Colectivos y familiares exigieron justicia para las dos mujeres y su perrita, quienes fueron agredidas por pobladores de Temoaya tras ser señaladas de contaminación de manantiales y realizar presuntos rituales de “brujería”, el lunes 4 de mayo.
En un comunicado público que difundieron a través de redes sociales denunciaron que ambas mujeres, identificadas como Rebeca y Guadalupe, fueron víctimas de violencia derivada de la desinformación y acusaciones infundadas.
Colectivo niega que mujeres practicaran "brujería"
Explicaron que las mujeres acudieron a un espacio cercano al manantial El Tepozán para realizar un rezo de petición de lluvia relacionado con prácticas ancestrales y tradiciones de la mexicanidad vinculadas al ciclo agrícola.
Sin embargo, mencionaron que durante su estancia algunas personas de la comunidad interpretaron erróneamente que la perrita de Rebeca, llamada Xala, estaba siendo utilizada para contaminar el agua o realizar algún sacrificio, situación que fue negada por familiares y colectivos.
“A partir de esta confusión, ambas mujeres fueron víctimas de agresiones físicas y verbales, incluyendo acusaciones infundadas de “brujería” y “ritos satánicos”. Posteriormente, fueron trasladadas al Ministerio Público para rendir declaración en torno a supuestos hechos de contaminación del agua”, indicaron.
Derivado de esos hechos, exigieron justicia para Rebeca y Guadalupe Guerra, así como la reparación de los daños ocasionados.
“Nos pronunciamos en contra de cualquier forma de violencia, criminalización y estigmatización hacia las mujeres, así como de la desinformación que pone en riesgo su integridad”, indicó.
Ayuntamiento de Temoaya condena violencia
Por su parte, el Ayuntamiento de Temoaya emitió un posicionamiento oficial, en donde condenó y lamentó la agresión en las instalaciones ocurridas al interior del Juzgado Cívico Municipal.
“Como Gobierno Municipal, condenamos de manera firme cualquier acto que vulnere la dignidad humana, la integridad personal o que pretenda sustituir el diálogo y el Estado de Derecho por la violencia”, indica.
Firmado por la presidenta municipal, Berenice Carrillo Macario refiere que “la justicia nunca debe ejercerse por propia mano” y reconoce el arraigo comunitario en la defensa de los recursos naturales; sin embargo, reitera que cualquier inconformidad debe atenderse mediante el diálogo, el respeto a los derechos humanos y las vías legales correspondientes.
“La protección de nuestros manantiales, bosques, espacios comunitarios y patrimonio natural es una responsabilidad compartida que debe manifestarse siempre con conciencia, respeto, diálogo y cordura, sin afectar la integridad ni los derechos de ninguna persona”, apuntó.
También, se señala que el cuerpo de Seguridad Pública Municipal intervino en un contexto de alta concentración de personas y tensión social, en el cual hubo elementos agredidos durante el cumplimiento de sus funciones.
Menciona que las autoridades competentes ya tienen conocimiento de los acontecimientos, a fin de que se investiguen los hechos, se esclarezca lo ocurrido y se deslinden responsabilidades conforme a la ley.
PNMO