Entre los más de 200 conscriptos de la clase 2007 que liberaron su Servicio Militar Nacional (SMN) en una ceremonia realizada en la explanada del 15 Batallón de Infantería de Tampico, Tamaulipas, había tres jóvenes mujeres; algo que ya no era común en el adiestramiento, pero que recientemente volvió a implementarse.
Con 1.52 metros de altura, Flor de los Ángeles Ahumada Martínez soportó los intensos rayos solares del mes, con temperaturas de hasta 40 grados, durante la ceremonia realizada dentro de las instalaciones militares, en pleno 5 de mayo, en la conmemoración de la Batalla de Puebla. Inerte y firme, segura y orgullosa, puso atención al desarrollo del evento.
Al concluir, después de saludar a sus orgullosos familiares, relató a MILENIO que perteneció a la compañía número cinco del Quinceavo Batallón de Infantería, en el cual logró realizar el SMN, que en el caso de las mujeres no es obligatorio; sin embargo, lo intentó para vivir la experiencia, pues tal vez en el futuro pueda defender al país desde una trinchera afín al Ejército Mexicano.
Motivación y disciplina
La joven, con gorra roja y una sonrisa que no puede ocultar, es entrevistada por el hecho de ser una de las tres mujeres que lograron completar todo el proceso del Servicio Militar Nacional, el cual en muchas ocasiones los mismos jóvenes no quieren realizar.
Luego de que se le pregunta qué la motivó a participar, la joven estudiante de Enfermería refiere que considera “que realmente para las mujeres también debe ser un deber y, más que nada, un honor estar dentro del Servicio Militar, por el adiestramiento y la disciplina que nos imponen aquí”.
Una joven hablando de disciplina en tiempos de redes sociales, influencers, tecnología y modas —entre otros distractores— es significativo y refleja su interés por hacer una carrera dentro del Ejército; pero para ello, como ella misma expone, “había que calarse, vivir la experiencia”.
El reto del adiestramiento con armas
Más allá de la disciplina y el valor que se requieren, Flor de los Ángeles habla sobre la etapa más complicada del adiestramiento a cargo de los militares: la capacitación en el manejo de armas, que para su generación regresó al programa después de años de ausencia, ahora que el SMN es de un periodo más corto.
“El adiestramiento de armas fue muy complicado para mí, más que nada por mi estatura y porque el arma es muy pesada”, manifestó la joven tampiqueña. Esto, tal vez para muchas otras jóvenes, hubiera sido un impedimento y habría provocado su renuncia —pues no es obligatorio—, pero para Flor no fue así; al contrario, eso la motivó aún más.
Después de convencerse de que los límites a veces los ponen las propias personas, se enfocó en sacar adelante la preparación relacionada con el fusil, un arma que para una jovencita de 1.52 metros de altura puede resultar complicada por sus dimensiones y peso.
“Los soldados se encargan de, como quien diría, prepararnos para este gran evento y lo disfruté bastante. Fue una experiencia única que creo que solamente se da una vez en la vida; más que nada en mi caso, no me quise dar por vencida, así que me esforcé bastante para poder sostener el fusil automático ligero y manipularlo como se debe”, aseguró.
Invitación a otras jóvenes
Para los reporteros y medios de comunicación presentes en el evento, Flor de los Ángeles ya es una voz que transmite un mensaje claro a las jovencitas: la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) es una opción viable para hacer carrera en alguna de sus diversas áreas.
La joven y futura enfermera insiste en que su participación “fue una motivación muy grande”, porque es una manera de aprender y fortalecer valores. “Claro que invitamos a las personas, a las jóvenes, siempre y cuando se lo propongan y sean muy disciplinadas con lo que hacen”, reitera.
También insiste a todas aquellas muchachas que alguna vez pensaron en hacer el Servicio Militar Nacional: “Es una oportunidad única, deberían disfrutarla, intentarlo. No porque digan que solamente el servicio debe ser obligatorio para hombres… no lo vean como una obligación, sino como una motivación para poder ser mejor persona y aspirar a más”.
Influencia familiar
Sin embargo, la joven Ahumada Martínez reconoce que existe otra motivación, quizá la más fuerte para tomar la decisión de realizar un servicio a la nación, tradicionalmente integrado por varones, pero que en los últimos años ha visto un aumento en la participación de mujeres.
“Más que nada nace de mis padres, porque ellos son personas que siempre me han inculcado mucha disciplina y son una inspiración muy grande para mí. De hecho, mi papá pertenecía a un Batallón, por eso yo quería intentarlo de esta manera. Es la forma de acercarme y estar más cerca de lo que él amó en su momento”, manifestó Flor.
Ceremonia conmemorativa
Así fue como se realizó este martes 5 de mayo la Protesta de Bandera en el marco del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la cual encabezó el coronel de infantería de Estado Mayor, José Velázquez Robledo, comandante del Centro de Adiestramiento del Servicio Militar Nacional y del 15 Batallón de Infantería, con sede en la colonia Tancol, de Tampico.
Nueve mujeres voluntarias y 990 hombres pertenecientes al Servicio Militar Nacional (SMN), clase 2007, anticipados y remisos, participaron en la ceremonia de juramento a la Bandera en la 8ª y la 48ª Zona Militar de Tamaulipas.
Este martes, en la 8ª Zona Militar, a cargo del general de brigada de Estado Mayor Guillermo Arellano Morales, participaron 558 hombres y tres mujeres: 205 en Matamoros, 246 en Nuevo Laredo y 107 hombres y tres mujeres en Reynosa.
Mientras que en la 48ª Zona Militar, a cargo del general de brigada de Estado Mayor Newton Manuel Chávez Baños, participaron 216 hombres y tres mujeres en Ciudad Victoria; en total, en los municipios correspondientes a esta zona, fueron 432 hombres y seis mujeres voluntarias.