Vecinos de la colonia Los Sabinos, en El Salto, Jalisco, le pusieron un apodo que parece de historieta: “el perrito pecho de acero”. El nombre se lo ganó a la mala. Un proyectil calibre .22 se alojó en su pecho y él, simplemente, siguió vivo.
Bubu, un perro callejero, sobrevivió gracias a un operativo relámpago entre la Fiscalía de Jalisco, la Policía Municipal, Protección Animal y la organización Guau Mark. Le retiraron la bala, lo estabilizaron y ahora se recupera estable. Al terminar su rehabilitación, una vecina ya se ofreció para adoptarlo.
Pero la historia no termina ahí. Autoridades de El Salto iniciaron las investigaciones y colaboran con la Vicefiscalía regional que abrió una investigación de oficio —sin necesidad de denuncia formal— y ya tiene avances sustantivos para dar con los responsables.
No sólo se investiga la agresión contra el animal, sino también la portación y uso de un arma de fuego.
Bubu es un perro callejero que se había vuelto mascota colectiva en Los Sabinos, deambulando por las calles, moviendo la cola y ladrando a quienes veía a su paso.
La indignación se apoderó de los vecinos, luego de que fuera atacado con una pistola cuya bala se impactó en su pecho.
Los videos del violento momento se hicieron virales y aunque el caso pudo terminar en tragedia dio un giro inesperado: el can logró sobrevivir al impacto del proyectil que se alojó en su pecho, ganándose entre habitantes el apodo de “el perrito pecho de acero”.
Uno de los videos que detonó la indignación colectiva muestra con claridad la brutalidad de estos actos. En las imágenes de una cámara de vigilancia, un sujeto que circulaba en motocicleta junto a una mujer avanzó por un camino de terracería en la colonia Los Sabinos.
En ese momento, un perro mestizo de color negro se acercó sin representar amenaza.
Sin embargo, el hombre sacó un arma de fuego de su pantalón y mientras su acompañante se cubrió los oídos, disparó directamente contra el animal. Tras el ataque, ambos huyeron del lugar.
Tras el reporte ciudadano, se activó un operativo coordinado en el que participaron elementos de la Fiscalía de Jalisco, la Policía Municipal, personal de la Dirección de Protección Animal y médicos veterinarios de la organización Guau Mark, quienes brindaron auxilio inmediato al animal.
De acuerdo con la coordinadora de Protección y Bienestar Animal de El Salto, Jaqueline Arias, el reporte llegó a través de una llamada directa.
“Me hacen a mí una llamada particular sobre este impacto que recibió en la colonia Los Sabinos… de inmediato me coordino con mi equipo y acudimos al lugar”, explicó.
La exigencia de justicia por parte de la ciudadanía ha ido en aumento, al igual que el llamado para que estos actos no queden impunes y se castigue con todo el peso de la ley a quienes han atentado contra la vida de animales indefensos.
Bubu, pecho de acero
En las instalaciones de Guau Mark en El Salto, Jalisco y visiblemente lastimado, MILENIO pudo convivir con Bubu.
Ya le fue retirada la bala del pecho y tras ingresar de emergencia a la clínica veterinaria, actualmente, el perro permanece en recuperación, bajo observación médica y reportado como estable, aunque todavía en proceso delicado.
De acuerdo con testimonios de vecinos, Bubu es un perro tranquilo y sociable que desde hace tiempo era cuidado por habitantes de la zona, quienes le proporcionaban alimento y vigilancia.
Aseguraron que no era agresivo y que su comportamiento se limitaba a ladrar ocasionalmente a caballos que transitaban por el lugar.
“Era un perrito que todos cuidábamos, no era agresivo, sólo ladraba a veces a los caballos que pasaban”, relataron los habitantes, quienes calificaron la agresión como incomprensible y que ha generado molestia entre quienes lo conocían.
“Nosotros recibimos el llamado y encontramos al perrito en el piso, convaleciente, con mucho dolor. Tenía una herida provocada por arma de fuego, ya infectada, muy inflamada y con tejidos necrosados”.
Tras una revisión más profunda, se detectó también una fractura.
“Determinamos que tenía una fractura en la escápula, por lo que fue necesario realizar una cirugía reconstructiva para retirar tejido dañado y fragmentos de hueso”, explicó el especialista.
Gracias a la intervención médica, el animal logró estabilizarse.
“'Bubu' se encuentra estable, va a permanecer unos días en observación para curaciones y drenajes, pero presenta una evolución favorable”, añadió el veterinario.
Aunque presenta una ligera cojera derivada de la lesión, se espera que recupere su movilidad en un periodo de uno a dos meses.
“Va a llevar un proceso de recuperación motriz, pero creemos que podrá salir adelante sin daños permanentes”, explicó el veterinario Héctor Rodríguez.
Adoptado y en recuperación
Luego de días críticos, el caso de Bubu dio un giro esperanzador. El perro no sólo logró sobrevivir, sino que ya cuenta con un hogar.
Las autoridades confirmaron que una vecina de la misma colonia se postuló para adoptarlo incluso antes de que terminara su recuperación, con la intención de brindarle un hogar seguro, lejos del abandono y la violencia.
“Ya hay una persona interesada en darle un hogar, lo cual nos da mucha tranquilidad porque no regresará a la calle”, indicaron fuentes municipales.
Mientras tanto, la Fiscalía de Jalisco ya avanza en la investigación para castigar al responsable. El titular de la dependencia, Salvador González de los Santos, informó que ya se abrió una carpeta de investigación en contra del sujeto que atacó a sangre fría a Bubu, añadiendo que se cuenta con un avance sustancial en las indagatorias y que el agresor ya está identificado.
“Sin embargo, respecto a la persona que le dispara, tenemos avances sustantivos en este caso, por lo que esperamos pronto tengamos un resultado positivo”, declaró el fiscal.
“Quiero mencionar que con independencia de la agresión que sufrió el perro, el hecho de portar un arma de fuego y realizar estas agresiones que en algunas ocasiones pudiera ser contra personas, estamos avocados principalmente en ello. La Vicefiscalía Regional ya inició la carpeta de investigación, la cual está bastante avanzada”, subrayó González de los Santos.
“Aparentemente ya se tiene identificado, también su lugar de vivienda. Estamos a la espera de la orden, pero todo nos favorece para dar con su paradero lo antes posible”, declaró Jaqueline Arias sobre el presunto agresor.
La funcionaria recordó que este tipo de delitos pueden ser castigados con prisión.
“Las penas pueden ir desde los seis meses hasta los cinco años, dependiendo del dictamen de la autoridad”.
Ante estos hechos, el Ayuntamiento de El Salto informó que se trabaja de manera conjunta con la Fiscalía de Jalisco para que el responsable enfrente las consecuencias legales correspondientes.
Maltrato animal en El Salto: cifras alarmantes
El caso de Bubu no es aislado. La Coordinación de Protección Animal atiende constantemente situaciones similares que evidencian la violencia contra animales en el municipio.
Las autoridades reconocen que el maltrato animal es una problemática grave y constante en El Salto.
“En un año hemos recabado alrededor de 320 casos de maltrato animal, de los cuales 78 son de alta relevancia”, informó Arias.
Entre ellos también está Flaquito, un perro rescatado hace cinco meses tras permanecer en condiciones críticas dentro de un domicilio.
“Pudimos ingresar con orden de Fiscalía para rescatarlo, ya había sido dado de alta, pero recayó por un aparente cáncer de piel”, detalló Arias.
También se encuentra Lola, una perra que fue abandonada bajo llave durante una semana sin alimento.
“Cuando acudimos, la casa estaba desalojada, no dimos con los responsables, pero ella ya está con nosotros, esterilizada y lista para adopción”, agregó.
Desde la clínica veterinaria, el panorama es igualmente preocupante.
“Tenemos varios casos de animales atacados con rifles de postas. Una perrita recibió un disparo en la columna y no sobrevivió; un gato perdió un ojo y otro animal recibió cuatro impactos de bala”, explicó el veterinario Héctor Rodríguez.
Ante esta situación, el municipio ha implementado diversas estrategias para reducir la problemática, entre ellas campañas de esterilización, atención médica y promoción de adopciones.
“Ya rebasamos los 2 mil perritos esterilizados, creemos firmemente que es un paso clave para disminuir la población en calle”, señaló Arias.
Además, se mantiene una política de cero tolerancia a la eutanasia, apostando por el rescate y la rehabilitación.
El modelo de atención en El Salto contempla rescate, atención médica integral, esterilización y seguimiento en adopciones.
“Los gastos los cubrimos en su totalidad como institución, nos encargamos de que los animales reciban todo lo necesario”, explicó Arias. Por su parte, el veterinario hizo un llamado directo a la población: “Si ven un caso de maltrato, acérquense a las autoridades. Hay apoyo y se puede actuar de manera legal para evitar más casos como este”.
También pidió evitar prácticas violentas contra animales en situación de calle.
“No es solución envenenarlos o agredirlos, al contrario, es un problema que se debe atender con responsabilidad y conciencia”.
Hoy, “Bubu, pecho de acero”, se ha convertido en un símbolo de resistencia y esperanza en El Salto. Su historia refleja la crudeza del maltrato animal, pero también la importancia de la denuncia ciudadana y la acción coordinada para salvar vidas.
JVO