“Cada escrito es hijo de su tiempo”: Jon Bilbao

El escritor español recupera viejos relatos y presenta tres nuevos en su libro, ‘Antes del volcán’.

El autor dice que eligió los cuentos que valía la pena mostrar a los lectores. (Especial)
Ciudad de México /

El escritor Jon Bilbao (Asturias, 1972) charla con MILENIO sobre Antes del volcán. Los cuentos recuperados (Impedimenta). Un libro que incluye relatos de tres libros suyos que ya no se encuentran: Como una historia de terror, Bajo el influjo del cometa y Física familiar, además de tres cuentos nuevos.

Para esta antología, el autor decidió respetar los textos originales, sin cambiar una coma, y niega que esto sea un acto de valentía: “Releí los cuentos y si me hubiera parecido que no eran dignos, que había pasado el tiempo negativamente por ellos, sinceramente preferiría no haberlos publicado. Cada escrito es hijo de su tiempo y de cómo era el autor en ese momento. Es fruto de un estado de ánimo, de experiencias e influencias.

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“Evidentemente, el tiempo pasa por los textos y ahora mismo esos cuentos los habría escrito de una manera diferente. No necesariamente mejor, diferente. Respeto es la mejor palabra que se me ocurre para definir la actitud con la que afrontar este tipo de reediciones. Respeto con el texto y con la persona que tú eras en aquel momento”.

Los cuentos están ordenados por fecha de publicación, lo que permite al lector ser testigo de la evolución de una de las voces más potentes de la narrativa en español.

“El proceso fue en orden cronológico y la selección fue de relatos desperdigados en varias publicaciones que hoy no se consiguen. Elegí los que me parecía que merecía la pena que volvieran a estar a la disposición de los lectores. Hay otras cosas que es mejor que se pierdan en el olvido”, explica.

Un proceso de autoconocimiento

Una mujer sueña que su casa es tomada por ardillas; un padre teme la arquitectura mental de su hijo; un cometa altera el ritmo de un pueblo costero o una pareja de mirones observa cómo sus vecinos leen cada noche la Biblia; son algunos cuentos que se incluyen en el volumen de 600 páginas.

Jon Bilbao explora el momento en que lo cotidiano se resquebraja y deja entrever una fisura. (Especial)

"Quizá, en el cuento, encuentro más riesgo, más libertad para experimentar. Intento que cada cuento tenga algo nuevo respecto a lo que he escrito previamente. Un rasgo de estilo, una temática, un enfoque, un aspecto técnico, que tenga algo de laboratorio. Si el cuento no alcanza el nivel que yo quería al final, se queda en el cajón. Esa rigurosidad de selección creo que es más difícil en el caso de una novela. Al cabo de dos o tres años de escritura de una novela, si no estás del todo satisfecho con su resultado, es un sacrificio mucho mayor dejarla en el disco duro de tu ordenador", asegura el entrevistado.

Jon Bilbao explora en Antes del volcán el momento en que lo cotidiano se resquebraja y deja entrever una fisura.

"En los cuentos, todo parte de una situación cotidiana, con unos personajes cercanos: parejas, familias, hijos, padres, e inocular un elemento disruptivo en esa aparente cotidianidad que nos haga verla bajo un prisma diferente, que nos haga cuestionar la legitimidad o la corrección de esa cotidianidad. Esto, en muchos casos, les va a llevar a manifestar facetas de sí mismos que siempre habían estado ahí, latentes, pero que no habían tenido necesidad de surgir a la luz. Los personajes se embarcan en un proceso de autoconocimiento”, comenta.

Y agrega: "Los personajes se embarcan en un proceso de autoconocimiento. Al final de las historias puede que no se haya resuelto ningún problema, puede que no haya habido grandes cambios en su entorno, pero sí que se conocen mejor a sí mismos. Aunque claro, a lo mejor lo que han descubierto es que no son tan buenas personas como ellos pensaban; a lo mejor es que son peores de lo que creían".

Un dato importante en esta antología de cuentos es el papel que juega la geografía.

"Quizás sea algo que tiene más importancia para mí que para los lectores. Lo considero una herramienta a la hora de construir historias. Muchos de mis cuentos, incluso de mis novelas, parten de un decorado, de un escenario, de un paisaje, de una casa, de una habitación que me resulta sugerente y empiezo a especular con lo que podría suceder ahí. Y a la hora de imaginar, me resulta sumamente útil conocer ese escenario e ir moviendo a los personajes por él. Si no sé dónde acontecen las historias, lo único que veo detrás es un telón negro; al final eso no llega a ninguna parte”, dice el autor de la novela Basilisco.

Sobre la manera en la que nacen sus cuentos, el autor revela: "En la mayoría de los casos son vivencias personales, vivencias entendidas en el amplio sentido. Problemáticas, miedos, angustias, anhelos, viajes, etcétera, que eso se concreta o se metaforiza en unas situaciones y en unos personajes".

Bilbao piensa que no es cuentista ni novelista. "Me considero un narrador de ficciones. No me planteo: 'Voy a escribir la novela' o 'voy a escribir un cuento'. Yo busco una idea que me resulte sugerente, que me emocione, la trabajo, la mimo, me documento, voy tomando notas al respecto y en ese proceso veo si eso va a ser un cuento o va a ser una novela y cualquiera de los resultados me ha resultado perfectamente satisfactorio".

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  • Vicente Gutiérrez
  • vicente.gutierrez@milenio.com
  • Periodista desde hace 25 años y especialista en temas culturales, la industria del entretenimiento y cinematográfica. Por su experiencia y conocimiento, también ha participado en temas de política y de negocios. Es reportero de cultura en Milenio y locutor en “La Taquilla”, programa de Radio Fórmula 104.1 FM.

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