Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en compañía de vecinos de Santo Tomás Chautla, realizó un recorrido en los alrededores del relleno sanitario de Chiltepeque, tras señalamientos de operación irregular y contaminación en la zona.
Los pobladores bloquearon el acceso por algunas horas; sin embargo, posteriormente decidieron retirarse y permitir que los camiones provenientes de Puebla y municipios de la zona metropolitana continuaran depositando residuos sólidos en el lugar.
Los habitantes señalaron que han documentado la contaminación generada por el relleno sanitario, principalmente por el mal manejo de lixiviados, lo que ha provocado afectaciones en la región.
Explicaron que, en una reunión con autoridades de la Profepa, se les informó que, si durante una inspección se encontraban las irregularidades señaladas, se procedería a la clausura del sitio.
Por ello, este martes personal de la dependencia acudió al lugar para realizar una inspección; sin embargo, no ingresaron al relleno sanitario y únicamente realizaron un recorrido externo en compañía de los pobladores.
Durante el recorrido, los vecinos mostraron un sistema de tuberías que sale del relleno sanitario y que, aseguran, es utilizado por la empresa encargada para descargar lixiviados hacia barrancas cercanas y cuerpos de agua que desembocan en la presa de Valsequillo.
Asimismo, denunciaron que los empresarios fueron alertados previamente sobre la visita, lo que les permitió corregir algunas de las irregularidades que habían sido documentadas mediante videos y vuelos de dron.
Tras el recorrido, el personal de Profepa informó que elaboraría un informe que sería entregado a sus superiores, quienes determinarán si procede o no la clausura del lugar.
Los vecinos afirmaron que en varias ocasiones han sido engañados por las autoridades, ya que no se ha concretado el cierre del relleno sanitario, motivo por el cual bloquearon el acceso durante varias horas.
Al sitio acudió personal de la Secretaría de Gobernación Municipal, que ofreció establecer una mesa de diálogo con los inconformes; sin embargo, estos se negaron y decidieron mantener el cierre.
Marciano Navarro, uno de los líderes del movimiento, consultó a los vecinos, quienes optaron por continuar con el bloqueo, a pesar de que sus asesores les señalaron que eran un grupo reducido y que no existían condiciones para sostener la protesta.
Después de una hora de deliberación, decidieron retirarse, permitir que continuaran las operaciones en el relleno sanitario y dar seguimiento a sus demandas por la vía legal ante autoridades federales.
Casi una hora después del retiro de los manifestantes, se desplegó un operativo con elementos de la Policía Estatal y Municipal.
Tras la protesta, la Secretaría de Gobernación Municipal emitió un comunicado en el que señaló que el servicio se vio afectado por la manifestación de un grupo reducido de personas:
“Derivado de situaciones ajenas al sistema de recolección y como consecuencia de la intervención de un grupo reducido de personas externas al Organismo Operador del Servicio de Limpia, se registraron retrasos en el servicio en algunas colonias de la capital; sin embargo, ya fue restablecido de manera normal.
El Gobierno de la Ciudad informa que, desde el primer momento, esta administración, a través de la Secretaría General de Gobierno, encabezada por Franco Rodríguez, ha mantenido canales de diálogo abiertos para atender la situación por la vía institucional, privilegiando los acuerdos y la continuidad de los servicios públicos en beneficio de las y los ciudadanos.
De la misma forma, se informa que se está a la espera del dictamen que emita la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), como autoridad competente en la materia.
Asimismo, se reconoce el compromiso del personal operativo que continúa desempeñando sus funciones con responsabilidad, refrendando la voluntad del Gobierno de la Ciudad de mantener una capital limpia y ordenada”.
AAC