¿Le cortaron un pie y cometió homicidio? El terrorífico ORIGEN de 'Cenicienta', el cuento que inspiró a Disney y que destapó un odio a las madrastras

Las versiones antiguas de 'Cenicienta' esconden historias más oscuras que la película de Disney, con asesinatos, traiciones familiares, mutilaciones y castigos que transforman el conocido cuento de hadas.

Cenicienta: el terrorífico origen del cuento original (Especial)
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

La historia de Cenicienta es conocida por el hada madrina, el baile real y la zapatilla de cristal que permite al príncipe encontrar a la joven. Sin embargo, algunas de las versiones literarias más antiguas del relato incluyen asesinatos, traiciones familiares y escenas violentas que quedaron fuera de las adaptaciones infantiles más populares.

Entre ellas destacan La gata cenicienta, del escritor italiano Giambattista Basile, y la versión recopilada por los hermanos Grimm, en la que las hermanastras de la protagonista llegan a mutilarse los pies para intentar engañar al príncipe. Aunque ambas historias comparten elementos con el cuento desde MILENIO te contamos como cada una presenta un lado mucho más oscuro de la protagonista y de quienes la rodean.

Te recomendamos
Blancanieves y la MACABRA historia ORIGINAL detrás del cuento de los hermanos Grimm: ¿por qué la reina quería comerse su corazón?

La versión de Giambattista Basile: Cenicienta participa en el asesinato de su madrastra

Publicada en el siglo XVII dentro de la colección Lo cunto de li cunti (El Pentamerón o El cuento de los cuentos), la historia La gata cenicienta, de Giambattista Basile, presenta a una protagonista llamada Zezolla, cuya historia se aleja de la imagen inocente popularizada por Disney.

En este relato, Zezolla recibe consejos de su institutriz, Carmosina, quien la convence de matar a su primera madrastra. La joven sigue sus indicaciones y ayuda a que su padre contraiga matrimonio con la mujer que la aconsejó. Sin embargo, después de conseguir su objetivo, la institutriz revela sus verdaderas intenciones y desplaza a Zezolla en favor de sus propias hijas.

Zezolla pierde su posición privilegiada, es relegada a la cocina y termina realizando las tareas domésticas más humildes. Es entonces cuando recibe el nombre de gata cenicienta, por su nueva vida entre las cenizas del hogar.

'Cenicienta' de Giambattista Basile (Especial)

La versión de los hermanos Grimm: las hermanastras se mutilan los pies para engañar al príncipe

La historia comienza cuando la madre de Cenicienta enferma gravemente y, antes de morir, llama a su hija para darle un último consejo: debe seguir siendo buena y piadosa, pues su madre la protegerá desde el cielo. Después del funeral, la niña visita todos los días la tumba y llora junto a ella. Con el paso del tiempo, su padre vuelve a casarse con una mujer que tiene dos hijas. Aunque las tres parecen pertenecer a una familia acomodada, la nueva esposa y sus hijas son orgullosas, crueles y envidiosas.

Desde que llegan a la casa, las hermanastras comienzan a humillar a Cenicienta. Le quitan sus vestidos bonitos, le dan ropa vieja y la obligan a realizar las labores domésticas más pesadas. La joven debe levantarse temprano para limpiar, cocinar y atender a las demás; además, duerme junto al hogar y termina cubierta de ceniza. Por esa razón, comienzan a llamarla Cenicienta, nombre que hace referencia a las cenizas entre las que pasa sus días.

La situación empeora cuando las hermanastras se burlan de ella y le arrojan lentejas y otras tareas para obligarla a trabajar todavía más. A pesar de los maltratos, Cenicienta conserva el recuerdo de su madre y acude a su tumba para pedir ayuda. Allí crece un pequeño árbol que ella misma ha plantado y regado con sus lágrimas. 

Sobre sus ramas se posa un pajarillo blanco que, en el momento indicado, la ayuda a conseguir lo que necesita. A diferencia de la versión de Disney, en este relato no hay una hada madrina que transforme una calabaza en carroza: la protección mágica está vinculada al árbol de la tumba materna y a las aves que acuden a él.

Cenicienta de los Hermanos Grimm de la ilustradora Liga Kļaviņa (Especial)

Un día, el rey anuncia que celebrará una gran fiesta de tres días para que su hijo conozca a las jóvenes del reino y elija esposa. Las hermanastras se entusiasman con la posibilidad de casarse con el príncipe y obligan a Cenicienta a ayudarlas a prepararse. La joven les peina el cabello, limpia sus zapatos y ajusta sus vestidos, mientras ellas se burlan de la idea de que pueda asistir a la celebración.

Cenicienta le pide permiso a su madrastra para ir al baile, pero la mujer se lo niega y le impone una prueba imposible: solo podrá acompañarlas si consigue retirar de las cenizas una gran cantidad de lentejas que ha arrojado al suelo. La joven pide ayuda a las palomas y a las aves del cielo, que acuden y separan los granos buenos de los desperdicios. 

Sin embargo, aunque cumple la tarea, su madrastra vuelve a rechazarla. Le exige una segunda prueba, todavía más difícil, y de nuevo las aves la ayudan a terminarla. Pese a ello, la mujer se marcha con sus hijas y deja a Cenicienta en casa.

Desesperada, la joven acude al árbol que crece sobre la tumba de su madre y pide que la cubra de plata y oro. El pajarillo le arroja un vestido magnífico y unos zapatos que le permiten presentarse en la fiesta con una apariencia completamente distinta. Cenicienta se dirige al palacio sin que su familia la reconozca.

Cuando el príncipe la ve, queda cautivado por su belleza y pasa la velada bailando con ella. La joven no le revela quién es y, cuando llega la noche, se escapa antes de que él pueda acompañarla hasta su casa. El príncipe intenta seguirla, pero Cenicienta se refugia en un palomar o se oculta en un árbol, según el momento del relato, y consigue evitar que la descubra. El joven regresa con su familia sin saber quién es la muchacha de la que se ha enamorado.

La celebración continúa durante los siguientes días. Cenicienta vuelve a pedir ayuda al árbol y aparece en el palacio con otros vestidos extraordinarios. El príncipe baila con ella cada vez y trata de averiguar dónde vive, pero la joven consigue escapar antes de que pueda descubrir su identidad. En una de esas ocasiones, el príncipe recurre a una trampa para impedir que se marche sin ser vista: hace cubrir de brea las escaleras del palacio. Cuando Cenicienta huye, uno de sus zapatos queda pegado en ellas.

El príncipe recoge el calzado y anuncia que se casará con la joven a quien le quede. Con la zapatilla en su poder, comienza a visitar las casas del reino para encontrar a su misteriosa acompañante. Cuando llega a la casa de Cenicienta, la madrastra intenta que una de sus hijas se quede con el príncipe, aunque ninguna de ellas es la muchacha que él busca.

Aquí aparece uno de los momentos más macabros del cuento. La hermana mayor intenta calzarse la zapatilla, pero sus dedos son demasiado grandes. Su madre le entrega un cuchillo y le ordena cortarse el dedo gordo del pie, con el argumento de que, una vez que sea reina, no necesitará caminar. La joven obedece, soporta el dolor y consigue introducir el pie en el zapato. El príncipe, engañado, se la lleva como su futura esposa.

Sin embargo, cuando pasan junto a la tumba de la madre de Cenicienta, dos palomas advierten que hay sangre en el calzado y revelan el engaño. El príncipe observa el pie de la joven, descubre la mutilación y regresa a la casa para buscar a la otra hermana.

La segunda hermanastra se prueba entonces la zapatilla, pero el talón le queda demasiado grande. Su madre le entrega nuevamente un cuchillo y le ordena cortarse una parte del talón para que el pie entre en el zapato. La joven también obedece y consigue engañar al príncipe durante un momento. Sin embargo, las palomas vuelven a advertir que el calzado está manchado de sangre, por lo que el joven descubre que tampoco es la muchacha del baile y regresa por tercera vez.

Finalmente, Cenicienta se presenta ante el príncipe. Aunque la madrastra intenta impedir que se pruebe el zapato, el joven insiste. La zapatilla le queda perfectamente y él reconoce a la joven con la que había bailado durante las tres noches. Cenicienta es llevada al palacio y se prepara su boda con el príncipe, mientras su familia descubre que la muchacha a la que despreciaron era la elegida para convertirse en princesa.

Pero la historia no termina con la boda. Las hermanastras, deseosas de obtener el favor de Cenicienta y beneficiarse de su nueva posición, la acompañan a la ceremonia. Durante el camino, las palomas que habían ayudado a la protagonista se lanzan contra ellas y les pican un ojo a cada una. Cuando la comitiva regresa, las aves les pican el otro ojo. Las dos hermanastras quedan ciegas para el resto de sus vidas, como castigo por su crueldad y sus engaños.

Este final es uno de los elementos más perturbadores de la versión de los hermanos Grimm. En lugar de terminar únicamente con el matrimonio de Cenicienta y el príncipe, el cuento concluye con un castigo físico permanente para las hermanastras. Cabe precisar que la ceguera apareció en una revisión posterior del relato, publicada en 1819; la primera edición de 1812 tenía un desenlace distinto.

M.R.

  • Martha Romo
  • martha.romo@milenio.com
  • Periodista enfocada en entretenimiento con interés en perspectiva de género, salud mental y temas sociales. También escribo sobre música alternativa, cine, literatura escrita por mujeres, anime e historias que exploran la relación entre cultura y sociedad.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite