Los exámenes de admisión suelen ser momentos que generan muchos sentimientos en los estudiantes, pues de sus conocimientos y estudio depende poder ingresar a las escuelas deseadas. Por ello es necesario conocer técnicas que ayuden a regular sus emociones, de modo que puedan hacer su mejor papel en estas circunstancias.
El psicólogo Aldo Zamarripa Soriano comenta que es completamente normal que los alumnos experimenten, nerviosismo, miedo, incertidumbre e incluso dudas sobre sus propias capacidades, pues estas experiencias suele percibirse como una oportunidad importante para el futuro, por lo que muchas personas sienten una gran presión por obtener un buen resultado.
Señala que el problema no es que el estudiante sienta miedo, sino que se permita que este sentimiento llegue a un nivel que interfiera con la concentración, la memoria o la toma de decisiones durante la evaluación.
“La autorregulación emocional permite reconocer lo que estamos sintiendo sin que las emociones tomen el control de nuestra conducta. Cuando un estudiante aprende a regular su ansiedad puede pensar con mayor claridad, concentrarse mejor, recordar la información que estudió y responder de manera más efectiva ante la presión”, declara.
Además, Zamarripa Soriano considera que estas habilidades no solo son útiles para un examen de admisión, pues pueden usarse perfectamente para cualquier reto académico, profesional o personal que las personas enfrenten en el futuro.
¿Qué técnicas recomiendas?
Entre los ejercicios que recomienda para prepararse para este tipo de pruebas es que el joven estudie con anticipación para evitar dejar esa presión de último momento. De esa manera, la ansiedad disminuye conforme se acerca el día del examen de admisión.
En cuanto a la regulación emocional, percibe útiles técnicas como la respiración diafragmática lenta, ejercicios breves de atención plena (mindfulness), pues propician a la relajación y a mantener a los alumnos en el aquí y el ahora.
Igualmente, menciona que el mantener una adecuada higiene del sueño los días previos y sustituir pensamientos catastrofistas por unos más realistas como "este examen es importante, pero no define todo mi futuro" ayudan bastante a quitar peso a la preocupación. También es recomendable llegar con tiempo suficiente, desayunar adecuadamente y evitar compararse.
“Las redes de apoyo pueden ser una fuente importante de tranquilidad cuando ofrecen apoyo sin ejercer presión excesiva. Es importante transmitir confianza, reconocer el esfuerzo y recordar que el valor de una persona no depende del resultado de un examen. Un ambiente de comprensión disminuye la ansiedad y favorece que el estudiante afronte la evaluación con mayor seguridad”.
Concluye recordando que esta prueba no determina el valor, la inteligencia ni el potencial de una persona. Lo importante es prepararse, cuidar la salud física y mental, al igual que confiar en que el esfuerzo realizado siempre representa un aprendizaje que servirá para los siguientes desafíos.