Una viaje religioso terminó en un episodio de violencia para un grupo de peregrinos originarios de Nuevo Laredo, Tamaulipas, luego de que el autobús en el que se dirigían a la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México, fuera interceptado por delincuentes cuando circulaba por el libramiento de Irapuato, Guanajuato.
El incidente fue confirmado por la Diócesis de Nuevo Laredo mediante un comunicado oficial, en el que también se hizo un llamado a las autoridades para fortalecer la vigilancia en las carreteras federales.
Peregrinos fueron interceptados en el libramiento de Irapuato
De acuerdo con la información emitida por la Diócesis de Nuevo Laredo, el autobús que transportaba a los fieles fue detenido por un grupo de delincuentes cuando circulaba sobre la carretera federal 20, a aproximadamente seis kilómetros de una caseta de cobro, en las inmediaciones del libramiento de Irapuato.
Los responsables despojaron a los pasajeros de la mayor parte de sus pertenencias antes de darse a la fuga. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas por estos hechos, mientras que las autoridades correspondientes mantienen las investigaciones.
Obispo Luis Carlos Lerma expresa solidaridad con los afectados
El obispo de Nuevo Laredo, Luis Carlos Lerma Martínez, confirmó el asalto mediante un pronunciamiento oficial en el que manifestó su cercanía con los peregrinos afectados y destacó que, pese al impacto del robo, todos los pasajeros lograron salir con vida.
Además, lamentó que un viaje de fe se viera afectado por un hecho delictivo y señaló que la inseguridad en las carreteras mexicanas continúa siendo un problema que pone en riesgo a miles de viajeros cada año.
"Gracias a Dios no hubo heridos de gravedad ni pérdidas humanas, pero es muy preocupante la inseguridad en las carreteras de nuestro país", expresó en su mensaje.
Piden reforzar la seguridad en las carreteras federales
Tras confirmar el incidente, el obispo hizo un llamado a las autoridades de los tres niveles de gobierno para incrementar la presencia de corporaciones de seguridad en las carreteras federales y prevenir nuevos ataques contra viajeros, especialmente durante temporadas de peregrinaciones y vacaciones, cuando aumenta el flujo vehicular.
El pronunciamiento también pidió garantizar condiciones de tránsito seguras para quienes se desplazan por motivos religiosos, turísticos o familiares.