente consultan más por redes sociales temas de interés, volviéndose algo más que una ventana de interacción social.

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“Estos espacios tienen un modelo que se vuelve adictivo porque nos perfilan muy bien, conocen nuestros intereses, lo que nos gusta, lo que nos disgusta y en ese sentido el algoritmo funciona para darnos más de lo que vamos a consumir”, señala.

Fernando Gutiérrez Cortés, profesor investigador de la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México, refiere que las redes sociales son canales que conectan a personas para el intercambio de información de diversa índole. Sin embargo, sus efectos se han convertido en objeto de estudio.

Uno de ellos es el scroll infinito, más conocido como doomscrolling, que refiere a mantener enganchado a los usuarios por medio de los algoritmos, es decir, la base de datos que tienen estas plataformas sobre lo que agrada o no a la persona que visita el sitio.

“¿Por qué la idea infinita? Porque parece nunca acabar. Cualquier cosa que al individuo le guste, lo que hará el sistema es traer novedades sobre aspectos relacionados con sus temas favoritos, haciendo que pueda consumir contenido por horas”.

Un mundo dividido

López Aguirre argumenta que este sistema en muchas ocasiones apela a temas poco beneficiosos, como el morbo, la espectacularización de la realidad y a veces hasta con contenido que promueve la violencia, el odio, incluso la sexualidad para captar la atención.

Los adolescentes son una población mayormente afectada por esta problemática, ya que recalca, que esta práctica los deja en una especie de burbuja de ideologías que no permite el acceso a otro tipo de ideas y realidades, lo que causa situaciones más complejas como la polarización y la falta de tolerancia para el diálogo con personas de otras corrientes.

Otra consecuencia, señala Gutiérrez Cortés, es que se genera ansiedad y estrés, aunque aún se siguen estudiando todos los efectos. “Los últimos datos del Digital Report sobre México hablan de que los mexicanos pasan al día más de siete horas enganchados en redes sociales, y esto es comprensible precisamente a partir de fenómenos como el doomscrolling”.

¿Cómo se reduce?

Con la llegada de la Inteligencia Artificial Generativa (IA), las personas son más propensas a caer en noticias falsas, videos fake y a la manipulación de los medios digitales, por lo que considera López Aguirre de suma importancia la alfabetización digital de manera más ética, enseñando a la población sobre estas herramientas para hacer audiencias críticas y evaluar lo que ven en redes.

“El gobierno tiene que regular esa parte maliciosa del algoritmo. Por otro lado, es necesario que los padres estén muy atentos, que dialoguen sobre lo que están viendo sus hijos, se tengan límites y horarios para su uso”.

Para motivar a los chicos a dejar conscientemente las redes sociales, sugiere Fernando se reduzcan poco a poco las horas de navegar en las plataformas. “A esto le llaman dieta tecnológica para generar un equilibrio. Es decir, está bien usar estos canales, pero también atender otras actividades que contribuyen al desarrollo de la persona, como leer o ejercitarse”.

  • Karla Rodríguez
  • Egresada de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la Universidad La Salle Laguna. Desde 2021 es reportera y editora web de Aula, y colabora en suplementos y notas comerciales. Amante de la música y cantante enfocada en el canto lírico.

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