Al ser una de las especies endémicas más bellas, la dalia (Dahliapinnata) es la flor oficial de México; sin embargo, se encuentra alejada del reconocimiento por parte de la sociedad, a pesar de los esfuerzos para que gane espacios en diferentes sectores.
Su historia en el país se remonta a la época prehispánica, cuando se usaba en actos ceremoniales, siendo conocida como acocoxóchitl, que se traduce como flor de tallos huecos con agua.
Víctor Francisco Macías Cadena, propietario del Jardín de Dalias Caridad, ubicado en Huamantla, Tlaxcala, señaló que desde hace 28 años se dedica al cultivo de dicha flor, idea que surgió con la intención de ofrendar las flores para los tapetes monumentales que se elaboran en honor a la Virgen de la Caridad, una advocación de María a quien los oriundos de esta tierra tienenuna profunda devoción, en su día.
De acuerdo conla explicación de Víctor Francisco, el proyecto del jardín comenzó en un terreno de apenas 15 por 20 metros, pero con el paso del tiempo han logrado ocupar más de una hectárea, donde el paisaje rural que se encuentra a las afueras del Pueblo Mágico y que tiene de fondo a La Malinche, se convierte durante una temporada en un sitiomaravilloso para los asistentes.
“El cultivo de la dalia nace para darle vida a estas alfombras, a estos tapetes monumentales que se elaboran durante todo el mes de agosto en esta Feria de Huamantla, nace como una ofrenda; sin embargo con el transcurso de los años se encuentra una oportunidad de empleo, un amor por el cultivo, un amor por las flores y hemos ido creciendo”.
Macías Cadena resaltó el hecho de que la dalia es la flor nacional de México, motivo por el cual también se le ha puesto empeño al lugar para mantenerlo en buen estado y de esta manera divulgar su estatus.
Símbolo nacional
El reconocimiento a dicha flor se logró en 1963 a través de un decreto presidencial, toda vez que forma parte de la flora nativa del país, además de que en el territorio nacional se cuenta con la mayor cantidad de variedades que forman parte de ella.
Bajo dicho escenario, Víctor Macías señaló que hace cuatro años se decidió abrir las puertas del lugarpara recibir visitantes a los campos de cultivo, con la finalidad de dar a conocer la importancia que tiene la dalia, por lo que desde mediados del mes de julio y durante todo agosto se permite hacer recorridos en el lugar
Esto al explicar que no es una flor que se límite al tema ornamental, ya que cuenta con propiedades medicinales y características gastronómicasque pueden ser aprovechadas, pero la gente desconoce.
Por este motivo los visitantes no solamente pueden hacer el recorrido al jardín, sino también comprar productos comestibles, como mermeladas hechas a bases de dalias y tambiénes posible cortar flores del propio cultivo para armar arreglos florales
“Lo que queremos es que al salir de aquí cada persona se lleve un aprendizaje de los usos que se le puede dar a nuestra flor nacional, sea en la parte ornamental, o en la parte gastronómica y medicinal”, manifestó.
A nivel comercial, explicó que a lo largo de la hectárea y media con la que cuentan, se tiene capacidad para sembrar hasta 500 mil flores, aunque únicamente el 10 por ciento se comercializa.
Por este motivo, hizo un llamado a la ciudadanía para que incrementen la demanda sobre este tipo de flor, ya que de esta manera se está apoyando a las personas que se dedican a su cultivo.
“Cada que tengan oportunidad de regalar flores acudan con sus floristas a las tiendas y pídanles que por favor les pongan una flor de daliaa sus arreglos,la idea es que se genere una demanda que pueda ayudar a los productores a seguir preservando este tipo de espacios”, mencionó.
Variedad un reto
El agricultor indicó que el trabajo que han hecho también se ha basado en los métodos de hibridación, logrando la generación de nuevos colores que han sido registrados ante el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS).
Detalló que de las variedades que se tienen en el (SNICS), él ya ha registrado 14 y se encuentra en proceso de dar de alta otras ocho, teniendo incluso la posibilidad de incrementar dichos números.
Explicó que gracias a la asesoría de la Universidad de Chapingo se han obtenido los resultados, toda vez que se deben de llevar a cabo procesos de polinización para la generación de nuevas especies y colores, siendo un procedimiento que requiere mucha atención.
Sin embargo, tomar este reto ha representado complicaciones ya que para que esto se pueda lograr es necesario contarcon una población mínima, pero la baja demanda que existe hacia la flor genera complicaciones.
“Es la parte donde batallamos más, con la población necesaria para preservar una especie nueva que se registra, es complicado debido a la baja demanda o a lo poco que se llega a comercializar”, mencionó.
Expresó que los productores de dalia no cuentan con los apoyos gubernamentales suficientes, toda vez que estos se encuentran enfocados a otro tipo de semillas tales como el maíz.
De esta manera, detalló que el Jardín de Dalias Caridad se sostiene gracias al trabajo de seis personas, quienes durante ocho meses se afanan en generar un espacio hermoso a la vista de quienes lo visitan, siendo prácticamente un proyecto familiar
“Es un orgullo, es un esfuerzo que hacemos durante ocho meses; para poder darle vida a este jardín nos involucramos seis personas, son cuatro familias que dependen directamente de esto”, manifestó.
Añadió que las personas que deseen visitar el jardín pueden hacer la reservación de sus visitas a través de redes sociales y pagando la cuota de recuperación que se tiene y que es utilizada para darle mantenimiento al cultivo.
Entusiasmado, Víctor Macías aseguró que seguirá trabajando para dar a conocer a la flor nacional de México, confiando en que ésta pueda obtener el reconocimiento que merece entre la sociedad y contribuir a su preservación.
Representación de México
La importancia de la dalia se remonta a miles de años en el pasado, toda vez que es una de las especies de flora originarias del país y que ha sido utilizada desde la época prehispánica, según explicó la investigadora de la Universidad Popular Autónoma de Puebla (UPAEP), Mariel del Rosario Sánchez Vidaña.
La académica señaló que dicha planta es nativa de México y Guatemala; sin embargo, es en el suelo mexicano donde se cuenta la mayor cantidad de especies nativas, al tener 38 de 42.
Esto al señalar que por las características de la flor, se puede encontrar a lo largo de todo el país, toda vez que su cultivo y cuidado son fáciles,puesto que también se adapta a las condiciones climatológicas.
“La variedad de climas en los que se desarrolla es muy amplia, es una planta que no requiere mucha agua y nutrientes. Su tubérculo almacena los nutrientes y carbohidratos que la planta necesita para desarrollarse”.
Refirió que se tiene registró de que las dalias eran utilizadas en los jardines prehispánicos, dada la belleza que representaban, por lo que una vez que se dio la conquista por parte de los españoles, se llevaron la flor al continente europeo.
De esta manera, la planta originaria de México fue llegando a otros lados del mundo, teniendo mejor recepción en los Países Bajos y China, al tener mejoramientos genéticos.
“Se utilizó en la época prehispánica en los jardines de Moctezuma y Nezahualcóyotl; al llegar los españoles vieron la belleza de esta flor y fue llevada a Europa principalmente, donde se hicieron los trabajos de mejoramiento genético, principalmente en Holanda y en China”, declaró.
Sánchez Vidaña consideró importante que se genere un sentimiento de identidad por parte de los mexicanos a favor de la dalia, ya que únicamente se le da un reconocimiento al cempasúchil y la nochebuena.
De igual manera coincidió con Víctor Macías, al señalar que en la actualidad la compra -venta de flores para temas ornamentales se enfoca en otras especies, como las rosas, pese a que esta no es originaria del país, así mismo se comercializan más los girasoles y crisantemos, que sí tienen su origen en México.
“A final de cuentas es como el cempasúchil, cuando hablamos de ella sentimos identidad, lo mismo hay que hacer con la dalia, porque es nuestra flor nacional”, expresó.
La investigadora consideró necesario que se genere un respaldo a las investigaciones científicas enfocadas a la dalia, toda vez que ello contribuirá a que tenga mayor reconocimiento social.
Sánchez Vidaña también reconoció que actualmente no existe una alerta de riesgo hacia dicha flor; sin embargo, al formar parte de las especies nativas es necesario generar condiciones de preservación.
Este planteamiento deriva de los constantes cambios de suelo que se hacen en diferentes zonas del país y que pueden generar afectaciones a mediano y largo plazo.
“Creo que toda la fauna y la flora nativa está en riesgo, es importante conservarlas a pesar de que no sea un riesgo latente ahorita ya que puede ser un riesgo potencial”, dijo.
Bajo dicho escenario, refirió que en México se cuenta con una gran cultura, misma que incluye diferentes rubros, como tejidos, comida y la propia flora, hecho por el cual es necesario que se les brinde un cuidado apropiado a todas las especies nativas.
Ante este panorama, la investigadora criticó el hecho de que no se le de la atención necesaria a dichas investigaciones, ya que al tratarse de flores originales en muchas ocasiones son consideradas como maleza, por lo que son erradicadas.
Añadió, que desde la propia sociedad se puede contribuir a la preservación de la planta, haciendo acciones pequeñas como el comprarlas en las florerías.
El pasado 4 de agosto se conmemoró el Día Nacional de esta flor, fecha que fue instaurada por parte de la Asociación Nacional de la Dalia en México.
Este tipo de acciones forman parte del reconocimiento social que se pretende generar en favor de una de las especies de flora más antiguas de México,la cual – en determinadas ocasiones– ha llegado a tener más fama internacional que en la propia tierra que la vio nacer.
La trascendencia de esta flor cobra un matiz de espiritualidad y fervor popular cada noche del 14 de agosto durante La Noche que nadie duerme, la festividad más emblemática de Huamantla. En esta cita anual, el Pueblo Mágico trasnocha para transformar más de siete kilómetros de calles en una deslumbrante galería de arte efímero al aire libre en honor a la Virgen de la Caridad.
Familias enteras de artesanos trabajan a marchas forzadas durante la madrugada, trazando minuciosos tapetes monumentales a base de aserrín multicolor, arenas, semillas y, de manera estelar, los pétalos de las dalias recién cosechadas, en un ritual donde la fe, el arte y la identidad local se funden antes que aparezcan los primeros rayos del sol.
Esta expresión, posee la peculiaridad de estar destinada a desaparecer en cuestión de minutos bajo el paso solemne de la procesión.
Es precisamente en ese efímero instante donde las flores cosechadas en el Jardín de Dalias Caridad cumple su vocación: entregar sus colores para consagrar la devoción tlaxcalteca. Así, la batalla por revalorizar y cultivar la dalia deja de ser una simple causa agrícola para convertirse en el soporte vivo de una tradición.