Con la llegada del otoño, las familias poblanas comienzan a prepararse para una de las festividades más importantes y arraigadas de la cultura mexicana: el Día de Muertos. Entre el olor a cempasúchil, las ofrendas y los tradicionales altares, surge una duda recurrente cada año entre la comunidad escolar de la entidad, tanto para estudiantes como para padres de familia y docentes.
La incertidumbre suele crecer debido a que estas fechas generan una alta expectativa de descanso. Escuelas de educación básica, media superior y superior suelen organizar festivales, concursos de catrinas y colocación de altares en los días previos, lo que altera la rutina habitual y hace que muchos se pregunten qué pasará con las actividades oficiales en las aulas.
Para resolver esta duda, es necesario revisar las disposiciones oficiales emitidas por las autoridades educativas. De acuerdo con el calendario escolar oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP), los días destinados a mantener las tradiciones vivas no siempre se manejan de la misma forma en el documento rector, por lo que cada ciclo cambia en la organización de los fines de semana largos.
Para el caso específico de Puebla en este 2026, la SEP ha confirmado que no habrá clases el lunes 2 de noviembre. Al tratarse de una fecha oficialmente decretada como suspensión de labores docentes por el Día de Muertos, los planteles públicos y privados de educación básica suspenderán por completo sus actividades académicas.
Por si fuera poco, este descanso se convertirá en un megapuente de cuatro días consecutivos para los estudiantes. Esto se debe a que el viernes anterior, 30 de octubre, se encuentra calendarizado para llevar a cabo la sesión ordinaria del Consejo Técnico Escolar (CTE), por lo cual los alumnos dejarán de asistir a las aulas desde el jueves por la tarde y retomarán sus actividades regulares hasta el martes 3 de noviembre.
Las autoridades escolares han extendido una invitación a la comunidad para aprovechar este periodo de asueto en familia, permitiendo que las niñas, niños y jóvenes se involucren activamente en la preservación de las tradiciones de la temporada sin descuidar el avance del programa educativo nacional.
AAC