Traducir el silencio: Marco Antonio, el abogado mexiquense que defiende a las personas sordas

Lenguaje técnico y falta de intérpretes dificultan procesos legales para personas con discapacidad auditiva.

Marco Antonio Alvarado dedica su vida a defender e interpretar a personas con discapacidad auditiva. | Diseño Milenio: Samantha Martínez
Estado de México /

M+.– La impartición de justicia es sumamente técnica y compleja en su lenguaje, incluso para quienes tienen todos sus sentidos.

En entrevista para MILENIO, Marco Antonio Alvarado Solís es abogado en el Estado de México y ha dedicado la mitad de su vida a la interpretación de la lengua de señas mexicana en el ámbito jurídico.

Hernán Guillermo, presidente de la Unión Nacional de Sordos de México, considera que hay pendientes para la comunidad, los cuales no han podido ser atendidos por el Estado mexicano.

Para Marco, los días transcurren como los de cualquier abogado. Está al tanto de sus asuntos y de los clientes que tiene; sin embargo, siempre está dispuesto a representar a personas que tengan discapacidad auditiva, ya sea por nacimiento o accidental.

​Interpretar justicia para personas sordas, un desafío doble

Su trabajo simboliza un doble reto, ya que por un lado debe atender la complejidad del entramado jurídico, pero por el otro, las limitaciones de la comunicación para con una persona sorda, especialmente si es que no sabe lengua de señas.

“Es difícil porque la lengua de señas tiene una estructura especial y la legal es otra igual y hay que combinarlas y hacer una traslocación de ambas y lo más difícil es que las personas que tienen problemas legales no saben la lengua de señas
Entonces tengo que conocer perfectamente lo que el juzgador quiere decirnos para que yo le pueda explicar una manera fácil a la persona sorda qué es lo que quiere decir, pero a veces la ley nos complica el trabajo porque hay reglas especiales en las que la ley dice que tiene que hacer una pregunta específica. Yo no puedo apoyar en un juicio cambiando la pregunta y eso nos hace más difícil el trabajo, entonces sí es muy problemático la cuestión de interpretar en un juicio”.
Abogado mexiquense impulsa acceso a la justicia para personas sordas mediante lengua de señas mexicana.

Las personas sordas también cuentan

La comunicación con una persona sorda puede ser más compleja de lo que parece. En principio, la lengua de señas mexicana cuenta con su propia estructura, lo que obliga al estudio de la misma, pero eso no significa que todos los que padezcan de la enfermedad puedan acceder a esta instrucción académica para hacer algo tan indispensable como comunicarse.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) refieren que al 2020, en México había 1 millón 350 mil 802 personas con debilidad auditiva.

Con este contexto, a Marco Antonio le toca aplicar algo que él denomina como “lenguaje rústico”, el cual está basado en un ejercicio de mímica y atarles juguetes u otros artefactos; puede ayudarse a traducir lo que se le ha complicado.

“Las personas sordas que no saben señas, no saben lo que es violación, la palabra como tal, entonces yo tengo que hacer con los juguetes, ejemplificar la cópula para que ellos entiendan qué es lo que está diciendo o un robo o un secuestro, entonces sí es más complicado a veces no hay tiempo en los juzgados. Los jueces, a veces no saben o no entienden que la persona sorda, hay que explicarle muchas cosas y los tiempos son muy cortos”.

Marco Antonio Alvarado Solís ha dedicado la mitad de su vida a la interpretación de la lengua de señas. Foto: Mario C. Rodríguez

La mitad de su vida con asuntos en favor de la comunidad sorda

Este hombre de 50 años de edad ha dedicado prácticamente la mitad de su vida al estudio de asuntos, ya sea desde el ámbito privado o en apoyo a instituciones públicas, con una mirada inclusiva hacia la comunidad sorda.


Su padre padece de discapacidad auditiva, por lo que conoce el lenguaje desde el seno familiar y a lo largo de distintas etapas logró comprenderlo y eventualmente combinarlo con las leyes tras observar una injusticia porque el representante no sabía comunicarse.

“Me encuentro con un juicio donde había una persona sorda. El defensor de oficio sin parar cambiaba la fecha de audiencia, decía ‘no, no en la otra, en la otra’, pasaron seis meses y yo vi una injusticia en ese juicio. Eso no está bien, dije ‘yo tengo que hacer algo ‘ y me metí a estudiar derecho para hacer un mejor trabajo de lo que yo estaba haciendo y ahora ya son 25 años trabajando como intérprete en juzgados”.

Hay insuficiencias del Estado mexicano para la comunidad sorda

Las personas con debilidad auditiva están inmersas en las dinámicas de la vida diaria como cualquier ciudadano, pero el que las autoridades no sensibilicen a la gente sobre su condición, hace que su incorporación sea complicada.

Una visita al psicólogo, una consulta médica o con un abogado, asistir a la escuela, denunciar un delito o pedir ayuda a un policía, es sumamente complejo para quienes tienen esta barrera comunicativa.

Para Hernán Guillermo, presidente de la Unión Nacional de Sordos de México, no basta con que la lengua de señas sea reconocida por las autoridades, sino que es necesario que haya una formación seria de intérpretes.

“No hay presupuesto para tener un centro de regulación de lengua de señas y también para la formación de intérpretes a nivel universidad o licenciatura, entonces como no hay orden clases o cursos particulares de lengua señas, el 95 por ciento de esas clases o cursos que es de padres oyentes que aprenden lengua de señas ya muy tarde.
En cambio yo como nací de padres sordos, su lengua nativa es la lengua señas, entonces hay señas que desaparecieron por falta de uso porque hay muchas señas revueltas, por ejemplo español signado, la falta de gramática contexto, por eso es necesario de un centro de comunicación y capacitación de lengua de señas, para que haya una verdadera inclusión en las escuelas en diferentes instituciones, poder judicial, salud, hospitales, protección civil”.
Abogado del Edomex combina derecho e interpretación en lengua de señas para apoyar a personas sordas. | Foto: Cuartoscuro

Como persona sorda de nacimiento, ha estudiado e incorporado el lenguaje durante toda su vida. Ahora es docente en una preparatoria en Toluca y cuenta con experiencia natural y preparación académica para instruir a otras personas, pero también ha detectado que los cursos que se imparten en distintas partes llegan a ser muy básicos o malversan el lenguaje y por ende, la comunicación.

“La mayoría de los cursos en México son en niveles básicos. Sirven para una entrevista de trabajo, pero no para un tratamiento psicológico o para un juicio.
Ahora las instituciones de atención a discapacidad dicen 'si ven, ven', entonces ellos lo tienen que enseñar a las instituciones porque ellos son los tienen la experiencia, los que saben lo que sufre una persona sorda, las barreras que hay de comunicación, por eso se necesita el apoyo, pero lamentablemente ahora se enfocan en enseñan a los oyentes lengua de señas que es bonita y bla bla bla y la cultura sorda, pero la comunidad sorda ¿Cuándo la van a tomar en cuenta?”.

Al igual que Marco Antonio, Hernán Guillermo defiende a la comunidad sorda y sus derechos, pero desde otra trinchera, al visibilizar a través de su organización los retos que tienen pendientes y cómo es vivir con discapacidad auditiva.


kr


  • Mario C. Rodríguez
  • mario.rodriguez@milenio.com
  • Lic. en Comunicación y Maestrando en Periodismo Político. Reportero en MILENIO Estado de México desde 2018, ahora corresponsal en Edomex. Política / Movilidad / Obras / Seguridad

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