El tráfico de la Ciudad de México le cuesta al año a cada persona hasta 10 mil 721 pesos al año por persona y les hace perder 211 horas, de acuerdo con un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y Dat’s Why.
Tres horas al día en el tráfico. Ese es el tiempo que puede pasar un automovilista en sus traslados por la Ciudad de México. En los mejores días, el recorrido se reduce a una hora con 20 minutos.
“Unas tres horas al día, cuando me va muy bien hago una hora y 20”, cuenta Arturo, automovilista.
Su experiencia refleja un problema que impacta tanto en la calidad de vida como en la economía de quienes se desplazan por la capital.
La Ciudad de México enfrenta el mayor costo por congestión vehicular del país, en un contexto en el que la infraestructura del transporte público resulta insuficiente frente a la demanda.
“Nos muestra que no solo en la Ciudad de México, pero sí, desde luego, en particular la Ciudad de México, la infraestructura del transporte público está rebasada”, señaló Valeria Moy, directora general del IMCO.
Ciudad de México, la demarcación con el mayor costo por congestión
El impacto económico del tráfico en la capital asciende a 81 mil 747 millones 909 mil 800 pesos, una cifra que supera ampliamente la registrada en otras zonas metropolitanas del país.
Monterrey ocupa el segundo lugar, con un costo de 18 mil 986 millones 585 mil 058 pesos, mientras que Guadalajara registra 17 mil 507 millones 742 mil 898 pesos, según los datos presentados en el estudio.
La magnitud de estas cifras coloca a la movilidad como un desafío económico y urbano. El problema no se limita al tiempo que los conductores permanecen detenidos: también implica contaminación, riesgos viales y presión sobre los servicios públicos.
Oscar Ruiz, director de Innovación e Investigación de Datos de Dat’s Why, consideró indispensable ofrecer alternativas de transporte público de calidad para reducir la dependencia del automóvil particular.
El uso intensivo de vehículos privados, explicó, genera externalidades como contaminación, congestión y hechos viales, cuyos efectos también repercuten en los presupuestos de salud pública y medio ambiente.
Casi nueve días al año perdidos en el tráfico
La Ciudad de México concentra el 40 por ciento del costo total de la congestión vehicular considerado en el estudio. En términos de tiempo, una persona pierde casi nueve días completos al año en el tránsito.
Para Valeria Moy, una de las alternativas que vale la pena explorar es la aplicación de tarifas dinámicas, con cobros diferenciados según el horario, el tipo de vehículo o la zona de circulación.
La directora general del IMCO planteó experimentar con programas piloto que permitan evaluar otros esquemas tarifarios, acompañados de subsidios para las personas que más los necesitan.
Mientras se discuten posibles soluciones, los automovilistas continúan enfrentando las complicaciones cotidianas.
“Algo pesado ahorita, a esta hora del día y ahorita aquí en Tlalpan, pues sí, por las obras que nada más no terminaron bien, pues sí complica un poco”, relató José Luis.
En las horas pico, el tráfico también se traduce en un mayor gasto de combustible. Miguel Ángel, otro automovilista, resumió así el problema: “Es la hora pico ahorita y sí hay bastantito”. Al preguntarle cuánto lo resiente, respondió: “Pues mucho, sí, más que nada en gasolina”.
Mejorar el transporte público, una de las alternativas
El estudio pone sobre la mesa la necesidad de mejorar la operación, el mantenimiento y la renovación de la flota del transporte público, así como avanzar hacia esquemas de financiamiento sostenibles.
Entre las medidas planteadas están las tarifas que permitan cubrir las necesidades operativas del sistema y los subsidios dirigidos a las personas que más utilizan el transporte público y a las zonas con mayor demanda.
El objetivo es ampliar las alternativas de movilidad y reducir la presión que ejerce el automóvil particular sobre las vialidades.
En una ciudad donde los traslados pueden consumir varias horas al día, el costo del tráfico va más allá del dinero: también se mide en tiempo perdido.
HCM