En el marco de la temporada de alta demanda por el Día del Amor y la Amistad, autoridades estatales y productores florícolas destacaron la importancia del tulipán holandés como un cultivo emblemático del municipio, el cual no solo representa identidad y orgullo local, sino también una importante fuente de empleo y derrama económica.
Durante una rueda de prensa realizada en viveros de la región, la viverista Isabel León Torres, hizo un llamado a la ciudadanía para apoyar directamente a los productores adquiriendo tulipanes en los viveros locales. Señaló que esta práctica fortalece la producción, permite la continuidad del trabajo de los viveristas y genera beneficios económicos directos para las familias que dependen de esta actividad. Asimismo, agradeció el respaldo de autoridades y la difusión que se da a través de estos encuentros informativos.
Por su parte, representantes de los Viveristas Vicente Lauro Nieto subrayaron que la producción de tulipán en Atlixco es resultado de una planeación técnica que puede llevar hasta nueve meses de trabajo.
Actualmente, los productores cultivan alrededor de 250 mil macetas en 2.6 hectáreas de invernadero, principalmente en la zona de Cabrera. El proceso inicia desde marzo con la preparación del bulbo, para lograr floraciones óptimas en enero y febrero, meses de mayor demanda.
Destacaron que Atlixco no solo produce volumen, sino también diversidad y calidad, al contar con aproximadamente 35 variedades en 15 colores, entre los que predominan los tonos rojos y rosas, sin dejar de lado amarillos, blancos, morados y naranjas. Variedades como San Estefano, San Luis y Pupper Cristal son de las más apreciadas.
En su intervención, la secretaria Ana Laura Altamirano Pérez resaltó que, aunque el tulipán es originario de Holanda, el material genético que hoy se produce en Atlixco ya puede considerarse local.
La funcionaria explicó que el valor total de la producción estatal asciende a 64 mil millones de pesos, de los cuales 36 mil millones corresponden al sector agrícola, dimensionando así la importancia de la floricultura.
Altamirano Pérez también anunció proyectos estratégicos para fortalecer al sector, como la producción local de la vareta de nochebuena y el acceso a maquinaria especializada para pequeños productores, dentro de una política humanista que prioriza a quienes trabajan superficies menores a tres hectáreas.
AAC