Con mi nieto
Una lúcida revelación sobre la lagartija
no mirará origen, sangre ni tiempo;
tampoco lo que bebe, come,
busca y repele. No cuenta la velocidad que logra,
su tamaño y el poder que su vista alcanza.
Tampoco escondites y el miedo a ser tragada.
La lucidez para hablar de ella tendrá que ver, por
ejemplo, con el dibujo de su sombra, la deformación
que sufre en los sueños o la tristeza de no distinguir
una de otra.
Reclusión
Hablemos de otro estado de lucidez.
No busques etimología ni definición.
No es carácter, tampoco voluntad.
Quizá tenga más que ver, estar lúcido o no,
con el cansancio.
Somos química y electricidad.
Los cables comienzan a cruzarse.
Se desconectan.
Estos poemas pertenecen al volumen Cuatro palabras (Trajín. Alternativa editorial, México, 2026).
AQ / MCB