Dos recámaras y 60 metros: oferta de casas del Bienestar

Departamentos con dos recámaras y precios de hasta 630 mil pesos buscan convertirse en la alternativa para quien quiere dejar de pagar renta

Recorrido dejó ver un espacio de sala-comedor que resalta a la vista sin siquiera cruzar el portal. JORGE SÁNCHEZ
Pachuca /
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Bajo el slogan “Ya te toca… dejar de pagar renta” el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) promueve el programa federal de Viviendas del Bienestar, el cual proyecta edificar al menos un millón 800 mil inmuebles que sean asequibles para personas con ingresos menores a los tres salarios mínimos al mes, es decir, 27 mil 789.16 pesos, ya que el salario mínimo mensual asciende a 9 mil 582.47 pesos.

De acuerdo con diversos portales de bienes raíces, renta de inmuebles y venta, el costo de una vivienda entre los 60 y 65 metros cuadrados en la zona metropolitana de Pachuca va desde los 600 mil pesos hasta más de un millón de pesos, dependiendo de la zona, acabados y si corresponden a la categoría de interés social o de tipo residencial; mientras que las rentas de una casa oscilan entre 5 mil y más de 65 mil pesos mensuales, dependiendo de la ubicación, el tamaño y si se encuentran dentro de privadas con amenidades o servicios especiales, como sería el caso de una alberca.

Para abatir este rezago e inequidad del acceso a un hogar, el gobierno federal inició con el programa Viviendas del Bienestar, pero, ¿vale la pena adquirir una casa de apenas 60 metros cuadrados, cuando antes podían acceder a poco más de 100 metros cuadrados de construcción bajo el esquema de inmuebles de interés social?

Así será habitarlas

En diferentes municipios de Hidalgo el programa impulsado por la Federación muestra avances, sobre todo en los desarrollos a cargo de la Comisión Nacional de Vivienda y del Infonavit, pues por parte del Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Fovissste) apenas se anunció su participación. MILENIO buscó acceder a los inmuebles de la primera dependencia en el municipio de San Agustín Tlaxiaca, sin éxito; incluso algunos perfiles de otras áreas de gobierno federal, reconocieron que no hay acceso alguno a estos inmuebles, manteniendo el hermetismo de su oferta a las personas que carecen de los beneficios de las otras dos entidades.

Por otro lado, las que están en manos del Infonavit son más accesibles y facilitan información a través de mensaje de texto sobre las ubicaciones de sus desarrollos y la invitación expresa a conocer las casas muestra.

La puerta abierta deja ver un espacio entendido como sala-comedor, que resalta a la vista sin siquiera cruzar el portal. Es pequeño, pero “acogedor”, no se siente limitado ni da una sensación de claustrofobia. Incluso se siente un poco más espacioso que otros desarrollos que comprenden casas de dos pisos. El secreto son los techos más altos.

El detalle que ofrece el representante de la desarrolladora es que se trata de "espacios funcionales y cómodos, viviendas de al menos 60 metros cuadrados y 2.7 metros de altura; que cuenta con dos recámaras, cocina, sala-comedor, baño completo y área de servicio”; incluso el patio de servicio es más amplio en los departamentos de la planta baja.

Las dos recámaras brindan un espacio apenas suficiente para las necesidades más básicas como una cama, algunos muebles de tamaño pequeño y un clóset que ya está incluido en cada una, algo que no es común en los desarrollos aledaños que se edificaron años atrás, eso sí son viviendas más grandes y con espacios más amplios para familias que buscan espacios de esparcimiento sin dejar su hogar.

Tres servicios básicos están garantizados en estos conjuntos: agua potable, drenaje y electricidad; en este sentido se buscaron espacios con acceso a transporte público, “además de estar cercanas a hospitales, escuelas, comercios y centros de trabajo. El proyecto contempla áreas comunitarias, estacionamiento, áreas verdes y zonas de esparcimiento que fomentan la convivencia social”, aunque es difícil visualizarlo cuando la mayor parte del desarrollo sigue en proceso, pero no parece inviable.

En algunos puntos de la zona metropolitana de Pachuca el acceso al agua potable es una de las principales preocupaciones de la población, por ello cada uno de los departamentos cuenta con un tinaco de mil 100 litros de agua y una cisterna propia; cada edificio cuenta con 16 de éstas, una por cada una de las viviendas, algo que incluso algunos fraccionamientos cercanos considerados como residenciales carecen.

Cualquier especialista en bienes raíces pensaría que no hay mejor inversión que un inmueble propio, pues es difícil una devaluación del mismo; el costo, entre 600 mil y 630 mil pesos, dependiendo de si el departamento es de planta baja o de alguno de los pisos superiores. “Pero no hay que preocuparse, no importa donde escoja su próxima casa, todas están hechas de puro concreto; no hay tablaroca, no importa si el vecino de arriba baila o haga lo que haga, no se escucha abajo”, garantiza el vendedor.

Para acceder a una de estas viviendas, las personas interesadas solo deben cumplir con tres condiciones: contar con al menos seis meses de antigüedad laboral, ganar entre uno y 2.9 salarios mínimos al mes y no tener casa propia. Mientras este medio efectuó el recorrido, cerca de 10 personas efectuaron el trámite y al menos tres más se acercaron a solicitar informes sobre las casas.

Al parecer hay buena demanda para adquirir una de estas viviendas. “Uno de los tres desarrollos, el de Mineral de la Reforma, ya se vendió todo, pero aún hay lugar aquí y es buen tiempo para adquirir. En el momento que inicia su trámite se le asigna la casa que será suya”.

En concreto, estas edificaciones son perfectas para una persona que apenas inicia su vida en solitario, que dejó la casa de sus padres y pretende iniciar por cuenta propia; una pareja que comienza una familia, con uno o tal vez dos menores y tiene un interés minimalista. También representa una opción para una pareja de personas de la tercera edad que no tiene más necesidad que de un espacio para estar tranquilos y sin mayor complicación.

Es claro el mercado que pretende atender esta oferta: clase trabajadora que únicamente busca un espacio para lo más básico, como dormir, comer y usar el baño de una manera cómoda y tranquila, puesto que son aquellos con capacidad de pagar el crédito y no pasar mucho tiempo en estos inmuebles.


  • Teodoro Santos
  • Egresado de la Licenciatura en Comunicación por la FES Acatlán (UNAM). Con más de 17 años de experiencia en medios de comunicación y 10 en MILENIO. Vikingo perdido en otra época que disfruta de los videojuegos, música y cómics. Amplia experiencia en coberturas y conocedor de temas de política, sin dejar de lado los temas sociales.

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