• Delincuentes entran a punta de pistola a negocios textileros de Guanajuato para hacerles inventario y cobrarles piso

  • De acuerdo con comerciantes consultados durante un recorrido realizado por MILENIO, esta situación no se presentaba desde hace al menos 10 años.
Guanajuato /

Los corredores textiles de Moroleón y Uriangato, en el sur de Guanajuato, han sufrido desde noviembre pasado una oleada de extorsiones y cobro de piso, fenómeno que coincidió con la temporada navideña y que obligó al cierre total de algunos locales de venta de ropa en la zona.

De acuerdo con comerciantes consultados durante un recorrido realizado por MILENIO, esta situación no se presentaba desde hace al menos 10 años. Relataron que, en esta ocasión, grupos de hombres armados ingresaron a sus locales e incluso realizaron inventarios de mercancía para determinar los montos que debían pagar.

La problemática se replica tanto en Moroleón como en Uriangato, municipios cuya actividad económica depende en gran medida de la venta de prendas de vestir y productos textiles.

En ambos puntos, comerciantes aseguran que la presencia de grupos delictivos ha generado temor, alteraciones en la dinámica comercial y una disminución en las ventas de hasta 50 por ciento.

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Llegan, preguntan y revisan”: el temor cotidiano

Sandra, una de las comerciantes afectadas y cuya identidad fue protegida por razones de seguridad, comentó a MILENIO que han sido visitados por personas que solicitan información del negocio e incluso exigen pagos; el último episodio ocurrió hace dos meses.

“A veces vienen y cobran, nos hacen muchas preguntas de todo. Llegan igual que ustedes y preguntan si hemos vendido o no, preguntan por los patrones o pasan a revisar, y nosotros sí nos sacamos de onda. Por eso siempre está el patrón o el encargado”, relató.

Al ser cuestionada sobre la frecuencia de estos cobros, respondió: “Pues de repente, en temporadas, sí vienen así de la nada. Como en temporada hay gente de muchos lados, caen aquí por eso, pero sí cobran mucho”, dijo, sin precisar montos.

Locatarios instalan cámaras de vigilancia. Foto: Dany Béjar.

Recuerdan amenazas y desplazamientos forzados

Enrique, propietario de un local, recordó que la extorsión ya se había presentado años atrás en el corredor textil, principalmente contra vendedores de productos como ropa deportiva, pantalones de mezclilla y discos de música.

“Eso fue hace como 10 años, pero sí, venían. Aquí enfrente estaba uno, otro allá”, señaló.

Recordó que, en aquel entonces, las amenazas obligaron a varios comerciantes a modificar su forma de trabajo y que algunos incluso decidieron cambiar de residencia.

“Los extorsionaban, les decían: ‘ya te tenemos localizado, ya sabemos dónde está tu hija, está en tal parte’, y tenían que pagar. ¿Ya qué más hacían? En ese tiempo hicieron correr a muchos que tenían bordadoras, fábricas, y mejor ‘pelaron gallo’. Por eso muchos ahora cortan sus productos en su casa y lo demás lo mandan a maquilar; antes tenían todas sus máquinas de coser en el local”, recordó.

Zona en disputa por su cercanía con Michoacán

Moroleón y Uriangato colindan con el estado de Michoacán. Entre 2012 y 2015, el delito de extorsión se disparó en estos municipios debido a la incursión de grupos criminales como Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana, provenientes de la entidad vecina.

Actualmente, esta franja es disputada por el Cártel de Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), debido a su condición de frontera y a su rápida comunicación carretera con Michoacán.

Autoridades reconocen disputa regional

La Secretaría de Seguridad y Paz del Estado informó que, a partir de trabajos de inteligencia, se ha identificado que el cobro de piso y la extorsión no tienen un origen exclusivamente local, sino que están relacionados con dinámicas delictivas regionales en la franja limítrofe entre Guanajuato y Michoacán, donde operan grupos que se desplazan entre ambas entidades.

“En particular, se trata de una disputa entre grupos delictivos y actores afines a estos, algunos de los cuales operan bajo la apariencia de actividades comerciales, lo que puede generar la percepción de cobro de piso generalizado”, informó la dependencia al ser consultada por MILENIO sobre lo ocurrido en Moroleón y Uriangato.

Y detalló: “Las investigaciones indican que los principales generadores de violencia en la zona se desplazan de manera recurrente entre estados, aprovechando la colindancia territorial”.

La autoridad estatal aseguró que se trabaja de manera coordinada entre ambas entidades mediante labores de inteligencia e investigación.

Indicó que ya se cuenta con personas plenamente identificadas como presuntos responsables y que se realizan operativos para lograr su detención, desarticular sus estructuras y evitar que estos conflictos impacten a comerciantes que desarrollan actividades lícitas.

Se informó a MILENIO que, hasta el momento, no se han recibido denuncias formales por extorsión o cobro de piso en Moroleón y Uriangato, por lo que se hizo un llamado a los comerciantes a presentar las denuncias correspondientes.

Algunos locatarios prefieren reducir sus horarios de atención. Foto: Dany Béjar.
Ventas caen y comerciantes optan por el silencio

Durante el recorrido realizado por MILENIO, se entrevistó a 10 personas, entre comerciantes y trabajadores de la zona. De ellas, tres coincidieron en que las ventas han disminuido hasta en 50 por ciento.

Jesús, comerciante de Moroleón, explicó que vendía sus productos en una plaza textil en Cuitzeo, Michoacán, ubicada a menos de 15 minutos en automóvil.

Recordó que, hace dos años, hombres armados pertenecientes a un grupo delictivo llegaron y les indicaron que ya no podían comercializar nada. Con molestia, señaló que los comerciantes de Moroleón ya no pueden siquiera ingresar a esa zona para vender su mercancía.

Elementos de los tres niveles mantienen operativos en distintas zonas. Foto: Dany Béjar.
“La gente de aquí no podemos entrar para allá. Nosotros, que somos ciudadanos, ¿Cómo vas a perder la vida? ¡No, amaneces muerto! Por eso no podemos hacer nada ni hay quién nos ayude”, expresó.

Balaceras y locales vacíos en plaza textil

En la plaza textil Proyecto de Fe, en el municipio de Uriangato, el horario de apertura es a las seis de la tarde. A pocos metros se localiza una caseta de la Policía Municipal y una patrulla resguardada con muros de costales de arena.

La plaza cuenta con una capacidad de 630 locales; sin embargo, actualmente solo 500 están ocupados, mientras que 130 permanecen vacíos.

Siempre las balaceras son aquí

Angélica, comerciante de Uriangato, explicó que la percepción de inseguridad es constante debido al incremento de hechos delictivos, lo que genera temor entre locatarios y clientes, además de provocar una caída considerable en las ventas.

“Siempre que han sido las balaceras son ahí —refiriéndose a la plaza—. Entonces siento que uno sí se expone mucho y, como ve, los locales son de pura lámina. ¿Dónde te resguardas?, ¿Dónde te proteges? A lo mejor el problema no es con nosotros, quiero pensar, pero ¿dónde te resguardas? Ni siquiera yo me atrevo a ir caminando; si paso a traerme un desayuno, trato de que sea cuando no haya gente, si no, pues no”, expresó.
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Ataque armado dejó dos lesionados

El domingo 4 de enero, alrededor de las 13:00 horas, cuatro hombres armados que se desplazaban en motocicletas irrumpieron en las inmediaciones de esa plaza. De acuerdo con información oficial, los sujetos realizaron disparos contra algunos negocios, lo que dejó a dos personas lesionadas.

Tras los hechos, tres hombres presuntamente responsables fueron detenidos sobre la carretera Yuriria–Valle de Santiago, a la altura de la comunidad San Francisco de la Cruz, luego de un enfrentamiento con corporaciones de seguridad. Durante el intercambio de disparos, uno de los atacantes resultó lesionado.

Comerciantes prefieren cerrar sus locales ante la delincuencia. Foto: Dany Béjar.
Somos el corredor textil más grande de México

El presidente municipal de Uriangato, Juan Carlos Martínez Calderón, reconoció que el ataque armado de inicio de año fue perpetrado por integrantes de un grupo delictivo que opera de manera local.

Aseguró que estos hechos buscan generar temor entre los locatarios y afectar la actividad económica de la región, por lo que se mantiene coordinación con autoridades estatales y federales para reforzar la vigilancia y prevenir nuevos incidentes.

“Yo siempre he dicho que cuando las personas se dedican a trabajar, como la gente de aquí en Uriangato, lo único que queremos es paz. Lo único que queremos es echarle ganas, salir adelante y sacar adelante a nuestros hijos y a nuestras familias”, afirmó.

Dijo que el tema ya fue expuesto al secretario de Gobierno de Guanajuato, Jorge Jiménez Lona, por lo que esperan contar con el apoyo de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) para resguardar las plazas textiles y brindar mayor seguridad a visitantes y locatarios.

Martínez Calderón enfatizó que el municipio cuenta con el respaldo del gobierno estatal y federal y que se trabaja de manera coordinada para fortalecer la seguridad en la zona.

“Uriangato se tiene que cuidar en general, no solamente la plaza, sino todo el corredor textil, ya que contamos con aproximadamente 4 mil tiendas fijas y semifijas, y somos el corredor textil más grande de México”, concluyó.


  • Christian Ortiz
  • Reportero en Milenio desde 2023. Licenciado en Psicología y originario de León, Guanajuato. Mis temas de interés son: arte, sociales, activismo y política.

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