En una nutrida conversación de historia, presente y futuro a propósito del 430 aniversario de la fundación de Monterrey, Leopoldo Espinosa Benavides, cronista de Monterrey, y Héctor Morales Rivera, presidente del Consejo Metropolitano de la Crónica, coincidieron en Cambios que la capital de Nuevo León y su Área Metropolitana requieren ser un territorio más vivible, sobre todo en cuanto a la contaminación y la mala calidad de aire se refiere.
Una zona que, señalaron ambos especialistas en el programa conducido por Víctor Martínez, tiene entre sus retos principales la sostenibilidad.
“El gran reto del futuro para nuestra ciudad es la sostenibilidad, generar una calidad de vida menos desigual para comenzar y desde luego esto implica resolver los problemas tan urgentes como la vialidad, el transporte público, el agua, la educación”.
“Además una forestación de la urbe que es urgente porque ya es una gran plancha de concreto, Monterrey está destinado a ser un gran polo de desarrollo, pero requiere ser una ciudad más vivible, con problemas ambientales superados”, precisó Espinosa Benavides.
Tras resaltar la fuerza del Área Metropolitana de Monterrey en servicios de salud y educativos de nivel superior, los desafíos, agregó Morales Rivera, son la adaptación a las nuevas tecnologías y seguir fortaleciendo la investigación, educación y formación para el trabajo.
“Creo que son retos muy importantes que Nuevo León debe de seguir sosteniendo, además de aquellos que tienen que ver con la sostenibilidad y hacer más vivible, hacer más gentil, más amable la vida en nuestra entidad.
“Eliminar aquellos riesgos de envenenamiento por contaminación que estamos teniendo cada vez con mayor pesadez en nuestro estado, en nuestra Área Metropolitana, y los temas de un desarrollo urbano sostenible y sustentable”, enfatizó Morales Rivera.
Metrópoli en evolución
En cuanto a la historia, los cambios más relevantes, señaló Espinosa Benavides, se pueden ver en cuatro grandes procesos, pasar de una ciudad del comercio hasta la revolución industrial.
“Cuando llega el ferrocarril en 1882 entonces ya hubo un cambio importante, porque ingresaron materias primas en volúmenes muy grandes para la manufactura”.
De ser un pueblo de adobe y calicanto a una ciudad de concreto; de ser una ciudad fabril a una ciudad metropolitana; y de ser una metrópoli industrial a una ciudad global y vertical.
De igual forma, el cronista destacó la llegada de la Universidad de Nuevo León en 1933 y del Tec de Monterrey 10 años después, “y estos cambiaron para siempre la vocación de Monterrey”.
La instalación de las fábricas de cerveza, de acero, de vidrio, de cemento, resaltó Morales Rivera, le dieron a la ciudad y al estado esa fisonomía y esa fortaleza que le permitió sacar adelante a la entidad y en una medida importante al país.
“Porque estando tranquilo Nuevo León trabajando, mientras había inestabilidades en otras latitudes del país, aquí se trabajaba, se estudiaba y se luchaba por salir adelante, ese es el signo, creo yo, imperecedero que ha forjado esta gran tierra”.
“Y que nos ha dado la fortaleza de carácter, la cultura del trabajo y todo lo que Nuevo León y Monterrey han sido para el país como esa gran locomotora que ha impulsado desde hace un siglo el gran desarrollo nacional”, manifestó.
En una reflexión final, el cronista de Monterrey recalcó el carácter y espíritu que se mantiene vivo luego de 430 años de fundación.
“La verdad es que nuestra ciudad es una paradoja que funciona, por qué paradoja, porque nació donde nadie quería quedarse, sin oro, ni cuerpos de agua, nomás con un ojito de agua y los cerros que le estaban encerrando, por eso su historia no es de herencia, es de terquedad”, pronunció Espinosa Benavides.
Por su parte el presidente del Consejo Metropolitano de la Crónica enfatizó el sentido premonitorio del fundador Diego de Montemayor.
“Y él, fíjate las palabras que él pronunció cuando fundó nuestra ciudad, dice que hacía la fundación de esta ciudad a la que intitulaba como la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey, palabras que para mi gusto fueron premonitorias. De que, basados en el esfuerzo y en la reciedumbre del carácter de nuestros padres fundadores y las generaciones posteriores, hoy tenemos esta gran ciudad y este gran estado”, indicó Morales Rivera.
Por último, con respecto al futuro, los invitados al programa ven a Monterrey como un bastión en los servicios digitales y una potencia del desarrollo en México.
“Yo creo se dirige Monterrey a una transformación para ser una ciudad productora de alta tecnología y prestación de servicios digitales en virtud que tenemos una juventud muy bien preparada, científica y tecnológicamente”, expresó Espinosa Benavides.
“Seguir siendo esa potencia y ese gran tren que empuja y que jala al país en el ámbito del desarrollo económico y del desarrollo social”, remató Morales Rivera.
mrg