El satélite NISAR (Radar de Apertura Sintética de la NASA e ISRO) captó que zonas de la Ciudad de México como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México o el Valle de Chalco se han hundido más de dos centímetros por mes, desde octubre pasado a enero de este año.
“Ciudad de México es un punto crítico conocido en lo que respecta a hundimientos, e imágenes como esta son solo el comienzo para NISAR”, dijo David Bekaert, gerente de proyecto del Instituto Flamenco de Investigación Tecnológica y miembro del equipo científico de NISAR.
La misión NISAR, desarrollada conjuntamente por la NASA y la Organización India de Investigación Espacial (ISRO), fue lanzada en julio de 2025 desde el Centro Espacial Satish Dhawan en la costa sureste de la India. Se trata de uno de los sistemas de radar más potentes jamás lanzados al espacio, que ha logrado cartografiar el terreno que se mueve bajo la Ciudad de México, considerada una de las capitales con mayor hundimiento del mundo.
En un comunicado, la NASA destacó que el nuevo análisis se basa en mediciones preliminares tomadas por NISAR entre octubre de 2025 y enero de 2026, durante la estación seca de la Ciudad de México.
“Las zonas de la región que presentan un hundimiento superior a 2 centímetros mensuales se muestran en azul oscuro. Las áreas amarillas y rojas probablemente corresponden a señales de ruido residual que se espera disminuyan a medida que NISAR recopile más datos. La estructura cercana al centro de la imagen es el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, con el lago Nabor Carrillo visible como un rectángulo verde oscuro hacia el noreste”.
Mediante datos obtenidos por el NISAR, la agencia publicó un mapa que muestra la zona oriente y centro de la capital. Destaca como punto de referencia al Ángel de la Independencia en el Paseo de la Reforma como un indicador visible del hundimiento del terreno.
“Construido en 1910 para conmemorar los 100 años de la independencia de México, el imponente monumento se alza a 36 metros de altura y se le han añadido 14 escalones a su base a medida que el terreno a su alrededor se hunde gradualmente”.
La NASA destacó que la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, hogar de unos 20 millones de personas, está construida sobre un acuífero, donde el bombeo intensivo de agua subterránea, sumado al peso del desarrollo urbano, ha provocado la compactación del antiguo lecho lacustre bajo la ciudad durante más de un siglo.
Además, la agencia refirió que el problema de hundimiento de la Ciudad de México se documentó por primera vez en 1925, y para las décadas de 1990 y 2000, algunas zonas del área metropolitana se hundían alrededor de 35 centímetros por año, dañando infraestructuras como el Metro, uno de los sistemas de transporte rápido más grandes de América.
La NASA destacó que los resultados demuestran la rapidez y fiabilidad con la que el satélite NISAR puede rastrear los cambios en tiempo real en la superficie terrestre desde la órbita, sin las limitaciones de las nubes o la vegetación que dificultan el funcionamiento de los sensores ópticos y los radares de alta frecuencia.
También, refirió que varias generaciones de radares espaciales han monitoreado la Ciudad de México en movimiento. La misión NISAR impulsa estos esfuerzos, analizando áreas de rápido cambio que son difíciles de inspeccionar desde el espacio.
Capaz de operar día y noche, llueva o truene, el radar de apertura sintética de banda L de NISAR está diseñado para rastrear movimientos sutiles como el hundimiento y la elevación del terreno, el deslizamiento de glaciares y el crecimiento de los cultivos, al sobrevolar la zona varias veces al mes.
“Imágenes como esta confirman que las mediciones de NISAR coinciden con las expectativas”, declaró Craig Ferguson, subdirector del proyecto en la sede de la NASA en Washington.
“El radar de banda L de longitud de onda larga de NISAR permitirá detectar y monitorizar el hundimiento del terreno en regiones más complejas y con vegetación densa, como las comunidades costeras, donde pueden producirse los efectos combinados del hundimiento del terreno y el aumento del nivel del mar”, añadió Fergfurson.
Chalco y el mayor hundimiento en el país
Desde 2008, el Centro de Geociencias de la UNAM concluyó que, con base en investigaciones iniciadas desde 1986, Valle de Chalco es la zona de mayor hundimiento en México a un ritmo de 40 centímetros al año y dos metros cada cinco años.
A diferencia del radar de la NASA, esas conclusiones de los expertos de la UNAM fueron alcanzadas por investigaciones en Tláhuac, donde se hallaba el antiguo Lago de Chalco, analizando el comportamiento de las arcillas luego de la instalación del Sistema Mixquic-Santa Catarina para el bombeo de agua mediante 14 pozos. Además, los niveles hídricos de esos pozos que estaban a 17 metros de profundidad y hoy están a más de 50 metros, al sufrir descensos anuales al ritmo de 1.5 metros por año.
Una de las mayores implicaciones de estos hundimientos consiste en la modificación del sistema de drenaje natural, la acumulación de agua superficial, inundaciones locales, escasez de agua y agrietamientos.
MD