Bajo el cielo despejado de la mañana y con la energía del cambio de estación, cientos de personas se dieron cita en la Zona Arqueológica de Cholula para participar en rituales de limpia y recibir la llegada de la primavera.
Desde tempranas horas, visitantes provenientes de distintos puntos del estado ascendieron a los alrededores de la Gran Pirámide, muchos vestidos de blanco, con la intención de renovar su energía y dejar atrás cargas negativas, en una tradición que año con año cobra fuerza en este emblemático sitio.
El ambiente estuvo marcado por el aroma del copal, el sonido de caracoles y tambores, así como por la presencia de guías espirituales que ofrecían ceremonias de purificación. Con hierbas, sahumerios y movimientos rituales, los asistentes cerraban los ojos y levantaban los brazos hacia el sol, en busca de equilibrio y bienestar.
Familias completas, grupos de amigos y turistas se unieron en un mismo propósito: conectar con la naturaleza y con las raíces prehispánicas que dan identidad a la región.
Alrededor de la explanada, también se observó actividad comercial con la venta de artesanías, amuletos y productos naturales, lo que complementó la experiencia cultural para los asistentes. Autoridades locales implementaron operativos para garantizar la seguridad y el orden, ante la alta afluencia de visitantes que convirtió a Cholula en uno de los puntos más concurridos durante el equinoccio.
Así, entre tradición, espiritualidad y turismo, la Gran Pirámide de Cholula volvió a consolidarse como un referente para quienes buscan iniciar el ciclo primaveral con un sentido de renovación, en un entorno cargado de historia y simbolismo.
Es de mencionar que durante el fin de semana, para la celebración del equinoccio habrá conciertos estelares y rituales prehispánicos.
Se espera la llegada de más de 150 mil visitantes, quienes dejarán una derrama económica superior a los 52 millones de pesos, beneficiando directamente a artesanos, restauranteros y hoteleros.
AAC