El subsecretario de Diversidad Sexual y de Género de Guanajuato, Héctor Ricardo García Frausto, presentó este viernes su renuncia al cargo, luego de permanecer dos años al frente de esta área.
Por primera vez en la historia del estado se creó esta subsecretaría, que se incorporó a la Secretaría de Derechos Humanos. García Frausto fue el primero en ocupar el cargo, tras ser designado por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo.
Se confirmó que su salida deriva de una serie de diferencias e inconformidades al interior de esta dependencia, también de reciente creación y encabezada por Liz Esparza.
MILENIO tiene copia de dos cartas dirigidas a la secretaria de Derechos Humanos, en las que se manifiestan inconformidades por el trato y la forma de conducirse de García Frausto.
En una de ellas, la alcaldesa de Apaseo el Alto, Guadalupe Monserrat Mendoza Cano, explicó que durante una reunión de trabajo realizada el 9 de junio, en la que se abordó la creación de la Unidad de Atención a la Diversidad, recibió expresiones “hacia mi persona, las cuales percibí como despectivas, discriminatorias e intimidatorias”.
Asimismo, señaló:
“Pese a nuestra disposición para dialogar y encontrar soluciones, el tono imperativo y la actitud confrontativa del Subsecretario -García Frausto- persistieron, reiterando las posibles consecuencias mediáticas en caso de no atenderse su petición en los términos y tiempos que él planteaba”
En otro documento del que MILENIO tiene copia, Evera Vica Chávez Cedill, integrante de un colectivo LGBTQ+ de Irapuato, expresó que nunca hubo apertura al diálogo ni comunicación por parte del subsecretario.
“A lo largo de este camino, no encontré en la Subsecretaría de Diversidad Sexual y de Género las condiciones de interlocución, apertura y acompañamiento que esperaba. Más allá de las diferencias que pudieran existir, considero que una de las principales responsabilidades de una instancia especializada en esta materia tendría que ser precisamente generar puentes, articular esfuerzos y propiciar el trabajo conjunto con los municipios, las organizaciones de la sociedad civil y los colectivos”.
Chávez Cedill dejó claro en su escrito que nunca tuvo ningún problema con la Secretaría de Derechos Humanos estatal, sino únicamente con la Subsecretaría.