La mitad de ríos, lagos y lagunas del país está contaminada

De los 653 acuíferos que existen en el territorio nacional, 245 se encuentran secos por sobreexplotación o presentan altos niveles de contaminación.

La Conagua reconoció que el 51 por ciento que ríos, lagunas y lagos de México presentan contaminación. (Foto: Andrés Lobato)
Alejandro Ramos Magaña
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

M+.- Por lo menos la mitad de los ríos, lagos y lagunas en México se encuentran contaminados por las descargas que vierten a diario centros urbanos, lo cual deriva en la pérdida de fuentes de agua e incluso riesgos a la salud humana, mientras el tratamiento de agua resulta un proceso caro que no cualquier localidad puede adoptar.

El país acumula un serio deterioro ambiental, así lo aseguran a MILENIO, por separado, los investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Instituto de Ecología, Gerardo Ceballos González, y del Instituto de Investigaciones Sociales, Manuel Perló Cohen.

Ceballos González precisa que en México durante varias décadas a los ríos se les utiliza como drenajes, y pone como ejemplo lo que ocurre desde 1900 en la Ciudad de México, que por el Gran Canal del Desagüe, el Túnel Emisor Central-Drenaje Profundo que se echó a andar en 1975 y el Túnel Emisor Oriente en 2019, llega al Valle del Mezquital y luego desemboca en el río Pánuco, y lleva toda la materia orgánica y basura. 

“En cualquier comunidad los desechos del drenaje van a los ríos, arroyos y lagunas con todas las consecuencias severas que esto tiene".

Te recomendamos leer...
Ahijado de 'El Jardinero', entre los miembros del CJNG detenidos en Europa

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) reconoció que el 51 por ciento de los ríos, lagunas y lagos de México presentan contaminación severa por descargas industriales, domésticas y agrícolas, y el 32 por ciento de los acuíferos del país presentan afectación severa por contaminantes microbiológicos y fisicoquímicos.

Además, en el informe de calidad del agua 2023, basado en el análisis de 450 cuerpos superficiales y 606 subterráneos, confirma que metales pesados y coliformes fecales son los principales contaminantes. Ambos representan riesgo directo para la salud humana y los ecosistemas.

De los 653 acuíferos que existen en el territorio nacional, 245 se encuentran secos por sobreexplotación o presentan altos niveles de contaminación. El acuífero del Valle de México, que abastece a más de 22 millones de habitantes, encabeza la lista de los más degradados.

De los 653 acuíferos que existen en el territorio nacional, 245 se encuentran secos. (Foto: EFE/Hilda Ríos)

Conagua identifica tres causas principales del deterioro: incumplimiento del marco normativo, programas de prevención insuficientes y omisiones en el control de descargas de aguas residuales domésticas, agrícolas e industriales.

El padrón de responsables de descargas no se actualiza de manera efectiva. Autoridades federales, estatales y municipales aplican criterios desiguales en la vigilancia y sanción, lo que permite que miles de descargas continúen sin tratamiento.

La acumulación de basura en ríos, lagos y costas agrava el problema. Los residuos sólidos tapan cauces, reducen el oxígeno del agua y alteran hábitats de flora y fauna endémica.

Consecuencias sobre la degradación de cuerpos de agua

La degradación de cuerpos de agua tiene consecuencias directas: menor disponibilidad de agua limpia, incremento de enfermedades gastrointestinales, pérdida de biodiversidad y deterioro del paisaje. En zonas urbanas, los ríos contaminados se convierten en focos de infección y devaluación urbana.

Gerardo Ceballos afirma que, sin aplicación estricta de la norma y sin inversión en infraestructura de saneamiento, el problema seguirá creciendo, y México necesita pasar de los diagnósticos anuales a acciones de control, monitoreo y sanción.

El padrón de responsables de descargas no se actualiza de manera efectiva. (Foto: Ariana Pérez/Milenio)

Mientras tanto, Manuel Perló dice a MILENIO que ríos como Atoyac, Lerma-Santiago, Coatzacoalcos, Tula, Pánuco, Sonora y cuerpos como el Lago de Chapala y la Laguna de Cajitlán siguen entre los más contaminados del país. El reto, agrega, es que la ley se cumpla más allá del discurso oficial.

“Todas las descargas que se hacen son muy diferentes porque tienen aguas residuales no tratadas, se tienen residuos industriales, fertilizantes y pesticidas.
“Esta división que se ha hecho de los contaminantes convencionales y los compuestos emergentes, los xenobióticos, que son los últimos que se han empezado a estudiar y son los que más preocupan por su efecto tóxico. Las descargas a los cuerpos de agua se calculan en 211 mil litros por segundo aproximadamente, y de tratamiento efectivo son 143 mil litros por segundo. Hay una brecha entre lo que sería l descarga real y el tratamiento real”, precisa Perló Cohen.

El investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM señala que en México se tienen entre 2 mil 900 y 3 mil plantas de tratamiento con una capacidad cercana a los 200 mil litros por segundo, pero una parte importante de esa capacidad instalada no funciona.

La capacidad de tratamiento de descargas industriales ha disminuido a nivel nacional. (Foto: Andrés Lobato)

El experto destaca que la capacidad de tratamiento de descargas industriales ha disminuido a nivel nacional y precisa que entre 2019 y 2020 se redujo el tratamiento en plantas industriales, ya que estaba en 89 mil metros cúbicos por segundo y se redujo a 71 mil.

“En cuencas y ríos existe una contaminación muy grave, y son hasta casos de estudio internacional. Por ejemplo, la contaminación en la cuenca del río Lerma-Santiago es de las más altas del país con arsénico, mercurio, plomo y cianuro”, subraya el académico.
Te recomendamos leer...
Sin casa y con bajos salarios: el esfuerzo ya no alcanza a jóvenes para tener estabilidad en México

HCM

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite