Cuando el rey Felipe VI de España corte este 7 de septiembre el listón inaugural del Faro Santander, la atención no sólo se centrará sobre la arquitectura de David Chipperfield y las obras maestras europeas que alberga. La verdadera estrella es un conjunto de 96 piezas que narra, como pocos acervos en el mundo, la historia del arte mexicano del siglo XX a través de la Colección Gelman Santander.
Tras su presentación en el Museo de Arte Moderno de México, donde atrajo a miles de visitantes con la exposición Relatos modernos, la colección cruzó el Atlántico para establecerse en Cantabria hasta el 10 de enero de 2027 en la exposición titulada México moderno en la colección Gelman Santander”, curada por Marisol Argüelles, directora del recinto mexicano.
Para la Fundación Banco Santander, “la exposición retoma los hilos históricos de esta colección para proponer dos lecturas paralelas: la evolución de una estética que dotó de identidad a la producción artística de México y la crónica íntima de los Gelman como coleccionistas”.
El acervo es producto del encuentro entre dos inmigrantes europeos en el México posrevolucionario: Jacques Gelman, un productor cinematográfico ruso que hizo su fortuna al frente de las películas icónicas de Cantinflas, y Natasha Zahalka, una checoslovaca de aguda intuición artística. Para esta pareja, coleccionar pintura mexicana no fue sólo un acto de mecenazgo, sino una estrategia de inserción en la élite intelectual de México.
Sede y obras históricas
De las 96 piezas que conforman la exposición en el nuevo centro cultural de la Fundación Banco Santander, más de una decena son de Frida Kahlo, un conjunto que abarca la carrera de la pintora mexicana más célebre y reconocida en el mundo.
Como curadora de la exhibición, Marisol Argüelles ha dicho que la figura de Kahlo ocupa un lugar central en la colección, que reúne un conjunto excepcional de autorretratos capaces de mostrar la evolución artística y personal de la pintora. Esta muestra incluye obras icónicas de Frida, pinturas, dibujos, grabados.
Las pinturas emblemáticas Diego en mi pensamiento, de 1943, y Autorretrato con monos, de 1940, revelan la evolución artística y personal de una mujer que convirtió su dolor y pasión en arte universal.
La muestra, que abrirá al público el 8 de septiembre, no se limita a Kahlo, el recorrido por la modernidad mexicana incluye obras monumentales de Diego Rivera, como el célebre Retrato de Natasha Gelman y Vendedora de alcatraces, piezas fundamentales de la colección. También están presentes, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, representantes de la corriente muralista que definió la identidad visual de México posrevolucionario.
Otra joya de esta exposición es Retrato de Cantinflas, de Rufino Tamayo, símbolo del vínculo entre Jacques Gelman y el actor mexicano.
El acervo se encuentra en el Edificio Pereda, la histórica sede del Banco Santander transformada por el arquitecto David Chipperfield en un faro cultural de 10 mil metros cuadrados.
Fundación Santander publicó en su web: “El arquitecto británico, ganador del Premio Pritzker 2023, convirtió este edificio en un espacio abierto, donde el emblemático arco de la fachada se ha interpretado como una puerta reconocible entre la ciudad y el mar”.
A la par abrirán las exposiciones Obras maestras de la colección Banco Santander y El surrealismo sintomático: Leonora Carrington.
La primera presenta un recorrido de cinco siglos con piezas de Tiziano, el Greco, Picasso, Miró, Juan Uslé y Susana Solano. La segunda es “la primera exposición dedicada a los dibujos, pinturas y textos que Carrington creó durante la Segunda Guerra”, difunde Fundación Santander en su web.
BSMM