‘Masa y poder’: Carín, Syntek, Intocable, Los Tigres del Norte y Elias Canetti

Doble filo

Un célebre volumen, publicado originalmente en 1960, puede (o no) ayudar a entender lo que sucede con los mexicanos en el mes patrio.

Aleks Syntek, cantante y compositor. (EFE)
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

I

Los muy fans de Carín León se enteraron con mucha antelación que su ídolo se presentaría en La Esfera de Las Vegas, del 4 al 6 y del 10 al 13 de septiembre. Para estar presentes en tal acontecimiento, hicieron todo lo que tenían que hacer: comprar los tickets de acceso, afinar el auto para trasladarse desde sus lugares de origen o reservar boletos de avión o de transporte terrestre y, en la mayoría de los casos, habitaciones de hotel para una o más noches. Una “lanota”, pues.

Del 4 al 6 de septiembre todo fluyó como es debido, pero a Carín León se le antojó una carnita asada en familia y regresó a su Hermosillo querido en los días que tenía libres.

Por a’i de las dos o tres de la tarde del 10 de septiembre abordó un jet para estar esa noche ante su público en La Esfera. Desafortunadamente, la aeronave tuvo un problema técnico irresoluble, así que Carín y su gente se las ingeniaron para conseguir otro jet que… tampoco pudo despegar por otra falla.

Según fuentes muuuy bien informadas, el creador de “Primera cita” y “La boda del Huitlacoche” intentó viajar en otro avión, ya no tan privado y que iba repleto de sombrerudos pero, “asegún”, ninguno de ellos le quiso ceder su lugar.

Mientras tanto, en La Esfera de Las Vegas todo parecía normal y la gente abarrotó el lugar. De última hora, a través del sonido local, les dijeron que el concierto estaba cancelado y que habría reembolso para quienes así lo quisieran o que con el mismo boleto podrían disfrutar la muy variada música de Carín León el 15 de septiembre… ¡de 2027!

Los mensajes en redes sociales por parte de los directamente afectados pueden resumirse así: &%*$$@‰ö$$.

II

Comparado con lo que pasó el 10 de septiembre en La Esfera de Las Vegas, el show de Aleks Syntek del 15 en la alcaldía Benito Juárez fue un juego de niños. Una chiquillada.

Para los pocos que no sepan qué pasó esa noche en la demarcación gobernada por la coalición Va X la CDMX (PAN-PRI-PRD), con alcalde panista, aquí el reporte.

El cantautor anda celebrando su 35 aniversario profesional con el show “Total Syntek”, gracias al cual llenó el Auditorio Nacional y que presentará el 22 de octubre en Alemania.

El ambiente en un Grito de Independencia es muy diferente a lo que sucede en el Coloso de Reforma y eso fue parte del problema. Syntek dice que le indignó que unos chavos desmadrosos aventaran elotes contra niños y adultos mayores. Su malestar explotó al quejarse de que Bad Bunny sea el favorito de los jóvenes (“¡hablen como mexicanos, no como pueltoliqueños!”).

Ya encarrerado, pidió: “¡miéntenme la madre como a Alex Lora, y ya me dejan tranquilo, uno, dos y tres!”. La gente lo complació.

También lamentó que sus colaboradores en escena “se estén muriendo de hambre porque ustedes oyen a puro patán”.

Para rematar, entró en discusión directa contra algún asistente que le pedía inútilmente una canción de Juan Gabriel que no era de Juan Gabriel sino del Buki.

III

El 15 de septiembre se celebró el Grito en el Zócalo de la CDMX con diversos grupos y el cierre con Intocable. La pachanga en la capital es un ritual que convoca por sí mismo a mucha gente: 300 mil asistentes, según cifras oficiales en este caso.

Muy cerca, en la explanada de la alcaldía Venustiano Carranza, poco más de 100 mil personas oyeron, vieron y se desvelaron con los legendarios y aún cumplidores Tigres del Norte.

Tanto en el Zócalo como en la explanada de la alcaldía Venustiano Carranza los festejos fluyeron sin mayores contratiempos.

Por cierto, Ricky Muñoz, líder y fundador de Intocable, nació en Texas, al igual que sus padres y abuelos. El intérprete de “¿Y todo para qué?”, “Fuerte no soy” y “Aire” es mega fan de Ramón Ayala y por eso toca el acordeón y canta.

Los Tigres del Norte son originarios de Sinaloa y desde hace varias décadas radican en San José, California.

Tanto el país como la CDMX y la alcaldía Venustiano Carranza están gobernados actualmente por Morena.

Una pregunta: ¿El avión que desde hace varios años está en la esquina de Fray Servando y Francisco del Paso no pudo haber llevado a Carín León a Las Vegas? Es broma.

IV

En 1981 Elias Canetti obtuvo el Premio Nobel de Literatura y desde entonces los reflectores se posaron en él con mayor intensidad. Sin embargo, en el ámbito de las ciencias sociales ya era muy reconocido por su monumental ensayo-estudio Masa y poder, publicado en Alemania en 1960 y años después en España por Muchnick Editores y Alianza Editorial.

En ese volumen, Elias Canetti (Bulgaria, 1905 – Zurich, 1994) analizó a fondo el comportamiento de las masas para tratar de explicar, en última instancia, el ascenso y caída del fascismo alemán, según lo declaró él mismo en una de las pocas entrevistas que dio en su vida. Tal finalidad no es explícita en un volumen que, visto de manera superficial, da la apariencia de ubicarse más dentro de las ciencias sociales que de las políticas.

En Masa y poder, Canetti dice que el mayor temor del ser humano es ser tocado por gente desconocida, pero esa característica desaparece cuando se trata de una reunión pública como un mitin político, una celebración religiosa o un espectáculo artístico o deportivo.

Canetti afirma que el ansia de crecimiento es la suprema característica de la masa, a la que inicialmente divide en dos categorías: masa abierta y masa cerrada.

La masa abierta, como su nombre lo indica, es la que se mueve y crece en espacios abiertos sin ninguna restricción. La masa cerrada está confinada en un local que, por sus características arquitectónicas, solo admite a determinado número de personas.

Casi poéticamente, señala que “la masa abierta quiere crecer hasta el infinito”.

También habla de masas rápidas dentro de la política (incluida la guerra), el deporte y los espectáculos: tienen fines prácticos a corto y mediano plazo. Las masas lentas son más comunes en las religiones, donde el camino es largo y el final está en la muerte, incluso en el más allá.

Afirma que, a mayor densidad de las masas, mayor es la igualdad entre sus componentes. Las jerarquías se diluyen y solo son visibles entre los líderes.

V

Otra pregunta. Si acaso el fin último de Masa y poder era analizar el fascismo alemán, ¿estaría de acuerdo Elias Canetti que sus páginas sirvan ahora para estudiar el genocidio en Gaza?

AQ / MCB

  • Fernando Figueroa
  • Estudió periodismo en la UNAM y es autor de El mejor oficio del mundo. 60 entrevistas, libro de charlas con personajes de la cultura, espectáculos y deportes, realizadas durante cuatro décadas.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite