La parroquia de San Juan de los Lagos, en Jardines del Moral, ha reforzado las medidas de seguridad para proteger a sus feligreses, particularmente a adultos mayores, ante una modalidad de asalto en la que delincuentes utilizan engaños para acercarse a las víctimas y posteriormente despojarlas de sus pertenencias.
El párroco, Jaime Ramírez López, explicó que una de las formas de operar detectadas en la zona consiste en hacerse pasar por personal de mensajería para convencer a las personas de salir de sus domicilios. Asimismo se han registrado casos en los que feligreses eran abordados al salir de misa con el argumento de solicitarles ayuda y posteriormente eran llevados hasta vehículos, donde eran extorsionados.
Ante estos hechos, la parroquia ha mantenido comunicación con las autoridades de seguridad y ha recomendado a los adultos mayores evitar acudir solos a los servicios religiosos y procurar estar acompañados por algún familiar.
“Se ha dado aviso, se ha tenido ese cuidado de que las personas no vengan solas o que las personas se hagan acompañar de algún familiar para evitar este tipo de asaltos”, señaló el sacerdote.
Ramírez López recordó que el periodo en el que se registró una mayor incidencia de robos fue entre 2018 y 2020, aproximadamente cuando llegó a la parroquia. En ese entonces, mencionó, la inseguridad representaba una problemática fuerte, incluso con intentos de ingreso a instalaciones de la parroquia.
Uno de estos hechos ocurrió en la notaría y en la casa parroquial, donde se intentó ingresar para cometer un robo, aunque los responsables no lograron llevarse objetos.
Actualmente, la parroquia mantiene un contacto directo con las autoridades de seguridad, incluida la policía de la zona, con la finalidad de reportar cualquier situación de riesgo. El párroco señaló que existe comunicación con una caseta de vigilancia ubicada en la zona de Panorama.
Uno de los espacios que cuenta con especial vigilancia es la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua, que permanece abierta durante la noche y la madrugada. Durante los cuatro años que lleva funcionando, únicamente se han registrado dos asaltos, de acuerdo con el párroco.
"En uno de estos casos, una persona fue despojada de su bolso durante un horario en el que no había personal de seguridad en el lugar. Tras el reporte, las autoridades dispusieron una unidad para reforzar la vigilancia y, desde entonces, no se han presentado nuevos incidentes de este tipo. Tenemos cuatro años que ha estado abierta y en estos cuatro años solamente ha habido dos asaltos", explicó.
El sacerdote destacó que actualmente existe presencia de seguridad en la zona de la parroquia, particularmente durante los horarios de funcionamiento de la capilla, donde también se cuenta con un guardia.
De acuerdo con el párroco, la coordinación entre la comunidad religiosa y las autoridades ha permitido mantener actualmente mejores condiciones de seguridad en los alrededores del templo y reducir los riesgos para quienes acuden a las celebraciones religiosas.