De las 3 mil personas que atiende el Centro de Integración Juvenil (CIJ) en León, 720 son menores de entre 14 y 17 años que presentan problemas de adicción al alcohol; el resto consume sustancias como mariguana y metanfetaminas, informó Francisco Zavala Ramírez, director de la institución, quien reconoció que el 75 por ciento de los pacientes logra su recuperación.
Explicó que, del total de personas atendidas, el 80 por ciento son menores de edad, principalmente adolescentes de entre 14 y 17 años, mientras que el resto corresponde a adultos.
"El alcohol es la puerta de entrada para la ingesta de otro tipo de sustancias, es decir, pudiéramos hablar que un 30 por ciento de estos pacientes tienen problemas de alcoholismo, pero el que estén consumiendo otras sustancias, no niega que el punto de inicio de inicio fue el alcohol", dijo.
Zavala Ramírez mencionó que, una vez que el paciente ingresa al centro, se programa una consulta para que sea valorado por un médico, a partir de lo cual se determina el tratamiento correspondiente, mismo que es totalmente gratuito.
“El alcohol es una droga que socialmente se considera como legal, de igual manera el tabaco, sin embargo, el hecho de que sean consideradas como legales, para nosotros como especialistas en temas de salud mental, lo percibimos desde otra óptica por los efectos tanto orgánicos, como las alteraciones emocionales que estas drogas producen en el organismo, afirmó.
Argumentó que, en la mayoría de los casos, el consumo de drogas está asociado a otros conflictos personales, particularmente en el caso de los menores, dentro del núcleo familiar. Por ello, subrayó la importancia de detectar estas problemáticas a través de las sesiones de terapia que se brindan.
“La conducta adictiva se manifiesta en cualquier estatus socioeconómico, no es exclusiva de una clase social, porque entonces ya estaríamos criminalizando, etiquetando a una zona como el prototipo de una condición para favorecer la conducta adictiva y reitero, la conducta adictiva como la enfermedad mental se presenta de manera indistinta en cualquier clase socioeconómica, porque los factores emocionales que la desencadenan se hacen presentes sobre todo en etapas muy tempranas del desarrollo, en la crianza, creo que tenemos que poner más atención en la educación temprana de los niños, de las niñas, de los jóvenes”, concluyó.
Finalmente, el director del Centro de Integración Juvenil en León señaló que resulta preocupante la persistencia de las adicciones en menores de edad, por lo que consideró fundamental reforzar la prevención desde el hogar y evitar que niñas, niños y adolescentes se adentren en un entorno que deteriora su salud de manera progresiva.