Hay palabras sagradas
escritas en las hojas
de este árbol imponente
que vuela en alas rojas.
Palabras muy antiguas
que con alto desapego
ven claro el melodrama
de nuestro frágil ego.
Recuerdan el futuro
con sus contradicciones
y la corriente alterna
de nuestras emociones.
Con esplendor exhiben
las reglas de este juego
elevando su copa
en la prueba de fuego.