El gobierno de la Ciudad de México, encabezado por jefa de gobierno, Clara Brugada Molina, propuso crear los Calpullis de Paz, centros de gestión de conflictos sociales y comunitarios.
¿Cómo funcionarán, qué problemas atenderán y qué se necesita para ponerlos en marcha? En MILENIO te contamos todo lo que debes saber.
Justicia cívica en los barrios de CdMx
Los Calpullis de Paz serán centros de gestión de conflictos sociales y comunitarios en la Ciudad de México, con los que el gobierno capitalino busca acercar los mecanismos de justicia cívica a los barrios y colonias para resolver problemas de convivencia sin que necesariamente lleguen a los juzgados.
Los espacios podrán instalarse en Utopías, Pilares y otros centros comunitarios; ofrecerán mediación, conciliación y justicia restaurativa para atender desacuerdos antes de que escalen a hechos de violencia.
Durante una conferencia de prensa, Clara Brugada anunció la creación de estos espacios como parte de una iniciativa de reforma a la Ley de Cultura Cívica, con la que busca transformar el modelo de justicia cívica y atender los conflictos antes de que escalen a situaciones de violencia.
“Les llamamos o les vamos a llamar nosotros Calpullis de Paz para acercar la justicia a los barrios”, expresó Brugada.
¿Cómo funcionarán los Calpullis de Paz?
De acuerdo con Clara Brugada, estos centros ofrecerán mecanismos de mediación, conciliación y justicia restaurativa, tanto de manera presencial como virtual, mediante el diálogo y con acompañamiento especializado.
La intención es que las personas involucradas en un conflicto puedan encontrar una solución sin tener que acudir necesariamente a un juzgado cívico o iniciar un procedimiento judicial.
Brugada señaló que lo ideal sería contar con juzgados cívicos o centros de gestión de conflictos sociales y comunitarios en cada barrio o colonia donde existan problemas recurrentes de convivencia.
Por ello, el gobierno buscará acercar estos mecanismos a los espacios públicos que ya tiene la ciudad.
¿Qué problemas atenderán?
La propuesta busca promover soluciones dialogadas, acuerdos entre las partes y mecanismos para reparar los daños ocasionados, de acuerdo con las características de cada caso.
Según explicó la jefa de Gobierno, los acuerdos podrán incluir reparaciones materiales, económicas o simbólicas, compromisos para evitar que las conductas se repitan y acciones en beneficio de la comunidad.
Las personas facilitadoras darán seguimiento a los acuerdos para procurar que los problemas no se queden únicamente registrados en un expediente, sino que tengan una solución.
Durante la conferencia, Brugada explicó que la creación de estos centros forma parte de una reforma que busca cambiar la lógica de la justicia cívica, al pasar de un esquema centrado principalmente en multas, arrestos y sanciones a otro que también considere la prevención, la reparación del daño y las causas de los conflictos.
“Queremos que los conflictos cotidianos tengan soluciones cotidianas cercanas, rápidas y pacíficas. Que un desacuerdo entre vecinos no tenga que convertirse en un expediente judicial y mucho menos en un episodio de violencia”, afirmó.
¿Cuándo comenzarán a operar?
Clara Brugada señaló que el próximo año comenzaría una intervención de construcción de paz en las comunidades donde se registren mayores problemas.
También indicó que se contemplan recursos presupuestarios para mejorar los espacios físicos de los juzgados cívicos y fortalecer su personal.
Sin embargo, durante la conferencia no se dieron a conocer una fecha específica de apertura de los Calpullis de Paz.