Para la psicóloga Alma Xiomara Sarabia Miranda, despolitizar el amor es una necesidad urgente que enfrenta la sociedad para transitar a nuevas formas de vincularse y ser una pareja.
En entrevista exclusiva para MILENIO Puebla explicó que la definición de despolitizar el amor comienza con una crítica a lo romántico, toda vez que las mujeres están migrando hacia nuevas formas y construcciones, primero de identidad y después con la forma de poder crear, de ser una pareja y lo que se ofrece, pero al mismo tiempo evaluar lo que se recibe a cambio.
“Entonces primero hacemos una crítica a la construcción del amor romántico, que por años nos ha venido muy mal, principalmente a las mujeres; tiene que ver con una opresión de género, y enseguida con un replanteamiento y un análisis respecto a lo que estamos construyendo en este instante, para poder ser parejas, desde un amor mucho más libre, más consciente y más informado”, indicó al pedir no confundir la definición con el amor propio.
“Se trata de un trabajo dual, es una dicotomía: por un lado, es un trabajo interno de manera individual y por otro, uno colectivo, es decir de manera externa. Entonces, cuando hablo desde fuera, desde la colectividad, estoy pensando en la relación de pareja, pero también en la relación con la comunidad. El término de amor propio se ha desvirtuado un poco respecto a que no debemos confundirlo con dos canales que tienen que ver con el consumismo o el egoísmo; pensar que el amor propio es: me compro todo y merezco todo. Eso no es amor propio es pensar en una situación individualista, que yo esté bien y no me interesa cómo estén los demás, eso tampoco es el concepto adecuado”.
Esquemas afectivos
Dijo que se tienen diversas opciones para trabajar en despolitizar el amor, como la psicoterapia, talleres, autoanálisis, así como leer a grandes autoras y autores, “pero lo importante es buscar estos encuentros, este punto de partida”.
“Podemos pensar en las nuevas formas en que nos estamos organizando de manera social, y entonces más que un concepto nuevo, tiene que ver con una necesidad urgente que estamos teniendo como sociedad de poder trasladarnos a nuevas formas de ser pareja, porque las mujeres estábamos puestas para lo privado y los hombres para lo público, es decir, las mujeres a la crianza y los hombres en cargos públicos o gerenciales”.
Sin embargo, resaltó que hoy en día la mujer ocupa esos cargos gerenciales y públicos; no obstante, al hombre le cuesta trabajo saber desarrollarse en lo privado.
“Es importante y necesario redistribuir el quehacer dentro del hogar, de la corresponsabilidad en la crianza, de la maternidad y la paternidad, y aunque no se eligiera tener hijos, se puede ser pareja desde una visión despolitizada con perspectiva de género.
Asimismo, consideró que llevar esta definición a las antiguas generaciones no ha sido complicado.
Comentó que recibe muchas personas mayores y, si bien asisten por otros temas, después terminan abordando la situación de la pareja.
“Entonces, aunque vengan por la razón que vengan, cuando avanzamos en la terapia, nos damos cuenta en algún momento de la pareja que tuvieron o la que tienen, y entonces es muy asombroso para ellos poder decir: ¿Por qué estuve pensando todo el tiempo que esto era amor, que esto era un buen vínculo en pareja, hombres y mujeres?”
En este sentido, añadió que, si las personas se aproximaran a la psicoterapia, tendrían mejores resultados.
“Creo que podemos llegar a muy buen puerto. Ellos están muy a tiempo de lograr hacer modificaciones significativas tanto en su relación como en las formas en que ahora buscan ser amados o quieren amar”
AAC