Investigadores de la Facultad de Ciencias Biológicas (FCB) de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED) desarrollan estudios para comprender mejor los venenos de las serpientes mexicanas, sus variaciones por zonas y etapas del desarrollo, esto con el fin de contribuir al perfeccionamiento de los tratamientos disponibles y mejorar la salud de personas víctimas de mordedura.
Juan Miguel Borja Jiménez, profesor de tiempo completo de la FCB-UJED, indica que esta investigación busca ayudar a que menos personas pasen por problemas de salud debido a la mordedura de serpiente. Sin embargo, ya se conocía que este puede ser muy variable entre especies, zonas y etapas del desarrollo de las mismas.
“En México, a pesar de que es el país número uno en serpientes a nivel mundial en cuanto a especies, y el país número uno también en diversidad o especies de serpientes de cascabel, no había muchos estudios en comparación con otros países. Empezamos esta investigación, la que nos arrojó que, en efecto, el veneno puede ser muy diferente geográficamente y entre juveniles y adultos”, declara.
Por ello es que se propone la creación de tratamientos adecuados a nivel regional. A pesar de que el antiveneno mexicano es reconocido a nivel mundial por su eficacia, considera que, como cualquier producto, tiene su área de oportunidad, como la variación del mismo para cada zona, ya que hay alrededor de 50 especies de serpientes de cascabel en el país, con las variaciones anteriormente mencionadas.
“Y aquí solo estoy hablando de serpientes de cascabel, porque ese tratamiento es para todas las víboras, pero se aplica el mismo producto para toda mordedura. Entonces, ese es el reto y también parte de la investigación que hacemos en la universidad, evaluar la eficacia de este medicamento”.
Etapas de investigación
Esta investigación fue financiada por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) gracias a una convocatoria de Ciencia de Frontera del 2019, el cual implicaba varios objetivos, los cuales se han cumplido en su mayoría, como la caracterización del veneno, usando a la víbora de cascabel de cola negra, pues es la más común en México.
Después, evaluaron la efectividad del antiveneno mexicano para reconocer y neutralizar el veneno de juveniles y adultos. Los resultados arrojaron que es muy efectivo reconociendo y neutralizando, especialmente cuando se trataba del inyectado por adultos, pero baja un poco cuando se trata de los jóvenes, encontrando una excelente área de oportunidad.
Esta mejora se encuentra en que el tratamiento no reconoce ni neutraliza de la mejor manera la miotoxina, elemento que se encuentra abundantemente en el veneno de las serpientes de cascabel de cola negra jóvenes.
Indica además que, en el caso de algunas investigaciones de Biotecnología sobre el uso que puede tener el veneno de estas especies para tratamientos de enfermedades como el cáncer, la investigación producida por la institución puede colaborar al proporcionar las secuencias completas de todas las toxinas de esta especie que sirve como base a otros grupos de investigación para posteriormente desarrollar fármacos.
“Estamos por publicar publicar en una revista cuáles son los mecanismos moleculares responsables de esta variación entre especies, y entre las etapas juveniles y adultas. Agradecemos al SEICTI por el apoyo a este proyecto, ya que toda la información recaudada ayuda la sociedad desde el punto de vista médico porque podemos predecir los síntomas de los envenenamientos por diferentes especies, por juveniles y adultos, qué tan efectivo es el tratamiento”.