Desde hace 88 años, la fe se convierte en camino para más de 30 mil fieles católicos que, año con año, parten desde la Catedral de Toluca rumbo a la Basílica de Santa María de Guadalupe, en la Ciudad de México. En esta ocasión, la intención central de la peregrinación es la paz.
Desde el fin de semana, miles de personas comenzaron a congregarse en el primer cuadro de la ciudad, provenientes de distintos municipios que integran la Arquidiócesis de Toluca. Entre los contingentes destacan comunidades de pueblos originarios, principalmente mazahuas y hñähñu (otomíes), que se suman con oración, compromiso y esperanza.
Con cada paso expresan fe, confianza y caridad. Reunidos cada 365 días, avanzan juntos guiados por el amor a la Virgen de Guadalupe.
Con un número récord y bajo el lema “Caminemos en paz, en el nombre del Señor”, el 23 de febrero iniciaron un recorrido que concluirá el jueves 26 de febrero como acto de sacrificio y ofrenda por aquello que no siempre se dice, pero que pesa y se siente en el pecho y en el corazón.
Desde San José del Rincón, una manda que camina
Con una manda en mente y un agradecimiento que no cabe en el pecho, Jesús Salazar inició su andar hacia la Basílica de Guadalupe. Ataviado con vestimenta en honor a San Judas Tadeo, se sumó a la edición 88 de la peregrinación de la Arquidiócesis de Toluca rumbo al Tepeyac.
Su manto verde, símbolo de esperanza y renovación; la túnica blanca, que representa la pureza; y el medallón de Cristo sobre el pecho, reflejan una fe que considera inquebrantable. Así llegó a la Catedral de Toluca para caminar junto a otros peregrinos que, como él, tienen algo que agradecer ante la Virgen.
El atuendo, explica, es una promesa cumplida. Hace un año, su vida y la de su familia atravesaron un momento crítico. La fe —dice— fue más fuerte que el miedo. Desde la comunidad de Providencia, en el municipio de San José del Rincón, al norte del Estado de México, califica como un milagro que su hijo, hoy de 18 años, haya sobrevivido a un accidente que lo dejó al borde de la muerte.
“Mi motivo de vestirme de San Judas Tadeo cada año es por una manda. Diosito le volvió a dar una oportunidad a mi hijo. Estuvo al borde de la muerte y hoy vengo a dar gracias”, relató.
Acompañado por sus hijos y por un grupo de 25 personas, Jesús sonríe pese al largo trayecto. Sabe que el encuentro en el Tepeyac le traerá paz, consuelo y esperanza.
“Artesanos de paz”, el llamado de la iglesia
Durante la Misa de Buen Viaje, el arzobispo metropolitano de Toluca, Raúl Gómez González, llamó a los peregrinos a convertirse en “artesanos de paz”, en un contexto marcado por la violencia, tras la detención y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, identificado por autoridades federales como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
El prelado subrayó que la peregrinación no se suspende ni se modifican las rutas, pese a los hechos, y garantizó coordinación con autoridades del Estado de México y de la Ciudad de México.
“No podemos hacer un cambio. Son tantos los peregrinos que quizá podríamos modificar la ruta de algunos, pero no de todos, porque muchos seguirían el camino que ya conocen y consideran propio”, explicó.
Desde la Catedral de Toluca partieron más de 30 mil fieles de municipios como Toluca, Lerma, Zinacantepec, Almoloya de Juárez, Villa Victoria, Ixtlahuaca, Atlacomulco y Villa de Allende, entre otros que se suman conforme avanza el contingente.
“Hicimos el llamado a dejar huellas de paz, a hacer presente la fraternidad, la colaboración y la valoración del otro, en torno a la paz que tanto necesitamos”, sostuvo.
Una tradición que nació en 1938
Esta peregrinación es la más importante para la Arquidiócesis de Toluca. Su origen se remonta a 1938, con la creación de la Pía Unión de Peregrinos a Pie de Toluca al Tepeyac, integrada por fieles que dieron forma a esta tradición a través de la fe y la perseverancia.
En 1951, con el impulso del obispo Arturo Vélez Martínez, se realizó la primera peregrinación diocesana formal. En este 2026 se celebra la edición 88, que congrega a miles de fieles del Valle de Toluca, bendecidos al inicio por el arzobispo Raúl Gómez González.
Para muchos, el camino inicia incluso tres días antes, al salir desde sus comunidades de origen hacia Toluca. A partir de ahí, el contingente crece hasta alcanzar, ya cerca del Tepeyac, cifras de hasta 90 mil peregrinos.
La logística involucra a autoridades religiosas, ayuntamientos, la Cruz Roja Mexicana, los Servicios de Urgencias del Estado de México (SUEM) y corporaciones de seguridad. A ello se suma la solidaridad de la sociedad civil, que ofrece agua y alimento a los caminantes. Más de 10 mil personas pernoctan en espacios habilitados por el gobierno del Estado de México y el ayuntamiento de Toluca.
Itinerario de la peregrinación 2026
El lunes, los peregrinos llegaron al municipio de Ocoyoacac, donde realizaron una pausa.
Este martes 24 de febrero está programada la misa en el Valle del Columpio.
El miércoles 25 de febrero a las 20:30 horas se celebrará una Hora Santa en la Basílica de Guadalupe.
Finalmente, el jueves 26 de febrero a las 10:00 horas se llevará a cabo la Solemne Concelebración Eucarística, presidida por el arzobispo Raúl Gómez González.
El regreso a Toluca y a los municipios de origen iniciará a las 13:00 horas.
Una Arquidiócesis con más de 3 millones de fieles
En 2025, la Arquidiócesis de Toluca celebró 75 años de historia. Fue erigida formalmente en 1950 mediante la bula Si tam amplo territorio, emitida por el papa Pío XII.
En septiembre de 2019, desde el Vaticano, se anunció la creación de la Provincia Eclesiástica de Toluca, junto con nuevas diócesis, decisión difundida por L’Osservatore Romano y confirmada por la Conferencia del Episcopado Mexicano bajo el pontificado del papa Francisco.
Actualmente, la Arquidiócesis de Toluca cuenta con cerca de 142 parroquias y atiende a más de tres millones de mexiquenses que profesan la fe católica.
IOGE