¿Te distraes con TikTok o Instagram? Neurólogo comparte estrategias fáciles y prácticas para mejorar la concentración

La tecnología trae un sinfín de beneficios, pero un uso desmedido puede afectar las capacidades cognitivas vitales para el día a día. Alejandro Aguilar, neurólogo, explica a MILENIO.

El uso del celular puede ser problemático cuando se convierte en una distracción constante | Magnific
Ciudad de México /
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Sobran pruebas de que los efectos “del TikTok” ya no es sólo cosa de adolescentes o infancias, también de personas en sus 50’s e incluso adultos mayores.

Basta con prestar atención en nuestra cotidianidad para darnos cuenta. Por ejemplo: la señora que cada swipe le arroja un nuevo video de Jesús o de Dios, o el “don” de cuyo celular no para de sonar —a todo volumen —un audio que se hizo viral hace meses en Instagram o Tiktok.

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O sea, tanto jóvenes como ancianos son propensos a caer en la adicción de los “videos cortos” y a sus silenciosas pero importantes afectaciones en nuestra salud y la vida diaria.

La buena noticia es que esos efectos son completamente reversibles y se puede empezar con pequeñas acciones desde el hogar. “Afortunadamente no es un proceso degenerativo ni con daños permanentes”, resaltó el Doctor, Christian Alejandro Aguilar Vázquez, a MILENIO.

“Realmente el medicamento no nos va a ayudar mucho, sino la modificación de hábitos”.

¿Adicción a Tik Tok? ¡Modifica estos hábitos!

Los efectos del celular en la concentración y atención son reversibles | Magnific
Las principales costumbres que deben cambiar son aquellas relacionadas con el uso de celulares y redes sociales; empezando con reducir las interrupciones digitales. Es decir, explica Aguilar, evitando cualquier app que envíe notificaciones constantemente e incluso guardando el celular en nuestro bolso o cajón.
“Hay que desactivar las notificaciones y tener el teléfono fuera del campo visual, pues a veces tan sólo ver la hora trae ansiedad”.

También se puede gestionar esa adicción a través de horarios “específicos y rectos”: “Por ejemplo, a las tres de la tarde voy a comer y dedicar 10 minutos para usar el celular. Pero en el trabajo, de tal hora a tal hora, no lo puedo usar”, abundó el especialista y colaborador de Doctoralia.

Estos primeros consejos pueden ser mucho más sencillos de aplicar para quienes no son afectas a las redes sociales. ¿Pero qué hay de aquellas personas que sí tienen un gusto —e incluso apego —a plataformas como Instagram o TikTok? Para éstas, Aguilar recomienda reducir su uso poco a poco.

“Hay que empezar a hacer de 25 a 40 minutos de concentración profunda (tareas o trabajos que tengamos de la oficina) y hacer breves espacios de 5 minutos donde podamos distraernos, ya sea con el celular u otro tipo de atención. Después de 15 a 60 minutos y así sucesivamente”.

Asimismo, recomendó evitar (en la medida de lo posible) el uso simultáneo de dispositivos y no tener, por ejemplo, la serie en el teléfono “para que haga ruido”, mientras escribimos en la computadora.

Otros hábitos fuera del uso perse de aparatos son:

  • Priorizar la interacción con otras personas: “El lenguaje, las emociones… todo eso es muy diferente en persona que en las redes sociales”.
  • Entrenar la atención sostenida con lecturas prolongadas. Por ejemplo, empezar a leer un capítulo o dos de un libro; optar por artículos científicos largos (dos o tres páginas), o incluso aprender un nuevo idioma.
  • Ejercicio físico. Ayuda a mejorar el procesamiento, la plasticidad neuronal, las funciones cognitivas y la memoria.
  • Un buen descanso

​Así te afectan los reels y tiktoks

Disminuyen la atención

Ya sea de cocina, maquillaje, fútbol o noticias, el formato de video corto (llámese tiktoks, reels o shorts) fragmentan nuestra atención y fuerzan al cerebro a trabajar mucho más rápido sin darle oportunidad de implantar dicha información en la memoria de largo plazo (o sea, analizarla y comprenderla).

Pero fuera de los tecnicismos, Aguilar explica que este fenómeno se hace evidente cuando la persona no puede recordar la información de ese video, aunque lo haya visto pocos minutos antes. “A veces ni nos acordamos que ya habíamos visto ese video”.

“De hecho, las redes sociales cada vez hacen sus videos más cortos y, sobre éstos mismos, ponen videos más pequeños para que la persona trate de poner ‘una atención’ —que no es del todo buena porque son atenciones en lapsos cortos—. (...) Todo eso implica interferencia en la consolidación de la memoria y evita que las redes de procesamiento profundo no funcionen”.
  • Dificultad para dedicar 20 o 30 minutos a realizar sus responsabilidades laborales sin necesidad de agarrar el celular
  • En niños y adolescentes se evidencsia cuando hacen sus tareas de manera fragmentada y cualquier distracción, por pequeña que sea, es suficiente para desconcentrarse.
El formato de "video corto" puede sumergir a la persona en un scroll infinito | Magnific

Ansiedad y olvidar información básica

Otra de las señales más claras y alimentada por el FOMO; es decir, al “miedo a perderse algo importante”, mientras la persona estaba desconectada de redes sociales.

Les genera ansiedad porque quieren agarrar el celular y, por lo menos, tenerlo a lado con el ‘ruidito’ de las notificaciones. Pero con ese ‘ruidito’ se pierde el procesamiento cognitivo que tenía”.

De ahí que, hablando de estudiantes, la sóla presencia de su aparato tecnológico les impiden leer un artículo de cuatro o cinco hojas y les dificulta mantenerse completamente sentados. 

Asimismo, son más propensos a olvidar rápidamente información básica y cometen errores por las distracciones derivadas de esa falta de comprensión lectora, por ejemplo: no leer bien las preguntas de los exámenes o empiezan a escribir las respuestas “sin una idea adecuada de lo que están escribiendo”; mientras que en el trabajo se observa cuando la persona cometió errores en los reportes mensuales u olvidó hacer lo que la jefa le solicitó un par de minutos antes.

“Obviamente esto provoca el bajo rendimiento escolar y laboral, así como una frustración muy marcada”.

Otras señales que la psicóloga, Rosario Cortés Téllez, explicó en entrevista con MILENIO, son: impulsividad, procrastinación, ansiedad por desconexión, mentir y preferir el tiempo en pantalla sobre las interacciones reales.

ASG

  • Alejandra Sigala
  • Egresada de la UNAM. Te explico las tendencias en redes sociales y los temas que despiertan tu curiosidad en el día a día. Escucho, amo y a veces escribo sobre K-Pop. Me encanta bailar y los gatos.

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