“Santa Lucía”, un poema de Silvia Tomasa Rivera

Poesía

Silvia Tomasa Rivera explora la transformación de lo divino en lo humano; evoca un mito de transgresión y castigo. Un ser divino desciende a la tierra, cede al deseo y pierde su lugar en el cielo.

Silvia Tomasa Rivera, poeta veracruzana. (Foto: Pablo Cuéllar | Vida Universitaria)
Laberinto
Ciudad de México /

Ella era la emisaria

de Dios

y tenía su casa

en la gruta celeste.


Un día, de mala suerte

que descendió a la tierra,

fue incitada a probar

el alimento de los hombres

y a cortar la fruta de los árboles

antes de su maduración.


Tal gusto por la vida terrestre

le costó su destino divino,

y le fueron cerradas

las puertas del cielo.


Desde entonces un ave negra

merodeaba en los caminos

limpiando la inmundicia,

arrastrada por nubarrones bajos.


Este poema pertenece al volumen Tiempos divinos, publicado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Está inspirado en el mito nahua de Veracruz en que se cuenta que, después del diluvio, Dios envió un ave a la tierra para vigilar que los hombres no comieran la carne descompuesta. El ave consentida cayó en la provocación de la gula y comió del manjar de peces muertos. En castigo, Dios la convirtió en zopilote.

AQ / MCB

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